El pan es un alimento básico, tradicional y muy nutritivo que forma parte de nuestra gastronomía desde tiempos inmemoriales. Aunque la mayoría de personas recurren a él para acompañar otras elaboraciones, en ocasiones también es un ingrediente más de la receta. Así, su consumo se extiende por todo el planeta, dando lugar a toda una suerte de variedades entre las que destacan la baguette francesa, la focaccia italiana o el baozi chino. Sin embargo, sus cualidades se muestran en su máximo esplendor cuando recurrimos a la versión más casera, esa que nosotros mismos preparamos desde la comodidad de nuestra propia cocina.

Y es que el pan casero no solo nos brinda un sabor más intenso y auténtico, también un sinfín de beneficios para la salud. Recordemos que el pan industrial incluye harinas refinadas, sustancias blanqueadoras y levaduras químicas, una combinación que lo convierte en un alimento pobre en proteínas, vitaminas y minerales, difícil de digerir y que si su consumo es excesivo, puede causar dolores abdominales o diarrea, entre otros síntomas. Bajo esta premisa, ¿qué beneficios nos aporta la elaboración y posterior ingesta de pan casero?

Con las manos en la masa

Un estudio reciente, publicado en el medio especializado 'Clinical Nutrition Journal', asegura que el consumo moderado de pan casero ayuda a no subir de peso. Un método mucho más efectivo y sabroso que las dietas 'milagro' que tanto triunfan en la actualidad y que suelen ir precedidas del temido efecto rebote. También tiene menos concentración de sodio, pues nosotros controlamos la cantidad de sal que se usa en la receta. Así evitamos dolencias relacionadas con esta sustancia como la hipertensión arterial, problemas gástricos o una sobrecarga del riñón.

El pan casero reduce el riesgo de estreñimiento, pues incluye fibras que mejoran el tracto intestinal

Además, para su elaboración podemos recurrir a ingredientes integrales, lo que reduce el riesgo de estreñimiento pues la ingestión de fibras mejora el tracto intestinal. Otra virtud es su increíble efecto saciante, que nos ayudará a controlar el peso. Esto se debe su consistencia y la presencia de harinas que sustituyen el agua y la levadura del pan industrial. Sin olvidar a todas aquellas personas que padecen algún tipo de intolerancia o sensibilidad al gluten o a los distintos compuestos que forman parte de la receta original. Estas pueden preparar el pan a su gusto, evitando los síntomas y disfrutando sin peligro de este manjar.

El pan más internacional

Pan de queso brasileño

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 500 g de almidón de yuca o mandioca
  • 250 g de queso rallado
  • 3 huevos
  • 1 vaso de leche
  • ½ vaso de aceite
  • 1 cucharada de sal

Ponemos en una cacerola la leche, el aceite y la sal, y esperamos a que hiervan. A continuación, vertemos la mezcla ya caliente sobre el almidón y removemos para eliminar los grumos. Dejamos que se enfríe. Enseguida añadimos el queso y los huevos, y lo mezclamos todo con las manos hasta obtener una masa suave y homogénea. Después hacemos con ella unas bolitas pequeñas -del tamaño de una pelota de ping-pong- y las ponemos en una bandeja de horno, el cual habrá sido precalentado previamente. Ya solo queda hornear las bolitas durante 20 minutos, aproximadamente.

Pan de pita árabe

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza
  • 30 g de levadura de panadería fresca
  • 20 cc de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 10 g de sal
  • 250 cc de agua tibia

Colocamos la levadura, el azúcar y un poco de agua en un cuenco, y los dejamos reposar durante 5 minutos. Ponemos la harina en una fuente y agregamos la mezcla anterior, la sal, el aceite y el resto del agua. Amasamos hasta que se forme una masa compacta y, después, la extendemos en una superficie enharinada para trabajarla hasta que sea fina y elástica. A continuación, la ponemos de nuevo en la fuente, la tapamos con un trapo de cocina y dejamos que repose para aumentar su volumen. Una vez conseguido, presionamos la masa para extraer el aire y la dividimos en las porciones deseadas. Dejamos reposar los bollitos y luego los estiramos con un rodillo para formar círculos de 5 milímetros de grosor. Los colocamos en una bandeja de horno y esperamos a que se hagan durante 10 minutos a 250ºC.

Pan naan hindú

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 180 ml de agua caliente
  • 125 ml de yogur desnatado
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 8 g de levadura instantánea
  • 375 g de harina
  • ½ cucharadita de sal
  • Mantequilla fundida
  • Sal marina

Ponemos en un bol el agua, el yogur, la levadura, dos tazas de harina, la sal y el aceite. Formamos una bola de masa y la trabajamos durante 3 minutos. Mientras, vamos integrando poco a poco el resto de la harina. Una vez conseguida, dejamos que repose durante una hora para que aumente de volumen. Pasado ese tiempo, dividimos la masa en porciones y las estiramos hasta que tengan unos 20 centímetros de diámetro y 6 milímetros de grosor. Cocinamos el pan a la sartén -sin aceite ni mantequilla- durante 90 segundos por cada lado. Finalmente, los pintamos de mantequilla y espolvoreamos sal marina por encima.

Pan damper australiano

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 450 g de harina leudante
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
  • 3 ramitas de romero
  • 225 ml de agua tibia
  • 75 g de aceitunas sin hueso
  • Vinagre balsámico
  • Aceite de oliva afrutado

Precalentamos el horno a 200ºC. Echamos la harina en un bol y con ella media cucharadita de sal y una cucharada sopera de aceite de oliva. Picamos las ramitas de romero y las añadimos al bol. Después, hacemos un agujero en mitad de la mezcla e incluimos 225 mililitros de agua. Removemos todo bien para mezclarlo. Una vez creada la masa, la sacamos del bol, la amasamos y le damos forma de torta plana. Troceamos las aceitunas por encima y doblamos los bordes para que queden cubiertas. A continuación, creamos una especie de pelota y antes de meterla al horno, le hacemos cuatro marcas con una cuchara de madera. Debe quedar una forma similar a la esfera de un reloj. Por último, metemos el pan en el horno y los cocinamos a 200ºC durante media hora.