Con más de 19 millones de turistas al año, según datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística, Barcelona es la segunda ciudad más visitada de España. ¿El motivo? Su increíble diversidad cultural y de ocio, siempre al alcance de cualquiera. La playa, el sol y, por supuesto, la gastronomía ocupan un lugar privilegiado en la mente de los nativos y visitantes. Y es que Barcelona no solo cuenta con una oferta culinaria propia de suma riqueza, recordemos sino los calçots, la escalivada o el fricandó; también es posible visitar algunos de los mejores restaurantes de todo el país.

Muchos de ellos se encuentran en el célebre, elegante y señorial Paseo de Gracia, un lugar donde residen los edificios modernistas más hermosos de la ciudad Condal, escaparate de la burguesía barcelonesa de finales del siglo XIX y principios del XX. Ahora, estas joyas arquitectónicas conviven con las tiendas, los comercios y los restaurantes más selectos. ¿Cuáles debemos visitar si tenemos la ocasión?

Moments

Restaurante Moments
Restaurante Moments

Passeig de Gràcia, 38 y 40

Perteneciente al exclusivo Hotel Mandarín Oriental, este restaurante ofrece toda una suerte de recetas catalanas basadas en la tradición, pero con un toque moderno, y preparadas por la chef Carme Ruscalleda y su hijo Raül Balam. Además de contar con una carta repleta de suculentos platos, el menú temático de degustación causa sensación entre los comensales. Este está compuesto por 12 platos inspirados en la magia de la ópera, una experiencia culinaria que trasladará a los afortunados a un escenario inimitable. Las colas de cangrejo de río con pistachos y brotes verdes, y el salmonete con pepinillos, salsa ñora y rúcula son algunos de sus platos estrella.

El Nacional

Passeig de Gràcia, 24 Bis

En este caso estamos ante el primer restaurante de Barcelona multi-espacio, donde se pueden degustar las mejores recetas tradicionales de la Península, todo con productos frescos y de primera calidad, y ubicado en un ambiente de lo más singular. Sin salir del mismo local, podréis visitar cuatro espacios gastronómicos distintos y cuatro barras especializadas en cerveza, vino, ostras y cócteles. En cuanto a los restaurantes -La Brasería, La Llotja, La Tapería y La Parada- podréis probar platos tan diversos como el steak tartar de buey, las gambitas rojas de Huelva a la plancha con sal de algas, las albóndigas con sepia y las cocas artesanas hechas a base de ingredientes naturales como el queso de cabra, la paletilla ibérica de bellota o el salmón fresco.

La Vinoteca Torres

La Vinoteca Torres
La Vinoteca Torres

Passeig de Gràcia, 78

Toda una apuesta por la cocina mediterránea, siempre aderezada por los mejores vinos y destilados del momento. Una combinación que ha dado la oportunidad a la familia Torres de unir sus dos pasiones: la enología y la gastronomía. “Desde los inicios de nuestra trayectoria como bodegueros, la ambición de la familia Torres ha sido crear vinos y destilados de gran calidad, y llevarlos a todos los rincones del mundo con el fin de promover experiencias memorables”, explican en su página web oficial. El resultado de dicha excelencia es una carta compuesta por recetas de raíz tradicional y matices contemporáneos como el pulpo a la brasa con salsa huancaína y patatas con chimichurri, o el salteado de setas y judías verdes con dados de jamón y nube de queso de oveja.

Citrus

Passeig de Gràcia, 44

Los tallarines “a la guitarra” con trufa y crema de camembert, los medallones de ternera con saquitos de brie caliente y salsa Idiazábal o el tataki de atún de almadraba con germinados y manzana ácida son solo algunos de los ejemplos de la cocina de mercado que triunfa en este restaurante de Barcelona, compuesta por productos de temporada que despiertan el apetito de cualquiera. Sin embargo, si existe algo que llama la atención de los comensales es la carta de postres, en especial su emblemático trío de sorbetes cítricos, hecho con mandarina, limón y naranja.

Pepito

Pepito
Pepito

Passatge de Domingo, 3

Los paladares más carnívoros encontrarán en Pepito un lugar de peregrinaje que siempre permanecerá en su memoria y que sus propietarios definen como ‘Hyggeligt’, una palabra danesa que se usa para describir espacios acogedores, agradables y con un encanto especial. La carne y la cocina fusión son sus dos especialidades, que quedan en evidencia gracias a elaboraciones tan complejas como el meloso ibérico al oporto con puré de celeri y manzanas, el pepito de mar hecho a base de calamares, hojas de lollo, mayonesa de wasabi y pan en su tinta o el tataki de ciervo con arándanos, puré de patata violeta y demiglas de jeréz.

Oria

Passeig de Gràcia, 75

De estilo bistró, dirigido por Martín Berasategui y perteneciente al Hotel Monument, este restaurante barcelonés destaca por un ambiente moderno y sofisticado que se integra en el lobby del hotel mediante una estructura de pirámide invertida, y cuya carta se basa en una cocina francesa con un marcado homenaje a la gastronomía del País Vasco. La Estrella Michelin de la que disfruta queda patente en sus platos, entre los que despuntan la infusión de tomate con pulpo marinado al pimentón de la Vera y brotes tiernos, el rape asado en costra de pan “sopako” con brandada de moluscos y escabeche de espinacas, y el meloso de wagyú glaseado con daditos cremosos de tubérculos y salsa de panceta ahumada. Y como guinda del pastel unas lascas de mango helado, crema helada de coco y compota de remolacha.