Entre todas las variedades de quesos que habitan en el mercado, el fresco es uno de los más aclamados, cuyo consumo está muy extendido entre los devotos de estos placeres lácteos. Con una textura sedosa y bamboleante y un sabor suave y delicado, la variedad fresca es un dechado de virtudes nutricionales, en tanto que atesora prácticamente las mismas propiedades nutricionales que la leche, siendo, además, mucho más digestiva.

A diferencia de otras clases, el queso fresco no es sometido a ningún proceso de curación, conservando un generoso porcentaje del suero, un líquido que concentra el 94% de agua, proteínas y grasas. No en vano, es pródigo en proteínas de alto valor biológico, calcio, minerales -principalmente magnesio y fósforo- y vitaminas A, D y especialmente B. Aunque depende de la variedad -algunas incluyen nata y otros aditivos como azúcar o especias-, tiene un contenido de grasas más discreto, siendo idóneo para quienes están a dieta o tienen que mantener a raya los niveles de colesterol.

Asimismo, existen cientos de variedades de este delicioso producto lácteo, siendo las más reputadas el de Burgos, el alemán quark, el griego feta o el estadounidense cotagge. Cada tipo tiene sus particularidades y características organolépticas, lo que le confiere una enorme versatilidad en la cocina, protagonizando un sinfín de elaboraciones.

Empanadillas de queso fresco

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 100 g de queso fresco cremoso
  • 100 g de crema de membrillo
  • 4 láminas de pasta filo
  • Hojas de menta
  • Mantequilla
  • Azúcar
  • Canela en polvo

El primer paso es elaborar el relleno que integrarán las empanadillas. Para ello, mezclamos en un bol el membrillo y el queso cortados en dados con las hojas de menta picadas, removemos bien hasta que los ingredientes queden integrados y reservamos. A continuación, fundimos la mantequilla en el microondas a potencia máxima y la extendemos sobre las láminas de pasta. Después, repartimos el relleno sobre las láminas, las enrollamos y las horneamos a 180°C durante 20 o 15 minutos. Para terminar, las colocamos sobre una fuente y espolvoreamos canela y azúcar.

Crema de piña y queso fresco

Ingredientes:

  • 4 rodajas de piña en almíbar
  • 50 g de queso fresco
  • 200 ml de nata líquida
  • 1 cucharada de azúcar glas
  • Hojas de menta

Trituramos con la batidora la piña cortada en dados y el queso hasta conseguir una crema homogénea, y reservamos. Después, vertemos la nata líquida en un bol y la montamos con las varillas. Luego, agregamos azúcar y removemos bien. Para terminar, vertemos la crema de piña en el fondo de un recipiente, sobre ella, la nata montada y, finalmente, las hojas de menta.

Rollitos de pavo con queso fresco

  • 4 filetes de pechuga de pavo
  • 100 g de queso fresco
  • 150 g de calabaza
  • 2 lonchas de jamón cocido
  • 4 espárragos verdes
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • Pan rallado
  • Agua
  • Aceite de oliva y sal
  • Pimienta negra
  • Perejil

Sofreímos la cebolla en una cazuela con una pizca de aceite de oliva. Cuando haya adquirido un tono transparente, agregamos la calabaza y las patatas troceadas, cubrimos el conjunto con agua, sazonamos y cocemos durante 15 minutos, aproximadamente. Cuando esté listo, extraemos el exceso de caldo, lo trituramos en la batidora y reservamos. A continuación, elaboramos la salsa que acompañará a la elaboración mezclando perejil picado y ajo picado con tres cucharadas de pan rallado, y removiendo bien hasta que quede perfectamente emulsionada. Luego, salpimentamos los filetes, colocamos sobre ellos una loncha de jamón cocido, un espárrago cocido y el queso fresco; enrollamos e insertamos un palillo en cada rollo.

Finalmente, los pintamos con aceite de oliva y los horneamos a 200°C durante 15 minutos. Pasado ese tiempo, los regamos con la salsa y cocinamos hasta que se doren. Concluimos, extendiendo el puré en el fondo de una bandeja y, sobre este, los rollitos.

Berenjenas rellenas de queso fresco

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 250 g de queso fresco
  • 100 g de queso emmental rallado
  • 1 tomate
  • 2 ajos
  • 1 cebolla
  • 150 g de jamón cocido
  • Aceite de oliva y sal

Pelamos las berenjenas, las partimos por la mitad y las hervimos en una cazuela con agua y sal durante 15 minutos, aproximadamente. Cuando estén listas, extraemos la carne de su interior, la troceamos y reservamos ambas partes. A continuación, pochamos la cebolla en una sartén con aceite de oliva. Cuando esté dorada, echamos el ajo y el tomate y cocinamos durante unos minutos. Pasado este tiempo, echamos la carne de las berenjenas, el jamón cocido y el queso fresco troceados, mezclamos y cocinamos durante unos minutos más. Para concluir, rellenamos las berenjenas, espolvoreamos el queso emmental rallado y gratinamos en el horno durante unos minutos.

Salsa de queso fresco

Ingredientes:

  • 130 g de queso fresco
  • 1 huevo
  • 1/2 cebolla
  • 1 yogur natural
  • Un puñado de alcaparras
  • 1 ml de vinagre

En primer lugar, cocemos el huevo durante diez minutos. Luego lo pelamos, lo troceamos, lo juntamos con el resto de los ingredientes y trituramos con la batidora hasta lograr una crema fina y homogénea. Si agregamos perejil o cebollino espolvoreado, le daremos un toque de color que la hará mucho más vistosa y, por lo tanto, apetecible.