Si vivís en Valencia o estáis preparando una escapada a esta hermosa ciudad del litoral mediterráneo, son muchos los puntos de interés que debéis visitar si tenéis la ocasión. La Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Lonja de la Seda, el Mercado Central o el Barrio del Carmen son solo algunos de ellos. Sin embargo, cuando este recorrido cultural dé por finalizado, hay que aprovechar el buen tiempo que prima en la capital para disfrutar de sus muchas terrazas, abiertas para todos los amantes del buen tapeo.

Muchos bares y restaurantes han acondicionado sus terrazas para mantenerlas abiertas durante todo el año, incluido el invierno. Para facilitaros la búsqueda, a continuación os proponemos algunas de las opciones más interesantes.

L'Umbracle

Av. del Professor López Piñero, 5

Situada en la columna vertebral de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un complejo arquitectónico diseñado por Santiago Calatrava y Félix Candela de estilo vanguardista, encontramos este jardín al aire libre de 4.000 metros cuadrados. Un local nocturno y referente de ocio en la ciudad donde escuchar música y tomar una copa rodeado de arte y naturaleza. Un ambiente elegante y cosmopolita donde aprovechar el tiempo libre hasta que salga el sol.

LAzotea Sky Bar Lounge

Carrer de Moratín, 12

El hotel Marina Atarazanas guarda en su octava planta una de las terrazas más impresionantes de Valencia, a la que podemos acceder a través de un ascensor del vestíbulo que permite el acceso directo a este espacio. Hablamos de LAzotea Sky Bar Longue, que ofrece a su extensa clientela el skyline por excelencia de la ciudad -la panorámica alcanza los 360 grados, incluido el paisaje urbano y el puerto-, perfecto para acompañar con el surtido de cócteles que componen su carta. Abierto durante todo el año, también es un punto de encuentro para los amantes de la puesta de sol, que llega en el momento perfecto para tomar un piscolabis en la mejor compañía.

Nou Racó

Carretera del Palmar, 21

En este caso, hay que alejarse un poco del centro de la ciudad, más concretamente al corazón del Parque Natural de la Albufera, situado a 10 kilómetros de Valencia. Este hermoso paraje ofrece una de las mejores vistas de la región, pues la terraza del restaurante apunta directamente hacia la laguna, donde también tiene lugar la puesta de sol. En cuanto a la gastronomía, su carta destaca por los arroces melosos, caldosos y secos en paella, el pescado y la carne. Aunque los entrantes calientes también triunfan entre los comensales, sobre todo las cigalitas salteadas con ajos tiernos, la puntilla crujiente con salsa Mery o la sepia de playa, escalibada y velo ibérico.

Petit Bistró Plaza de la Virgen

Carrer dels Cavallers, 3b

No obstante, no solo las vistas a la naturaleza cautivan a la clientela. Un buen ejemplo de ello es el Petit Bistró Plaza de la Virgen, situado en la plaza peatonal más concurrida de Valencia y rodeado de algunos de los edificios más emblemáticos, como el Palacio de la Generalitat, la Basílica de la Virgen o la catedral. Sus propietarios se han decantado por una cocina mediterránea compuesta de productos naturales y artesanos, que dan como resultado platos de increíble atractivo como el salmón con verduritas salteadas y una ligera vinagreta de soja y aceite picual, los tacos de carrillera de bellota o los canelones caseros con marisco, pescado y calamares.

Mi Cub

Carrer de Jorge Juan, 19

Se encuentra en el emblemático Mercado de Colón, que abrió sus puertas por primera vez en 1916 luciendo ante el mundo su particular estilo modernista valenciano. Aunque parte del local reside en el interior de este mercado gastronómico, Mi Cub también cuenta con una terraza para disfrutar en invierno. Lo que termina por conquistar a los comensales es una carta sencilla y completa repleta de productos frescos. El tomate valenciano con ventresca, las croquetas de rabo de toro, las setas de temporada, las puntillas de calamar de playa a la andaluza y la hamburguesa de buey son algunos de sus platos más destacados. Sin olvidar los postres, con el pastel de manzana y el pastel Fuji, ambos elaborados por Paco Torreblanca, a la cabeza.