Cada año aparecen en el mercado un sinfín de alimentos que jamás hubiéramos imaginado. Desde las semillas de chía, la quinoa o la espelta, de sobra conocidos ya por la inmensa mayoría de consumidores; hasta el kale, la chlorella y la maca, que por fin comienzan a despuntar. Esta larga lista de productos ha dado recientemente la bienvenida a una bebida que ha sorprendido a todos por su curioso origen. ¿Habéis oído hablar de la leche de camello?

Tras superar la polémica de la leche de cucaracha, considerada por el Instituto de Biología de Células Madre y Medicina Regenerativa de India como la 'leche' más nutritiva del planeta, este mamífero nativo de zonas desérticas de Asia lidera una industria que parece haber conquistado a un gran número de seguidores gracias a los increíbles y sorprendentes beneficios nutricionales que le acompañan. Una popularidad que ha resurgido después de años en la sombra.

Un alimento histórico

Aunque ahora nos resulte extraño beber leche de camello, lo cierto es que en muchos países árabes y africanos se consume en grandes cantidades desde tiempos inmemoriales. De hecho, es un ingrediente más en la elaboración de otros productos lácteos como la mantequilla, el queso o el yogur. Incluso algunas marcas recurren a ella para producir sus líneas de cosméticos. El motivo que hay detrás de esta reputación fue revelado por un grupo de científicos israelíes, que descubrió el poder que tenía la leche de camello a la hora de reducir el riesgo de enfermedades de suma gravedad como la diabetes o algunos tipos de cáncer.

Foto: iStock.
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Así, tras los resultados de varias revisiones científicas que certifican su valor nutricional -superior al de la leche de vaca-, la leche de camello se ha convertido en uno de los productos estrella del mercado occidental. Tanto que diversas cadenas de supermercados de Reino Unido se han atrevido a comercializarla. Esta gran acogida es ya una realidad gracias a la visibilidad que también le están dando algunas de las celebrities más reconocidas del panorama internacional, como es el caso de Kim Kardashian, quien ha compartido la experiencia a través de su perfil de Instagram.

Además, a pesar de lo que muchos puedan creer, en España no somos ajenos a dicha tendencia. En Fuerteventura se encuentra el complejo zoológico Oasis Park, la población de camellos más importante de toda Europa, procedente directamente de África hace ya 500 años. Esta ha servido como objeto de estudio a la Universidad Autónoma de Barcelona, que desde 2004 analiza las propiedades de dicha bebida. Y parece que los resultados son de lo más reveladores. ¿Qué cualidades nos depara la leche de camello?

Contra las alergias y la diabetes

(iStock)
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De acuerdo con la Food and Drug Administration de los Estados Unidos, la leche de camello tiene un total de 48 calorías por cada 100 gramos de producto, es decir, se trata de una bebida muy interesante para aquellas personas que quieren cuidar la línea. Además, cuenta entre sus filas con nutrientes tan necesarios para nuestro organismo como las vitaminas A, B y C, el calcio, el hierro y el potasio. Todo este compendio de valores desemboca en una serie de beneficios de lo más atractivos:

  • Como hemos visto anteriormente, la leche de camello es un excelente aliado para paliar los efectos de la diabetes. Un estudio publicado en la prestigiosa 'European Journal of Clinical Nutrition' desveló que los niños diabéticos que componían la muestra y que habían tomado leche de camello se habían ahorrado entre 9 y 13 unidades de insulina diarias. Y es que esta bebida posee propiedades similares a dicha hormona.

  • Recordemos también que este poderoso elixir es capaz de ayudarnos a mantener a raya algunas alergias alimentarias. Como es bien sabido, la leche de vaca provoca esta reacción en muchos niños debido a la beta-lactoglobulina y la beta-caseína que incluye en su composición. Dos proteínas que no forman parte de la leche de camello. Y no solo eso, también fortalece las defensas orgánicas.

En algunos lugares es normal beber leche de camello sin pasteurizar, que contiene multitud de patógenos

  • Los ácidos grasos que posee, en especial el ácido linoleico conjugado, tienen efectos muy positivos en enfermos de cáncer. No obstante, se trata de un ámbito que todavía tiene mucho camino por recorrer para ser confirmado al 100%.

  • Por otro lado, el sodio nos ayuda a fortalecer nuestros músculos, lucir más tonificados y endurecer algunas partes del cuerpo. Siempre y cuando se complemente con ejercicio físico regular.

  • Y por último, y no menos importante, la vitamina B comparte su poder antioxidante favoreciendo el correcto funcionamiento del sistema digestivo, conservando la función cognitiva del cerebro, reduciendo el riesgo de enfermedades coronarias, mejorando las articulaciones y ayudándonos a controlar el estrés y la ansiedad, entre otras funciones.

¡Cuidado!

Estas propiedades y su increíble sabor, más dulce y fluido que el de la leche de vaca, conviven también con algunas contraindicaciones. Por ejemplo, la leche de camello se suele encontrar no pasteurizada. El Instituto de Medicina de San Luis para la Naturaleza (ICM) estudió el consumo de leche de camella en el norte de Kenia -donde el 10% de la población toma esta bebida sin pasteurizar-, descubriendo una serie de agentes patógenos de origen animal en su composición. Además, en algunos casos se ha hallado en la bebida el virus que causa el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS). Afortunadamente, la leche de camello que llega hasta nuestro país ha superado todos los controles de salubridad establecidos por las autoridades competentes.