A pesar de que los mercados son un punto de encuentro para abastecer la despensa de nuevas existencias, una tendencia culinaria parece haber escogido este lugar para dar rienda suelta a su increíble versatilidad. Hablamos de los gastromercados, donde, como su propio nombre indica, los visitantes pueden tanto adquirir alimentos frescos y saludables como degustar la mejor oferta gastronómica de la ciudad. Tal y como aseguró la directora general de Turespaña, Marta Blanco, en la Feria Internacional de Turismo de 2015, este tipo de mercados son un destino turístico en auge, pues contribuyen a despertar un interés inusitado por España y por uno de sus productos estrella: la gastronomía. ¿Cuáles son los mejores gastromercados de nuestro país?

San Miguel

Han pasado más de 100 años desde que el célebre mercado de San Miguel fue inaugurado en la capital. Sus orígenes como mercado de abastos han evolucionado con el paso del tiempo hasta convertirse en uno de los puntos turísticos e históricos más visitados de la ciudad, pues permite hacer un recorrido por la esencia y los sabores de cada uno de los rincones de España. Así, además de ofrecer un género de la mejor calidad, los amantes de la gastronomía podrán probar “desde el mejor jamón ibérico o el marisco más fresco llegado diariamente de Galicia hasta los arroces mediterráneos o los quesos más especiales de Castilla, Asturias o País Vasco”, tal y como aseguran en su página web oficial. Todo ello repartido a lo largo de más de 20 puestos con un denominador común: la cultura del tapeo.

La Boquería

Foto: iStock.
Foto: iStock.

La Rambla, 91, Barcelona

Para muchos, el gastromercado más famoso de toda España y no es para menos, pues su historia viene de lejos. De hecho, los primeros documentos que confirman la presencia de mesas de venta de carne en el Llano de la Boquería datan de 1217. Estas estaban al aire libre y la mayoría acogían a los payeses o campesinos de los pueblos de los alrededores que vendían sus productos en la gran ciudad. Sin embargo, actualmente, el mercado no solo sirve para hacer la compra, también se puede disfrutar de su particular ambiente en los bares y restaurantes que forman parte del recinto o participar en catas de productos frescos y cursos de cocina impartidos por los chefs más reconocidos del panorama nacional.

Mercado Central

Foto: EFE.
Foto: EFE.

Plaça de la Ciutat de Bruges, s/n, Valencia

Este hermoso edificio modernista ocupa exactamente una superficie de 8.160 metros y está dividido en dos zonas que acogen los más de 1.200 puestos creados en origen. “Es el mayor centro de Europa dedicado a la especialidad de productos frescos; y el primer mercado del mundo que afrontó el reto de la informatización de las ventas y distribución a domicilio, desde el día 2 de octubre de 1996”, presumen desde su página web oficial. Su carácter innovador y comercial ha conseguido que su reputación crezca con el paso del tiempo, hasta convertirse en el foco económico más importante de la ciudad, tanto por la actividad de los comerciantes como por el número de visitas que recibe cada día.

San Agustín

Cuesta Águila, 1-3, Toledo

Con cinco plantas dedicadas a la cocina más tradicional y ecléctica, el mercado de San Agustín aprovechó su reapertura en 2014 para ofrecer un contrapunto de excepción en el ámbito de la restauración en la ciudad de Toledo. Este cambio de aires se suma a la solemnidad de los aljibes del S. XVI, el jardín vertical o la intervención de Boa Mistura en la terraza panorámica que forma parte del espacio. Su extensa oferta de ocio incluye vinotecas, puestos de show cooking, espacios gourmets y un sinfín de restaurantes dedicados, por ejemplo, a la panadería y la bollería, a los embutidos ibéricos, los encurtidos, las parrilladas y los asados, o las cervezas artesanales.

Puerta Cinegia Gastronómica

Puerta Cinegia Gastronómica. (Raquel Jiménez)
Puerta Cinegia Gastronómica. (Raquel Jiménez)

Calle Coso, 35, 1ª Planta, Zaragoza

“La Zaragoza Romana, Caesaraugusta, se fundó hace más de 2000 años. Desde entonces y hasta hoy Puerta Cinegia forma parte del centro de la urbe, natural epicentro de la vida social, colectiva y lúdica siendo además el portal de acceso a un entramado de callejuelas de bullicioso y comercial ambiente que vecinos, visitantes y turistas recorren conjugando la oferta turística cultural, histórica y gastronómica de nuestra ciudad”, aseguran desde el propio mercado. Esta historia queda en evidencia gracias los elementos monumentales que todavía forman parte del espacio actual. Tapas, carnes a la brasa, embutidos ibéricos y pescado o marisco son algunas de sus especialidades.

Mercado de Triana

Calle San Jorge, 6, Sevilla

Carnicerías, charcuterías, cervecerías, encurtidos, floristerías, jamonerías, panaderías e incluso una escuela de cocina se reúnen en este famoso lugar de la capital andaluza. Construido en 1823 y renovado en el año 2001, el mercado de Triana es un enclave gastronómico que cuenta con 4.000 metros cuadrados de superficie y más de 100 puestos para todos los gustos. Además de las tiendas tradicionales, también es posible encontrar distintos bares y restaurantes y una sala de teatro.