El 'helado de nube' que triunfará este verano y que puedes probar ya
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El 'helado de nube' que triunfará este verano y que puedes probar ya

El helado que promete ser la estrella de los meses de calor se vende en Malasaña y hemos hablado con su creador, un emprendedor de 23 años que nos cuenta todo sobre este dulce

Foto: Helado de nube. (Ice and Dreams)
Helado de nube. (Ice and Dreams)

Igual que hay una canción del verano, que empieza a sonar en las emisoras mucho antes de que llegue el calor, de un tiempo a esta parte existe también el helado del verano en la capital. Y el de este año parece claro que será el helado de nube.

La mente creativa de esta fantasía dulce es la de Pedro Buerbaum, un jovencísimo emprendedor que a sus 23 años acaba de abrir Ice&Dreams en la madrileña calle del Pez nº 2, un local que ha llenado, más que de helados sorprendentes, de experiencias que vivir. Hemos hablado con él y nos cuenta cómo nació su proyecto: "Desde muy pequeño siempre quería abrir un negocio, era un niño muy emprendedor; pero también tenía claro que no me gustaba el entorno de los bancos, las compañías de seguros... Me parecían cosas aburridas. Con ocho años le decía a mi madre que quería abrir un hotel, porque en los hoteles la gente siempre está feliz, de vacaciones... Y este espacio que hemos abierto es un negocio en el que más que vender helados vendemos una experiencia. Cuando ves la cara de los niños y los no tan niños es muy divertido".

"Tenemos un sabor de chocolate y coco que hacemos con carbón activo, por lo que es completamente negro"


¿Por qué estas caras de sorpresa? Porque no hablamos de helados convencionales, sino de productos imaginativos. La estrella de la casa es el helado de nubes, que consiste en poner al cucurucho su helado y, rodeándolo, una nube de algodón de azúcar que se puede personalizar con distintos siropes y toppings. Como comenta Pedro, "tenemos dos sabores de helado, uno es el clásico americano, una nata avainillada, y otro que hacemos con un poquito de carbón activo, lo que hace que tenga un color completamente negro. Pero sabe a chocolate con coco, está muy rico y mucha gente repite y compra tarrinas para llevar. Este helado negro lo vi por primera vez en Toronto, en una tiendita pequeña que solo vendía este sabor y tenía un éxito tremendo".

Helado de carbón. (Ice and Dreams)
Helado de carbón. (Ice and Dreams)

¿Y la nube? La idea también surgió en el extranjero, esta vez en Japón, donde las heladerías trabajan el algodón de azúcar en mayor medida que aquí en España. Los dos sabores del helado de nube pueden combinarse y el negro lo preparan con agua en vez de con leche. También cuentan con conos sin lactosa y la nube tampoco la lleva, por lo que este helado es apto para intolerantes a ella.

El precio del helado de cono con un sirope es de 2,80 euros. Añadiéndole la nube de algodón, 3,80 euros. Pueden incorporarse los toppings crujientes que el cliente escoja, por 40 céntimos cada uno.

Doble sabor. (Ice and Dreams)
Doble sabor. (Ice and Dreams)

El boca a boca y las fotos de este original helado están dando fama a este establecimiento y Pedro Buerbaum idea ya la forma de dar una vuelta de tuerca más a su helado, para hacerlo aún más llamativo: "Puedo contarte en primicia que una cadena de lujo nos ha pedido ofrecer en sus establecimientos el helado más extravagante posible. Ahí he dejado volar a la imaginación y se me ha ocurrido algo que podríamos adaptar próximamente a la tienda. Se trata de rociar la nube de algodón con un poquito de nitrógeno líquido, de forma que cuando cojas el helado caiga vapor de la nube y cuando lo comas salga también el vapor del nitrógeno por la nariz y la boca. ¡Sería la bomba!".

Waffles de piruleta. (Ice and Dreams)
Waffles de piruleta. (Ice and Dreams)

Los visitantes de este local tienen una segunda opción igualmente original y es el gofre que se come como una piruleta. Como señala Pedro, "son waffles clásicos que decoramos con sirope y a los que añadimos crujientes. Tienen una forma muy peculiar, como una piruleta alargada. Solo los había visto anteriormente en San Francisco y en Copenhague, y conseguimos la máquina para poder hacerlos con esa forma. Estamos experimentando también con poner carbón activo en la masa para conseguir hacerlos negros, lo que podría ser algo bastante diferenciador".

El neón que cubre una pared de la heladería, en la que los más jóvenes no dejan de pasar la ocasión de hacerse una foto para publicarla en sus redes sociales, es un mensaje directo del helado de nube de algodón: "Baby, I was made in heaven".

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