No hacen falta cubiertos ni mesas, pero las propuestas culinarias que ofrecen los puestos callejeros alrededor del mundo se han convertido en una alternativa cuando viajamos. Ricos bocados a precios inferiores que también se están haciendo un hueco en el día a día de las urbes más cosmopolitas. Hoy hacemos un recorrido por algunos de los bocados más representativos de la street food internacional. ¡No están todos los que son, pero los que están hay que probarlos!

Hot dog. Nueva York

Los perritos forman parte de nuestra conciencia colectiva. ¿Cuántas veces hemos visto a los protagonistas de series de televisión o de películas archifamosas haciendo un alto en las calles más populares de la Gran Manzana para degustar un humeante hot dog? La ciudad cuenta con más de veinte mil puestos ambulantes de comida callejera: simples o sofisticados, todos ellos con una diversa oferta de tentempiés. Pero el que nunca falla es el perrito caliente: en tu próxima visita a Nueva York prueba los de Nathan´s Famous. ¡Llevan más de un siglo en la brecha!

Foto: iStock
Foto: iStock

Esquites. México

Un antojito mexicano que se vende en cualquier calle y rincón del país. La elaboración de los esquites surgió en la época prehispánica. El maíz es su elemento principal, desgranado, cocido con sal y normalmente también con chile. Con el paso del tiempo a su elaboración tradicional se fueron sumando otros ingredientes como el queso, la mayonesa y el limón. Su preparación puede variar según las regiones: algunos añaden salsas, chipotle, epazote, etc. En DF resulta imprescindible probar los esquites Don Josué: los elaboran con un ingrediente estrella, el tuétano. Afirman que son los mejores de la capital, aunque para disfrutarlos haya que esperar en ocasiones una cola de hasta tres horas.

Falafel. Israel

Es una especie de albóndiga de garbanzos (a veces habas trituradas) conocida en Oriente Medio desde hace siglos, pero que ahora ya se sirve en restaurantes de todo el mundo. Su receta es fácil y rápida de hacer. Se prepara una pasta con los garbanzos, se amasa, se aplasta y después se fríe normalmente en forma de bolas acompañada de ajo, comino y cilantro (o perejil). Se puede mojar en humus, salsa de yogur, tahini… También se puede comer en pan de pita con lechuga y tomate. Uno de los más ricos de Madrid lo elaboran en Sumer, un pequeño local de cocina casera -sencillo y sin pretensiones- que también sirve un buen kebab.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Bunny Chow. Sudáfrica

Es un bocado tradicional de aquella zona, especialmente típico de la ciudad de Durban. Su nombre puede llevar a confusión, puesto que su receta no contiene carne de conejo, sino de pollo y a veces cordero. El nombre es una adaptación del término indio bania, que son vendedores de curry, especias y grano. Se elabora con pan de molde al que se le quita la miga para empaparlo de curry y rellenarlo de comino, hinojo, cilantro e incluso canela. Tiene un sabor muy potente.

Currywurts. Alemania

Originario de Berlín, es el bocado germano callejero más famoso. Consiste en una buena salchicha cocida o asada a la parrilla a la que se le añade salsa de tomate y de curry. Se acompaña con un panecillo tierno y una generosa ración de patatas fritas crujientes. Lo habitual para degustarlo es trocear las salchichas en rodajas y servirlas con la salsa en pequeñas bandejas. En Berlín, uno de los lugares más famosos para degustarla (suele haber colas) es Curry 36. Su salsa de tomate está tan buena que hasta la venden en tarros para llevar a casa.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Baozi. China

En el gigante asiático los encuentras en cada rincón, pero en nuestro país también se han puesto de moda en los últimos años, aunque se conocen con el nombre de buns. Algunos lo denominan pan chino y se trata de unos bollos cocidos al vapor que se rellenan con todo tipo de ingredientes, desde carne o verduras hasta natillas en su versión dulce. Acércate hasta Koku Kitchen Buns, en Barcelona, donde están buenísimos y los acompañan de ensalada y encurtidos.

Arancini. Sicilia

Aunque tienen muchas variedades tanto en su aspecto como en su sabor, los ingredientes que no suelen fallar en su elaboración son arroz, carne, queso y azafrán. Es uno de los platos más populares de la cocina callejera siciliana. Son unas bolas recubiertas de un rebozado crujiente (pueden recordar a las croquetas) que en algunas regiones tienen forma esférica y en otras cónica. Sus orígenes se remontan a la Edad Media.

Pad thai. Tailandia

Es uno de los platos más conocidos y llenos de sabor de la cocina tailandesa. Se come tanto en restaurantes como en puestos callejeros a lo largo y ancho de este país del sudeste asiático. Son tallarines de arroz salteados con salsa de pescado, huevos, pasta de tamarindo, pimientos, soja, cilantro y que pueden acompañarse de pollo, camarones, langostinos… Una auténtica delicia. ¿Lo mejor? En su lugar de origen podrás disfrutar de este bocado por menos de dos euros.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Takoyaki. Japón

Son unas pequeñas bolas crujientes de masa (al estilo de nuestros buñuelos) rellenas con trozos de pulpo, se acompañan de salsa, mayonesa y se espolvorea con katsuobushi (láminas muy finas de atún ahumado y fermentado). Se suelen mojar en salsa ponzu. En los últimos tiempos es habitual encontrarlos en la carta de los restaurantes japoneses de nuestro país. Si estás en Madrid no lo dudes: pruébalos en Balón Tokio. Es su especialidad y los hacen deliciosos (el local es pequeño y siempre está lleno).

Satay. Indonesia

Son trozos de carne (usualmente pollo y se llaman ayam) o pescado (y se llaman ikan) insertados en un palo de bambú (como una brocheta) y cocidos a la brasa. Se acompañan de una salsa de cacahuete que les aporta un sabor intenso y muy rico. Indonesia es el paraíso de la comida callejera tanto en los espacios denominados warung como en carritos y bicicletas. Pero sea cual sea la versión de street food y su oferta, el satay nunca falla.

Gyros. Grecia

Son los kebabs griegos, es decir, un pan de pita que se rellena con carne asada (también de cerdo) en hornos verticales a la que se añaden especias variadas, tomate, lechuga, a veces cebolla, y la típica salsa tzatziki (con yogur, ajo, pepino, aceite, menta y zumo de limón) que le aporta mucha frescura. Desde hace casi treinta años sirven estos bocadillos griegos en el Gyros Pita Kebab de Avilés, todo un referente de la zona. Y los hacen buenísimos.

Fish&chips. Reino Unido

Imposible no hacer una parada durante este recorrido en el famoso fish&chips británico. Su nombre ya define muy bien de lo que estamos hablando: pescado rebozado (normalmente bacalao) y patatas fritas en bastones (que a veces rocían con un chorro de vinagre). También lo puedes encontrar servido en plato en los pubs y hasta una versión más sofisticada en los mejores restaurantes londinenses. Si quieres probar uno de los mejores, haz una parada en Golden Union.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Roti. Malasia

Los rotis están elaborados con pan plano circular; es un pancake malayo que se rellena de múltiples ingredientes. Hay tantos tipos de rotis como de paladares. Se suelen acompañar de dhal (una especie de curry a base de lentejas). El canai es el clásico, sin relleno; el telur lleva huevo, el pisang se hace con banana, el susu es la versión más dulce con leche condensada junto con el boom, que se elabora con manteca y azúcar caramelizado. Son un vicio: una vez que pruebas uno, quieres conocer todas las versiones.

Estrella Michelin 'callejera'. Singapur

En esta isla-estado sibarita y multicultural encontrarás dos puestos de comida callejera con estrella Michelin: el Hong Kong Soya Sauce Chicken Rice & Noodle y el Hill Street Tai Hwa Pork Noodle. Recomendamos que acudas al primero y que pruebes su especialidad: un arroz con pollo y salsa de soja que elaboran con una receta propia. Es el único lugar del mundo donde podrás disfrutar de platos galardonados con estrella por menos de dos euros al cambio.