En los últimos tiempos los jardines verticales se han puesto de moda en las grandes ciudades. Si bien para encontrar sus primeras referencias históricas debemos remitirnos hasta el siglo VI a.C., nada menos que en los jardines colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo Antiguo, no ha sido hasta hace pocos años cuando han empezado a verse, y a expandirse, en Europa.

El impulsor de estas paredes vegetales es el botánico francés Patrick Blanc, creador entre otros diseños del espectacular jardín de la fachada de Caixa Forum, en Madrid, que se ha convertido en un atractivo más de la capital, tanto para los propios madrileños como para los turistas. Y el mundo de la restauración ha empezado a incorporarlos en sus espacios (es el caso de Saporem o de Poncelet Cheese Bar, en Madrid, y de La Terraza del Claris, en Barcelona)

Estética y un aire más limpio, todo en uno

Pero tanto han calado estos 'corazones verdes' en nuestro país que el jardín vertical más grande del continente está aquí, concretamente en Bálamo, un nuevo restaurante de Alcorcón (C/ Cooperación, 11) especializado en marisco y que puede contemplarse desde cualquier ángulo de los 4.200 metros del local. Más allá de ser puramente decorativo, que también, el jardín, que mide 350 metros cuadrados, con diez metros de altura y 35 metros de ancho, tiene una repercusión ambiental importante, ya que produce el oxígeno necesario para que respiren 350 personas al año, capta 45,5 kilos de polvo al año, filtra 324.5 toneladas de gases nocivos y atrapa y procesa 94,5 kilos de metales pesados al año.

Jardín en los reservados. Bálamo
Jardín en los reservados. Bálamo

Esta enorme pared vegetal, diseño del biólogo especializado en botánica Ignacio Solano, cuenta con más de 14.500 plantas de 30 especies diferentes y se nutre de luz natural; tiene una monitorización domótica on line para los cuidados de las plantas, que cuentan con un depósito de agua de 3.400 litros y de 100 litros de vitaminas. Como señaló en su momento Patrick Blanc, las plantas necesitan más agua y luz que tierra para vivir y lucir espléndidas.

El restaurante Bálamo, de enorme capacidad (puede atender a 700 comensales) y con un diseño arquitectónico a cargo del arquitecto Rui Costa, quiere ofrecer con este mega jardín una experiencia orgánica completa al cliente. Cuenta con una planta principal, con zona de bar (con mostrador donde se expone el producto fresco que el cliente va a degustar), restaurante con vistas a la cocina abierta, reservados y jardín interior. También hay una planta superior, llamada 'Alta mar', para eventos y celebraciones; y una planta inferior, 'La playa', dedicada al ocio para niños.

Vistas desde el interior de Bálamo
Vistas desde el interior de Bálamo

En cuanto a su oferta gastronómica, está especializada en los productos del mar y tiene servicio 'take away'. Destacan las raciones (salpicón, pulpo, gambones al ajillo...), las frituras (boquerones, chopitos, cazón, pijotas...), el pescado en distintas preparaciones (merluza de pincho a la bilbaína, bacalao a la romana, chipirón a la plancha...) y todo tipo de marisco cocido y a la plancha, desde gambas blancas de Huelva a centollos, nécoras o bogavantes. El precio medio está entre los 20 y los 35 € por persona.