Uno de los aperitivos más recurrentes en las mesas españolas es, sin duda alguna, los boquerones en vinagre. Un bocado que se suele acompañar con unas patatas fritas, unas aceitunas o un poco de pimiento rojo, una combinación capaz de hacer sombra a otras grandes tapas del territorio nacional como, por ejemplo, las patatas bravas, los frutos secos o la ensaladilla rusa. Sin embargo, a diferencia del resto, los boquerones no solo suponen un delicioso piscolabis, sino también un fuerte aliado contra las enfermedades que ponen en peligro nuestra salud.

Este pescado azul, de escaso tamaño y procedente del mar Cantábrico y el mar Mediterráneo, suele vivir en aguas profundas y se caracteriza por incluir en su composición una gran cantidad de lípidos y grasas saludables, que lo convierten en una estupenda alternativa para los amantes de la vida sana. Así, el boquerón debe ocupar un puesto privilegiado en nuestra dieta diaria, junto a otros ejemplares como la sardina, el atún, el salmón o la caballa. ¿Qué otras propiedades hacen único a este pescado?

Salud y sabor a partes iguales

Foto: iStock
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Tal y como acabamos de ver, el boquerón es un pescado rico en grasas beneficiosas para nuestro organismo. ¿El motivo? Ayuda al correcto funcionamiento y fortalecimiento del sistema cardiovascular. Además, su alto índice de proteínas, vitaminas del grupo B y minerales como el calcio -tiene la misma cantidad que un vaso de leche-, el hierro o el magnesio reduce los niveles de estrés, mejora el rendimiento del intestino, el sistema nervioso y el muscular; potencia la formación de huesos y dientes y mejora la inmunidad a los agentes externos.

Los boquerones nos ayudan a tener un correcto funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular

Sin olvidar los ácidos grasos Omega 3 que también nos protegen de sufrir afecciones de suma importancia como la diabetes, el colesterol malo, la formación de trombos o coágulos y el aumento de los triglicéridos. Además, las proteínas de alto valor biológico lo convierten en el alimento perfecto para niños y deportistas, pues fomenta el correcto crecimiento muscular y la creación de nuevas fibras en nuestro cuerpo.

No obstante, resulta fundamental andar con cuidado en lo que a su consumo se refiere, pues es una de las especies que corre mayor riesgo de portar anisakis en sus intestinos. Afortunadamente, también es muy fácil eliminarlo, basta con seguir los pasos recomendados por las autoridades con respecto a este parásito. Bajo esta premisa, ¿cómo podemos sacarle el máximo partido en la cocina?

Tajín de boquerones

Ingredientes:

  • 750 gr de boquerones
  • 250 ml de vinagre
  • 1 cucharada de comino
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite
  • Caldo

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Comenzamos con esta versión del célebre plato árabe limpiando los boquerones y quitándoles la espina central y la cabeza. Después, los unimos por parejas por la parte interior y los colocamos en una cazuela de barro hasta cubrir el fondo del recipiente. A continuación, añadimos el pimentón, los cominos, los ajos, el aceite y el caldo. Por último, incluimos el vinagre y ponemos la mezcla en el fuego hasta que se absorba el vinagre casi en su totalidad. A modo de decoración, podemos añadir tomate o pimiento cortado para aportar más color al plato.

Boquerones rellenos de jamón y queso

Ingredientes:

  • 24 boquerones
  • 12 lonchas de jamón serrano
  • 12 lonchas de queso
  • 2 huevos
  • Pan rallado con ajo y perejil
  • Harina
  • Sal y aceite de oliva

Una combinación extraña y suculenta a partes iguales. Comenzamos quitando la cabeza, las tripas y la espina central a los boquerones, de tal manera que queden abiertos. Después, los lavamos con agua fría y los sumergimos en un cuenco con agua con hielo. Los escurrimos, los extendemos con la piel abajo y salamos con mesura. A continuación, colocamos encima de la mitad de los boquerones las lonchas de jamón y queso y, sobre ellas, los boquerones restantes, creando una especie de sándwich. Los pasamos por harina, huevo y pan rallado, y los freímos con abundante aceite caliente hasta que estén dorados. Antes de servirlos, es importante dejarlos escurrir en papel absorbente.

Pizza de boquerones y tomate seco

Ingredientes:

  • Masa para pizza
  • Salsa de tomate
  • Boquerones
  • 4 o 5 tomates secos
  • 1 mozzarella fresca
  • Aceite de oliva virgen extra

Foto: iStock
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Como cualquier otra pizza, extendemos la masa y le damos la forma deseada, para después meterla en el horno durante un par de minutos para precalentarla. A continuación, sacamos la pizza, ponemos la salsa de tomate -es importante no poner demasiada para no humedecer la masa- y la mozzarella secada previamente con un trapo, y la metemos al horno a 250ºC durante 5 o 6 minutos. Mientras tanto, picamos los tomates secos finamente y reservamos. Cuando el queso ya esté derretido y los bordes de la pizza se hayan tostado, la sacamos y ponemos el tomate y los boquerones. Terminamos con un buen chorro de aceite de oliva por encima.

Lasaña de boquerones y berenjena

Ingredientes:

  • Berenjenas
  • Boquerones frescos
  • Guisantes
  • Champiñones frescos
  • 1 cebolla tierna
  • Leche
  • Harina
  • Queso al gusto
  • Aceite de oliva
  • Sal, pimienta blanca y nuez moscada

Cortamos las berenjenas en lonchas, las ponemos en agua y sal para quitarles el amargor y las escurrimos. Después, las pasamos por la plancha y reservamos. Mientras tanto, rehogamos la cebolla picada y añadimos los champiñones troceados y los guisantes. Cuando ya estén listos, lo ligamos todo con un poco de harina y leche, y sazonamos con nuez moscada y pimienta blanca. Ponemos la primera capa de berenjenas, encima los champiñones y los guisantes con la bechamel, y por último los boquerones previamente limpiados. Encima repetimos el mismo proceso, pero en este caso acabamos añadiendo queso por encima para gratinar. Introducimos la lasaña en el horno a 180ºC durante diez minutos y al final aumentaremos a 210ºC para gratinar el queso.