El bocadillo a veces puede ser considerado como una elaboración menor. Como si se tratase de una comida para los desayunos, las meriendas o para salir del paso. Es muy común encontrarlos elaborados con embutidos, quesos y carnes, pero más allá de estas concepciones, pueden ser también un jugoso manjar que llevarse a la boca con productos del mar como pescados y mariscos. En España lo sabemos bien con el clásico bocata de calamares madrileño, pero hay muchas más opciones para hacer estos sándwiches marineros. Alternativas que pueden conformar recetas sorprendentes para cualquier momento del día.

Con arenque

Un bocadillo de intenso sabor a pescado, por estar prácticamente crudo, y un regusto salado. En los Países Bajos es muy típico comer arenques frescos. Una manera común y tradicional de disfrutarlos en el país holandés es con el broodje -brötchen en los países germanos-, un panecillo con el que acompañarlos para suavizar el gusto y mezclar texturas. Los sirven en puestos callejeros acompañados de cebolla picada y pepinillos, así como en los supermercados para que solo tengamos que colocarlos entre un par de rebanadas o comerlos en solitario.

También se encuentran de manera similar en las naciones nórdicas como Suecia. En Dinamarca, por ejemplo, el famoso smorrebrod, una receta que consiste en rebanadas de pan de centeno con mantequilla y diferentes ingredientes, se acompaña con este pescado. Además, aquí se le suelen colocar algunos vegetales y especias como el eneldo. Un manjar típico con el que la población danesa comienza sus comidas.

Foto: iStock.
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Po’boy

Una de las cocinas más famosas de Estados Unidos es la criolla, típica del estado de Luisiana y en la que se mezclan elementos americanos, caribeños, franceses, españoles y africanos. En esta podemos degustar un bocadillo con mucho sabor a mar que es todo un clásico: el po’boy. Este se puede elaborar también con carne, pero es muy común encontrarlo con pescados y mariscos rebozados y fritos. Se prepara normalmente con gambas, siluros, ostras y cangrejo, acompañados de lechuga, tomate, pepinillos y mayonesa para regarlo todo y comerlo tanto en frío como en caliente. A veces puede contener también la salsa picante típica de Luisiana, para aportar el gusto fuerte de la gastronomía criolla.

En España apostamos por esta tendencia con el clásico bocata de calamares madrileño

Un bocadillo que en lugares como New Orleans se encuentra en restaurantes, puestos callejeros, supermercados y hogares. Y es que cualquiera puede hacerse un po’boy rebozando pescado o marisco y acompañándolo con los ingredientes más típicos del lugar.

Foto: iStock.
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Lobster roll

En Nueva Inglaterra, región de los Estados Unidos que comprende los estados de Maine, Vermon, New Hampshire, Massachusets, Rhode Island y Connecticut, hay un bocadillo muy famoso que se elabora con uno de los ingredientes más empleados en la región: la langosta. La carne de este crustáceo se sirve recién cocida en los panecillos que se utilizan para los perritos calientes, quedando abierto por arriba, acompañándose con mantequilla, zumo de limón, sal y pimienta -a veces también se encuentra con mayonesa-, y coronándose con apio o cebolleta. A su lado, una ración de patatas fritas completa un sabroso y contundente sándwich. Un clásico de los restaurantes y de la comida callejera las citadas áreas.

Según relata la ‘Encyclopedia of American Food and Drink’, el lobster roll o bocadillo de langosta encuentra sus orígenes en el restaurante Perry’s de Milford (Connecticut) en el año 1927, aunque hay voces disidentes que aseguran que fue otro local el que lo introdujo en 1915, el Bayley’s Lobster Pound de Scarborough. Sea cual fuere, la receta se popularizó y comenzó a propagarse por la costa y las regiones adyacentes. No tardó tampoco en llegar a Canadá y Reino Unido. Su extensión alcanza incluso a España, donde lo podemos hallar en algunos establecimientos especializados.

Un lobster roll. (Flickr/Dana Mos)
Un lobster roll. (Flickr/Dana Mos)

Bocadillo de mejillones

Bien sean naturales o en conserva en una lata con salsa en escabeche para que resulten más jugosos, los mejillones pueden conformar una opción muy nutritiva para un bocadillo rápido y sabroso. Es una opción práctica y económica a la que se le pueden añadir unas verduras u otros enlatados, como sardinas y anchoas, para hacer una elaboración con sabor a mar sencilla pero efectiva.