El mundo del vino va mucho más allá de la simple botella de turno que abres con unos amigos y te bebes en cualquier celebración. Sabemos que su elaboración no es nada sencilla y que lograr un buen resultado tiene mucho más que ver con un arte que con el simple hecho de producir bebidas. Hasta ahí estamos todos de acuerdo. Pero también ocurre que a veces se nos va de las manos y nos dejamos engatusar por fabricantes de gadgets que, francamente, no eran necesarios inventar. Véase el caso del portabotellas para la bicicleta, que te permite llevar la botella enganchada con abrazaderas al cuadro de la bici. ¿Perdón? ¿Alguien tiene la imperiosa necesidad de transportar una botella de cristal adherida a una bicicleta, en serio?

Hay otros inventos de dudosa utilidad, como el tapón candado, esa especie de corcho con dígitos que te permite poner una contraseña para que nadie abra la botella. El vino se oxida igual pero, bueno, al menos tiene su gracia y algún enamorado de este mundillo te echará una sonrisilla si se lo regalas. Pero sí hay un par de novedades muy útiles que no se inventaron por inventar y que merecen mención especial, las cápsulas de cera y el abrebotellas que no abre las botellas.

Coravin, servir el vino sin descorcharlo

¿Cuántas veces hemos querido abrir un muy buen vino, pero hemos decidido dejarlo para una ocasión más especial? ¿O cuántas no hemos descorchado una botella normal porque solo queríamos tomar una copita? ¿O en qué cantidad de cenas Menganito quería blanco, Pepito tinto y Pablito otra etiqueta diferente a la que estaban bebiendo todos los demás? Muchas veces, las dos últimas, puede que muchísimas. Para eso se inventó Coravin, un abridor que te permite servir una copa sin necesidad de abrir la botella y, por tanto, sin que entre oxígeno en el interior del recipiente y altere las características del líquido, lo que le permite seguir envejeciendo de manera natural.

El abridor permite tomar una copa sin abrir la botella. El vino sigue envejeciendo de manera natural

¿Y cómo funciona? Muy sencillo. A partir de cápsulas de gas argón y con una aguja especial que perfora el corcho en su totalidad. Se coloca el aparato sobre el cuello de la botella (con la cápsula de gas ya cargada), enganchándolo con una abrazadera que lleva incorporada para que la guía de la aguja descanse sobre la cápsula de aluminio en el punto exacto (más o menos en el centro), se presiona el mango hacia abajo completamente con la palma de la mano (lo que provocará que la aguja penetre el corcho), se inclina la botella para servir y se pulsa una especie de gatillo varias veces hasta tener la copa servida. ¡Listo! ya tenemos nuestro vinito en el vaso y el resto intacto en la botella. Se retira el sistema y el corcho vuelve a sellarse, como si nada hubiera pasado.

Coravin.
Coravin.

Este producto lo inventó Greg Lambrecht, quien tras 10 años de investigaciones consiguió dar con el aparato que ahora maravilla a propios y extraños. Sin ir más lejos, en Madrid Fusión 2019 Coravin ha estado presente, demostrando que su diseño y funcionalidad es 100% exitoso. De hecho, el fabricante apunta que puedes servirte una copa de la misma botella en diferentes situaciones, con semanas e incluso meses de diferencia, y podrás observar que el resultado es el mismo, siempre como si la abrieras por primera vez.

Actualmente existen cuatro modelos diferentes, todos ellos con las mismas funciones pero con precios variados en función del diseño y los materiales con los que están hecho. Están el Model One (de color blanco), el Model Two (negro y presentado este mismo año en Madrid Fusión), el Model Two Elite (de diferentes colores) y el Model Eleven (que aúna diseño y tecnología). El precio medio va desde los 199 € del primero hasta los 999 € del último, y se puede adquirir en su web o en establecimientos especializados.

Cápsula de cera de abeja: más ecológicas

Otra de los novedades del momento son las cápsulas de cera de abeja. Las cápsulas son el elemento de la botella situado en el cuello de la misma que se encarga de proteger el corcho, y en consecuencia el propio vino, de posibles deterioros. Es decir, sirve para algo, no es meramente decorativa y tiene varias funciones: higiénica y protectora, principalmente, aunque algunas bodegas han diseñado capuchones con todo lujo de detalles, lo que también otorga un toque de distinción al vino y a la propia marca.

Cápsula de cera.
Cápsula de cera.

No es el caso de las que están hechas con cera de abeja, visualmente más sencillas que las de estaño (las más caras y elegantes), aluminio (las más comunes) o plástico (de las más contaminantes). Hay que decir que en la antigüedad, allá por el siglo XVIII, los nobles sellaban sus botellas en lacre como sistema de control y distinción de sus vinos, lo que convierte a este procedimiento en uno de los más antiguos para sellar las referencias. Actualmente, muchas etiquetas siguen tirando del lacrado sobre el corcho para evitar que entre aire u otras sustancias y lo estropeen, sirvan como ejemplo Finca La Estacada o la ecológica Bodega Menade, en cuyo caso utilizan la cera de las abejas.

El procedimiento es sencillo, se mantiene la cera en estado líquido y a una temperatura media, se introduce el cuello de la botella y con la misma botella, boca abajo, se van dando vueltas ligeramente hasta que la cera queda bien adherida al cristal. En el caso de Bodegas Menade, tienen un vino ecológico sellado de esta manera, llamado Nosso DO Rueda, que además de respetar el medio ambiente en cuanto a su fabricación y embotellado se refiere, es un producto natural sin adición de sulfuroso y, por qué no decirlo, ¡está de 10!

Existe un tapón con una emulsión de cera de abejas y un aglomerante de polioles 100% vegetales

Como curiosidad, la cera de las abejas sirve para más cometidos en lo que al vino se refiere. Sin ir más lejos, la empresa francesa Diam Bouchage acaba de sacar al mercado un tapón que reconcilia ciencia y naturaleza, ya que contiene una emulsión de cera de abejas y un aglomerante compuesto de polioles 100% vegetales, es decir, unos corchos especiales que van recubiertos con una capa de cera para que aguante más tiempo el vino en la botella, lo que le protege del oxígeno y de las propias imperfecciones del corcho. En definitiva, las abejas y el vino tienen mucha más relación de lo que imaginábamos.