El café forma parte de la rutina diaria de millones de españoles. La mayoría comienzan la jornada degustando una suculenta taza de café caliente, con el objetivo de zafarse de la modorra propia del descanso nocturno. Para ello, son muchos los que acuden a la cafetería más cercana, donde esta bebida milenaria adquiere una calidad y un sabor adicionales. Sin embargo, estas dos cualidades brillan por su ausencia en muchos de los locales que todavía se encuentran en activo. Una situación que requiere a gritos un cambio de aires.

“En Europa las primeras cafeterías surgieron después de la Segunda Guerra Mundial y volvieron a vivir una época dorada a partir de los años 70 cuando aparecieron los locales franquiciados. Ahora, en la segunda década de los 2000, las cafeterías se han vuelto a reinventar apostando por un producto gourmet y por la calidad en su máxima expresión”, explican desde Cafés Candelas, empresa familiar con más de 40 años de experiencia en el sector del café. Bajo esta premisa, nacen las cafeterías 3.0, amparadas bajo un concepto gourmet que triunfa entre los foodies del siglo XXI.

Foto: iStock.
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Estos locales se caracterizan por el protagonismo absoluto que recae sobre el café y su proceso de elaboración. Es decir, en las cafeterías de última generación se tiene en cuenta hasta el más mínimo detalle: desde la vajilla y el piscolabis que acompaña a la bebida, pasando por la conservación del producto y su origen, hasta llegar a la figura del barista o sommelier del café, responsable de ofrecer un servicio exclusivo, personalizado y muy profesional. Además, la decoración juega un papel fundamental en dicha ecuación, pues el entorno es un elemento que influye notablemente en la experiencia del consumidor. ¿Qué cafeterías gourmet triunfan ya en nuestro país?

Monkee Koffee

Calle de Vallehermoso, 112, Madrid

Las cafeterías 3.0 nacieron en grandes urbes como Nueva York, Londres o Sídney. Sin embargo, ahora nos trasladamos hasta Madrid para visitar uno de los locales que sigue dicho concepto. Monkee Koffee destaca a simple vista por una decoración de aire industrial y una amplia selección de tartas caseras que piden a gritos un buen bocado. Tal y como ellos mismos explican en su página web oficial, su máxima prioridad es proporcionar al cliente un producto de calidad, natural y saludable. Etiopía, Guatemala, Brasil u Honduras son algunos de los lugares de origen de sus cafés estrella. Sin olvidar la gran cantidad de máquinas y cafeteras que incluyen en su establecimiento y que aportan un toque distintivo a cada taza.

Toma Café

Foto: iStock.
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Calle de la Palma, 49, Madrid

La primera cafetería de tercera generación de la capital y todo un templo del café ubicado en pleno barrio de Malasaña. Muebles vintage, paredes de ladrillo visto y una pasión desmedida por los vehículos de dos ruedas son algunas de las señas de identidad de este local, que ha abierto recientemente otra sede en el barrio de Chamberí, prueba fehaciente de la gran acogida que ha experimentado durante los últimos años. ¿El motivo? La combinación de cafés de increíble variedad -arábigos, ruandeses, etíopes o congoleños- con los bocados dulces y salados que conforman su carta y los tipos de preparación que reinan entre los comensales como, por ejemplo, los clásicos espressos y cortados, o el Afogatto, un shot espresso servido sobre una bola de helado. Además, para los amantes indiscutibles de este trago, también imparten talleres, cursos y catas de café.

Satan's Coffee Co.

Carrer de l'Arc de Sant Ramon del Call, 11, Barcelona

Este local, escondido en el barrio Gótico, es uno de los favoritos de los puristas del café de la ciudad condal. Desde su primera encarnación en una tienda compartida en el Raval, donde servían el café en vasos de papel, han ganado la reputación y la experiencia suficientes como para convertirse en una de las cafeterías de referencia, gracias en parte al trabajo de Marcos Bartolomé, capitán del barco y miembro de una familia de tostadores de café y restauradores de La Rioja. Tal es su pasión por esta bebida que solo sirven café de verdad, es decir, cargado de cafeína y acompañado de leche fresca de vaca o vegetal.

Nømad Coffee

Foto: iStock.
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Passatge Sert, 12, Barcelona

Al frente de esta cafetería de Barcelona está el premiado barista Jordi Mestre, cuya estrecha y devota relación con el café comenzó años atrás en Londres. Con ayuda de su socio Kim Ossenblok, otro barista belga de prestigio que imparte lecciones y asesora a los clientes del propio local, Mestre ofrece los mejores granos del mercado, siempre frescos y sometidos a un proceso de tostado que respeta sus cualidades botánicas y les aporta su personalidad. Además, el sistema aeropress que dominan a la perfección, muy popular en Japón, Estados Unidos y el norte de Europa, es ideal para aquellos que rechazan el sabor amargo del café, convirtiéndolo en una infusión de primera calidad.

Hanso Café

Calle del Pez, 20, Madrid

Otro templo al café de culto, esta vez caracterizado por un claro guiño asiático, procedente de las raíces de su propietario: Botao Han o Nicho, como le conocen todos en el barrio de Malasaña. Bagels, tostas, ensaladas y la más fina repostería asiática conviven a la perfección con el café cremoso, los flat whites, los cold brew, el té matcha y el resto de elaboraciones cafeteras que triunfan en este local de la capital. Su calidad depende directamente del tostado, el producto de temporada y la colaboración que todavía mantienen con expertos en la materia. Una combinación ganadora.