El consumo de cócteles ha aumentado considerablemente en los últimos años, un ascenso que en gran parte se debe a la originalidad, frescura y sofisticación de la mayoría de tragos. El mojito, el daiquiri, el bloody mary o la piña colada son algunas de las opciones más tradicionales, pero no las únicas. Los cócteles sólidos, las versiones healthy de los clásicos y la incorporación de flores o insectos a la decoración han roto los esquemas de un sector en continua evolución. Sin embargo, por suerte para los bartenders aficionados, las técnicas necesarias para darles forma son siempre las mismas. ¿Cómo podemos convertirnos en unos expertos cocteleros desde la comodidad de nuestra propia cocina? Muy sencillo, siguiendo los consejos que exponemos a continuación. ¡Mucha suerte!

Los utensilios

Para elaborar un cóctel a la altura de las expectativas es fundamental tener los utensilios adecuados. No basta con un vaso de cristal al uso, un cuchillo para remover los ingredientes y un colador de plástico para filtrarlos. Si de verdad queréis introduciros en el mundo de la coctelería, debéis adquirir un vaso mezclador o mixer, un medidor o jigger, un filtro o gusanillo, una cucharilla de bar, un muddler o mano de mortero especial para este tipo de copas y un cuchillo también diseñado especialmente para la ocasión.

Nunca se debe utilizar el mismo hielo para preparar diferentes bebidas

Otras herramientas secundarias son un exprimidor, una cubitera, una tabla de cortar y una batidora. Todos ellos deben ser de buena calidad, de acero inoxidable y con una durabilidad extra. Además, antes de poneros manos a la obra, es muy importante dedicar algo de tiempo a la limpieza de los mismos.

Las medidas

Foto: iStock.
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Al igual que ocurre con los postres, en la coctelería las medidas son exactas y esenciales. Son muchos los bartenders todavía inexpertos que se saltan este paso para ahorrar tiempo. ¿El resultado? Un trago solo apto para los estómagos más resistentes. La mejor forma de evitar cualquier error es seguir la receta original del cóctel y utilizar solo los ingredientes que en ella aparecen. Una vez cojáis experiencia, podréis comenzar a innovar y a crear vuestras propias bebidas.

El hielo

Además del alcohol, el hielo en el ingrediente protagonista de cualquier cóctel. A pesar de lo que la mayoría piensa, este no sirve exclusivamente para enfriar el trago. “Este puede ir dentro de la copa o solamente en la coctelera para enfriar el contenido a preparar. Nunca se debe utilizar varias veces el mismo hielo para preparar diferentes bebidas, ya que en el hielo se conserva el sabor de la bebida preparada anteriormente y puede cambiar el sabor del trago que se vaya a preparar”, explican desde el portal Copas con Estilo. Además, está prohibido usar las manos para coger los cubitos, recurre siempre a unas pinzas o a una pala. La higiene es primordial.

Agitar y remover

Foto: iStock.
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Eso sí, a pesar de los elementos ya expuestos, si hay un toque que convierte un trago convencional en un cóctel de categoría es la técnica del bartender: agitar y remover. En el primer caso, lo primero es juntar todos los ingredientes en el mixer, poner la tapa de metal sobre el vaso con una ligera inclinación y darle un golpe con la palma de la mano para cerrarla herméticamente. Después, se voltea la coctelera para que apunte a nuestra dirección, de esta forma evitaremos que el líquido salpique a los presentes. Sujetamos el vaso con una mano en la tapa y otra en la base, y agitamos de arriba a abajo.

En cuanto a la mezcla, simplemente hay que introducir los ingredientes con hielo en el mixer y remover con la cucharilla de bar haciendo movimientos circulares hasta que el conjunto se enfríe. Esto tomará entre 30 y 40 segundos. Si dedicamos más tiempo, corremos el riesgo de que el hielo de diluya, aguando la bebida.

El orden de ingredientes

Los cócteles están abiertos a toda una cartera de ingredientes que les aportan un sabor y una intensidad muy diferentes a las copas convencionales. Brandy, tequila, ron, sidra, cerveza, vino, ginebra, vermouth… Cualquier tipo de bebida alcohólica -siempre de calidad- es apta para este tipo de elaboraciones, que suelen ir acompañadas de frutas, siropes, almíbares, especias, café, hierbas y flores, entre otros muchos elementos. Sin embargo, no hay que echarlo todo de golpe en el vaso mezclador, los ingredientes deben seguir un orden preciso: “Lo correcto a la hora de realizar un trago o cóctel es ir colocando los ingredientes en el siguiente orden: hielo, azúcar, jarabe, leche, zumo, huevo, y después van las bebidas alcohólicas de menor a mayor grado alcohólico”, añaden desde Copas con Estilo.

La temperatura

Foto: iStock.
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Algo que la mayoría de cocteleros aficionados pasa por alto es la temperatura, especialmente aquella que deben compartir la copa y la bebida. Cuando servimos un trago frío, se recomienda enfriar también la cristalería que se va a utilizar para mantener esa frescura durante mucho más tiempo. Un detalle ínfimo que mejora sobremanera la experiencia del comensal. Basta con colocar el vaso durante un minuto en el congelador o rellenarlo con agua fría o hielo mientras se elabora el cóctel.

La decoración

Como en el resto de ámbitos de la gastronomía, la decoración del cóctel es fundamental para atraer la atención del público y darle un toque extra de sofisticación. No obstante, los elementos decorativos no deben robar el protagonismo a la mezcla, por ello deben ser siempre muy comedidos: una rodaja de fruta deshidratada, unas hojas de hierbas aromáticas, una sombrillita o el escarchado son los recursos más utilizados.