“Una oferta de producto de tierra y mar excelente […] y una cocina creativa que combina tradición e innovación". Así definió a Almería el jurado de la Federación Española de Hostelería y la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo tras elegir la ciudad andaluza como la Capital Española de la Gastronomía en 2019. Con motivo de esta designación, en Alimente hemos querido ahondar en algunos de los restaurantes más destacados de Almería, para que todas aquellas personas interesadas en visitar este hermoso lugar puedan apreciar lo mejor de su cultura culinaria. Una gastronomía en la que la huerta, el mar y las tapas juegan un papel protagonista y que puede conocerse en los lugares que citamos a continuación.

Casa Puga

En el número 7 de la calle Jovellanos se encuentra Casa Puga, el bar más antiguo de la ciudad, inaugurado en 1970 y un clásico del tapeo almeriense. En él se pueden probar algunas elaboraciones clásicas como las gambas en gabardina o los boquerones adobados, así como muchos otros platos con pescado y marisco en los que no falta la gamba roja de Garrucha, uno de los productos con Indicación Geográfica Protegida de Almería.

Todo ello en un espacio que en las horas punta destaca por el bullicio de la gente que pasa por allí para disfrutar de su gastronomía, charlar o amenizar la mañana antes de volver a casa a comer. Siempre lleno y con mucha gente de pie, manteniendo el espíritu de taberna con el que nació. Un clásico de la vida social de la urbe andaluza por el que han pasado todo tipo de personalidades.

Casa Puga en su interior. (Facebook Casa Puga)
Casa Puga en su interior. (Facebook Casa Puga)

Taberna Nuestra Tierra

También en la emblemática calle Jovellanos se encuentra un local donde la gastronomía tradicional de Almería es la protagonista, pero con un punto diferenciador. Apuestan por el producto local de la tierra y sostenible, siguiendo así la filosofía del movimiento slow food. Por ende, no faltan ingredientes de la huerta y del mar, pero en algunas ocasiones los usan con un toque innovador. Así podemos encontrar platos como los gurullos con jibia o el tomate raf con anchoas, entre otras recetas igual de originales. Pero también hay espacio, por supuesto, para las elaboraciones más clásicas de la región con tapas como el plato alpujarreño o el bacalao frito.

La Gruta

Uno de los restaurantes más conocidos de Almería de los últimos 40 años es La Gruta, ubicado en el interior de una antigua cantera frente a la costa. Un asador especializado en carnes que se cocinan con piedra caliza al estilo tradicional, para hacer las delicias de los comensales que buscan bocados jugosos. Ternera lechal, carne de angus... Todo tipo de piezas que hacen la boca agua a los más carnívoros. No falta tampoco el producto de mar y toda su oferta gastronómica se ve completada con una amplia bodega en la que residen más de 30.000 botellas de vino.

Restaurantes con estrella Michelin

En la región de Almería hay dos restaurantes que poseen una estrella Michelin y representan la gastronomía típica de la zona pese a una concepción diferente. Por un lado está La Costa, en la localidad de El Ejido. Como su nombre indica y dada la región en la que se encuentra, este restaurante apuesta por el producto más fresco del mar y de la huerta, y con ellos juegan para hacer una carta llena de creatividad y originalidad. Así conforman un menú con platos como las milhojas de calabacín de El Ejido con foie, boletus y mi-cuit o el carpaccio de gamba roja del litoral almeriense con aceite virgen extra y pulpa de aceituna. Además cuenta con un gastrobar donde disfrutar de una comida más informal con tapas elaboradas, para aquellos que prefieren otro tipo de ambiente.

Por otro lado, encontramos el restaurante Alejandro, en la costa de Roquetas de Mar, que hace una clara apuesta por el producto marino con pescados y mariscos traídos diariamente de la lonja local. Su éxito radica en combinar estos con otros ingredientes de la tierra para hacer, por ejemplo, las verduras de nuestra huerta con almejas, el chicharro asado con jamón ibérico y tomate raf o elaboraciones más sorprendentes como la lasaña de sardinas o la ventresca de atún, wakame, ponzu y nabo daikon, entre otras.