A la hora de cocinar, hay diferentes plantas medicinales que pueden utilizarse para que los platos adquieran aroma y sabor, todo ello mientras nos beneficiamos de sus propiedades nutricionales. Una de ellas es la salvia, una hierba que se ha empleado desde hace miles de años, llegando incluso hasta la época de los romanos, por sus efectos sobre la salud.

Esta destaca por ser una planta con ventajas antioxidantes y antiinflamatorias, fruto del contenido en fenoles que posee, tal y como señala un estudio del año 2016. También es estrogénica, lo que le lleva a moderar los dolores y molestias antes y durante la menstruación, así como a regular los síntomas de la menopausia. Además, una investigación del año 2014 sugiere que, más allá de estos usos tradicionales en enfermedades comunes, la salvia puede contribuir al tratamiento de enfermedades más graves como la depresión, la obesidad, la diabetes, el cáncer, la demencia o los problemas del corazón.

Por todos estos beneficios, su uso e inclusión en la cocina, al igual que ocurre con otras plantas como el laurel, puede resultar interesante. Por ejemplo, en Italia es muy típica. Ahora, en Alimente queremos explicar cómo se puede emplear en los fogones.

Saltimbocca alla romana

La cocina tradicional italiana hace mucho uso de la salvia para dar sabor y aroma a sus platos. Un ejemplo de ello es el clásico saltimboca alla romana, una elaboración en la que esta planta es protagonista. Básicamente, consiste en filetes de ternera que se cubren con jamón y una hoja de salvia y se cocinan vuelta y vuelta, para así disfrutar de todo el gusto que estos tres ingredientes aportan de manera combinada. Se pueden acompañar de diferentes guarniciones como arroz blanco o verduras y también se pueden encontrar enrollados, en lugar de aplanados, como si se tratara de los típicos flamenquines de Córdoba.

Foto: iStock.
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Salvia rebozada y frita

Rebozar un vegetal y freírlo es algo muy común en la gastronomía y la salvia no es una excepción. Esta es una de las maneras más tradicionales de comerla. Basta con rebozar las hojas de salvia en huevo y harina para, posteriormente, hacer una fritura con ellas en aceite de oliva virgen extra. Si se hace un doble rebozado, resultarán más crujientes y el contraste de texturas será mayor.

Pasta con salsa de mantequilla y salvia

La pasta es una de las protagonistas de la gastronomía italiana. Con ella se puede preparar otra receta con salvia muy típica de este país mediterráneo. En este caso, la hierba se utiliza para hacer una salsa que se elabora fundiendo mantequilla en una sartén y añadiendo las hojas picadas de esta planta para que aporten todo su gusto. Posteriormente, hay que mezclarlo todo con la pasta y ya estaría listo el plato. También se puede cocinar poniendo parmesano en lugar de mantequilla cuando la pasta ya esté cocida. Y es que la salvia es uno de los condimentos más polivalentes de la cocina.

Foto: iStock.
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Para hacer adobos y vinagretas

La salvia, como otras plantas, tiene un fuerte componente aromático que se puede combinar con aceite y vinagre para hacer adobos y vinagretas. Así, usando esta hierba se puede potenciar el gusto y el olor de carnes y pescados con facilidad, basta con acompañarlos de un marinado o aderezo en el que la salvia esté presente, también apto para ensaladas.

En infusión

Una de las maneras más típicas de encontrar la salvia es en infusión. Una elaboración muy común y sencilla de realizar para disfrutar de su sabor y aprovechar sus propiedades. Es tan simple como colocar unas hojas de esta planta en un cazo de agua hirviendo y dejarlas en el fuego durante 10 o 15 minutos. Tras esto, ya se puede colar y servir acompañada de miel o canela.