Las cervezas y los refrescos han quedado relegados a un segundo plano, ahora lo que apetece tomar después del trabajo es un cóctel sofisticado en uno de los locales más elegantes y concurridos de la ciudad. Un método para evadirse de los problemas de la oficina y aprovechar el tiempo libre en compañía de los más allegados. Este plan, que cada año gana más adeptos, es conocido como 'afterwork' y se ha convertido en una de las tendencias más seguidas en las grandes urbes europeas; siguiendo los pasos de la Gran Manzana, una auténtica experta en la materia.

Afortunadamente, este nuevo concepto de diversión y entretenimiento para la tarde también ha llegado a España, donde podemos encontrar un sinfín de alternativas al clásico aperitivo o tapeo. ¿Cómo podemos unirnos a dicha tendencia en Madrid? ¿Qué planes se organizan en la capital después de la jornada laboral?

Descubrir los nuevos locales de moda

Restaurante Raimunda.
Restaurante Raimunda.

Si sois unos amantes de la gastronomía, un buen momento para conocer los nuevos locales de moda es después del trabajo. Además de ampliar vuestra oferta culinaria, os introduciréis en un ambiente de lo más agradable y distendido. Raimunda (Paseo de Recoletos, 2) es uno de los restaurantes que más va a triunfar este otoño, gracias a la terraza que mantiene abierta en esta época del año y el enclave en el que se sitúa: el célebre Palacio de Linares, también conocido como Casa de Ámerica.

El afterwork es una de las tendencias más seguidas en las ciudades europeas

Otra de las alternativas más atractivas es Monsieur Sushita (Velázquez, 68), que abrió sus puertas hace solo unas semanas. En su interior, podréis disfrutar de la mejor decoración de inspiración asiática y latinoamericana, dos culturas que también podréis apreciar a través de su carta. Esta destaca por incluir los platos más variados de tradición japonesa, aunque también poseen ciertas reminiscencias a la cocina marroquí, peruana, hawaiana o tailandesa. Una combinación explosiva para después del trabajo.

Y finalizamos esta lista de recomendaciones con ese punto castizo que tanto caracteriza a la capital. Hablamos de Viva Madrid (Manuel Fernández y González, 7) que, tras una larga temporada en reposo, ha vuelto con más fuerza que nunca y en compañía del bartender argentino Diego Cabrera. Firmado además por el interiorista Lázaro Rosa-Violán, el local tiene como objetivo recuperar las antiguas tradiciones en torno al aperitivo y, al mismo tiempo, devolver a la barra el protagonismo que merece. Sin olvidar la propuesta gastronómica a cargo de Estanis Carenzo y Pablo Giudice.

El punto dulce

Foto: iStock.
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Según la hora a la que finalice vuestra jornada laboral, disfrutar de una suculenta merienda puede ser un plan de lo más apetecible. Para degustar un dulce antes de regresar a casa podéis escoger entre algunos de los locales más icónicos de la capital como, por ejemplo, La Pecera (Calle Velarde, 2), especializado en taiyakis; Cereal Hunters (Calle de Alcalá, 90), donde pedir un enorme bol de cereales con leche de colores; o Madwaffle (Calle de Tetuán, 22), cuyos responsables trajeron los primeros bubble waffles a Madrid.

En cambio, si preferís tomar simplemente una taza de café caliente, podéis acudir a los mejores locales gourmet de la capital como Toma Café (Calle de la Palma, 49), todo un templo en pleno barrio de Malasaña; Lost Coffee House (Calle General Oraá, 40), una casa creada por Fernando Porres donde además forman a los baristas del futuro; y Speciality Coffees (Calle de Juan Bravo, 27), donde elaboran unas creaciones únicas y sorprendentes.

Tarde de vinos

Foto: iStock.
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Los hay que necesitan azúcar para superar el cansancio del trabajo; en cambio, otros canjearían el chocolate por una buena copa de vino. Para todos ellos, Madrid está repleta de vinotecas con un encanto especial. Una de ellas es La Tintorería (Calle Gurtubay, 4), un lugar que se encarga de comercializar toda clase de vinos, aunque muestra una pasión inusitada por los blancos y champanes. Además, suelen organizar catas, eventos y proyectos relacionados con la enología.

Otra opción es acudir a las Bodegas Santa Cecilia (Calle Blasco de Garay, 74), toda una eminencia en la ciudad madrileña. Su extensa trayectoria se ha labrado una fiel cartera de clientes, quienes pueden degustar en su visita el sabor de una de sus más de 5.000 referencias. Además, si también buscáis el maridaje perfecto, allí encontraréis toda clase de quesos, mermeladas, embutidos y hasta pan recién horneado para acompañar el trago; así como la presencia de una experta que os hablará sobre el color, el aroma y la textura de vuestra elección.

Un chef en potencia

Foto: iStock.
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Sin embargo, si la gastronomía no es solo una forma de agasajar a vuestro paladar, también existen escuelas de cocina para aficionados donde podréis convertiros en chefs de andar por casa tras salir del trabajo. A Punto (Calle Hortaleza, 64), una de las librerías especializadas más famosas de la capital, posee en la planta baja del establecimiento una escuela de cocina que imparte cursos todos los meses. Bollería, cocina italiana vegana, productos del mar, fermentados… Las opciones son infinitas.

Por otro lado, Apetit’Oh (Calle Garibay, 6) no solo ofrece cursos de cocina, también acoge celebraciones como, por ejemplo, cumpleaños infantiles, teambuilding -una tendencia en el ámbito empresarial para unir a los empleados-, despedidas de soltero o spanish cooking class para estudiantes o turistas extranjeros. Además, están abiertos a organizar cursos a medida y todos los horarios son después del trabajo.