El microondas es un electrodoméstico que está prácticamente en todas las casas. Se usa para calentar el vaso de leche por las mañanas, las sobras del día anterior y hasta para cocinar. De hecho, hay varias recetas e ingredientes que se pueden preparar sin problemas en su interior y que logran grandes resultados. No obstante, también hay una serie alimentos que jamás deberías cocinar en el microondas.

Las ondas electromagnéticas que calientan la comida en estos aparatos pueden provocar que ciertos alimentos pierdan sus nutrientes y propiedades. No significa que todos vayan a ser nocivos, pero sí que no tendrán los mismos beneficios. Lo que sí puede ser perjudicial para el organismo es que este proceso tenga lugar en recipientes o embalajes de plástico, como la Universidad de Harvard ya advirtió en 2006 y revisó en 2017. A continuación, los ingredientes que no deben entrar en contacto con el microondas.

Huevos

Los huevos, mejor si reciben calor por todos lados.
Los huevos, mejor si reciben calor por todos lados.

Los huevos son un alimento muy delicado, si no se cocinan correctamente pueden desarrollar la bacteria de la salmonela. Calentarlos en el microondas no les causa ningún mal directo, el problema principal es que estos aparatos no suelen imprimir el calor de manera proporcional y equilibrada, dejando el alimento crudo en algunas zonas. Como consecuencia de este estado, las bacterias pueden proliferar en su interior, poniendo en riesgo la salud del individuo.

Leche

La leche es uno de los alimentos más unidos al microondas. Utilizarlo para calentarla no es un acto necesariamente peligroso, pero presenta una serie de implicaciones a tener en cuenta. Un estudio del año 1998, elaborado por algunas instituciones gubernamentales y científicas japonesas, determinó que la leche pierde hasta un 40% de la vitamina B12 cuando se calienta en el microondas.

La leche pierde hasta un 40% de la vitamina B12 cuando se calienta en el microondas

Este micronutriente es fundamental para el organismo, se encuentra en gran parte de los productos de origen animal y las personas omnívoras no suelen padecer déficit alguno, aunque hay que vigilar los niveles con regularidad. Los vegetarianos, un sector de la población expuesto a esta carencia, deben tener en cuenta que parte del consumo de este nutriente está basado en la leche. Debido a esta relación y por las razones antes expuestas, deben llevar mucho cuidado si la calientan en dicho electrodoméstico.

Ajo

Un par de cabezas de ajo.
Un par de cabezas de ajo.

Las propiedades anticancerígenas y antioxidantes que aporta el ajo al organismo lo convierten en uno de los alimentos más interesantes para potenciar el sistema inmunitario. No obstante, calentarlo en el microondas durante 60 segundos o en el horno durante 45 minutos puede causar algunos problemas. Concretamente, lleva a la destrucción de la enzima alinasa. Esta está relacionada con su capacidad para combatir el cáncer, como reveló una investigación publicada en el 'Journal of Nutrition' en 2001. Cocinar el ajo en este electrodoméstico provoca que pierda algunos de sus principales beneficios para el cuerpo humano.

Brócoli

El brócoli es uno de los vegetales que más vitaminas y antioxidantes puede aportar al organismo. No en vano, cocinarlo en el microondas puede afectar considerablemente a su composición de fenoles, glucosolinatos y vitamina C. Los resultados de un estudio del año 2007, publicados en el 'Journal of Agriculture and Food Chemistry', revelaron que calentar el brócoli en el citado electrodoméstico provoca un descenso notable de los micronutrientes antes expuestos. Así mismo, preparar esta verdura con agua motiva también que parte de estas sustancias se vean reducidas y filtradas en el elemento líquido. La investigación concluía que para preservar las propiedades al emplear el microondas en su preparación, hay que evitar cocinar el brócoli durante largos períodos de tiempo y con altas cantidades de agua.

Mantequilla

Un bloque de mantequilla.
Un bloque de mantequilla.

Este derivado de la leche, al tratarse de un lácteo, tiene un interesante aporte de proteínas en forma de caseína. La mantequilla se puede calentar para adquirir nuevas texturas. No obstante, si se excede en la temperatura, puede quemarse y acabar perdiendo su valor nutricional. El límite está en los 140 grados centígrados. El problema que surge con el microondas es que este aumento de la temperatura ocurre demasiado rápido. En su lugar, se puede utilizar una sartén donde la mantequilla se caliente de forma progresiva. De esta manera, alcanza una temperatura mayor pero sin incurrir en dicho quemado, evitando así que no pierda la presencia de este macronutriente.

Con lo visto a lo largo del artículo, podemos concluir que los alimentos aquí expuestos pueden presentar algunos problemas si son calentados en el microondas. Sin embargo, si se controla cómo y cuánto tiempo permanecen en su interior, podremos evitar dichos males. Al final, parte de los efectos negativos que surgen durante el cocinado residen en el uso erróneo o excesivo que se hace de dicho aparato electrónico.