Al pensar en el Caribe es habitual que vengan a nuestra mente imágenes de playas paradisiacas, tierras exóticas y mucho sol. No obstante, hay otro elemento muy llamativo de esta región: la cocina caribeña. Una gastronomía que es un crisol de influencias indígenas, europeas, africanas, americanas e incluso asiáticas, que da como resultado una serie de platos muy particulares y variados, que cambian en función del lugar donde nos encontremos. No en vano, sí es posible localizar ingredientes comunes entre las distintas islas como, por ejemplo, el arroz, los frijoles, los plátanos, la yuca, el maíz, el cilantro o los pimientos picantes Scotch Bonnet. Una cocina diferente pero muy atractiva para quienes disfrutan con lo que hay más allá de sus fronteras y en la que queremos profundizar recopilando algunas de las elaboraciones más destacadas. Así sabréis cuales debéis probar si viajáis a esta zona o visitáis un restaurante especializado en dicha cocina.

Pepperpot

Al norte de Sudamérica se encuentra Guyana, un país donde el pepperpot es uno de los platos más representativos de su gastronomía y de la de todo el Caribe. Consiste en un estofado de carne de cordero, ternera o cerdo que tiene un intenso y picante sabor gracias al uso de canela, yuca -se utiliza casaripo, una salsa hecha con las raíces de dicho tubérculo- y pimientos típicos caribeños. La cocción dura varias horas, lo que hace que la carne quede tierna y jugosa. Así se crea un plato muy típico del día de Navidad y presente en diferentes regiones del Caribe, con sus respectivas variaciones.

Ackee y bacalao

Si hay un plato muy conocido de Jamaica ese es el ackee y bacalao. Una especialidad que ya se ha extendido a muchos otros lugares y que se elabora con productos muy típicos del Caribe. En esencia consiste en bacalao salado y seco, un pescado muy común en la zona, que se saltea con el ackee, una fruta autóctona que en el plato luce un aspecto similar al de unos huevos revueltos. A este también se le añade cebolla, tomate, especias como la pimienta, el ajo o el perejil, y pimientos Scotch Bonnet, una de las variedades más picantes. Todos ellos conforman un plato con un gusto muy potente, pero al que no le faltan toques dulces. Se suele encontrar acompañado de pan, plátano verde, frutipan, arroz o guisantes.

Foto: iStock.
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Sancocho

Esta es una de las elaboraciones más típicas de Latinoamérica, más concretamente de países como Colombia, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana o Panamá. Se trata de una sopa espesa que se prepara con carne o pescado, verduras y tubérculos, que se cocinan todos juntos en una olla para que se integren sus sabores. En función de la región, la receta puede variar, por eso es posible encontrarla con alimentos nativos como el plátano verde, la yuca, el maíz o los frijoles. Sean los que sean, siempre se consigue un plato contundente, reponedor y lleno de sabores y texturas.

Yuca con mojo

Este plato tradicional de Cuba es simple, sabroso y permite apreciar la presencia de un alimento caribeño tan típico como es la yuca. Básicamente consiste en este tubérculo cocido al que se le añade un aderezo de aceite, ajo, limón, sal y pimienta, que contrasta muy bien con el ingrediente protagonista. Este plato se puede degustar como entrante o acompañante de otros platos más contundentes.

Foto: iStock.
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Pollo jerk

También conocido como pollo a la jamaicana, esta es una de las recetas más características de Jamaica. Se trata de un marinado que se prepara frotando y mezclando dicha carne de ave con especias picantes típicas de la isla: los ya citados pimientos Scotch Bonnet y la pimienta tabasco. También se suele añadir clavo, perejil, canela, cebolleta, nuez moscada, ajo, azúcar, jengibre y sal. Así queda una carne muy aromática y sabrosa que se suele encontrar asada, a la parrilla o a la plancha, según las preferencias del comensal.

Mofongo

En Puerto Rico y República Dominicana se prepara un plato muy particular en el que se usa un mortero para mezclar plátano verde frito con ajo, piel de cerdo crujiente u otras carnes y aceite de oliva. Todo ello se maja hasta crear una textura compacta con forma de bola que destaca por su increíble sabor.

Foto: iStock.
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Calalou

Usando las hojas verdes de las plantas locales de las regiones caribeñas se prepara el calalou, un guiso en el que los vegetales tienen todo el protagonismo. Este cuenta con muchas variantes en función del país y se puede encontrar con leche de coco, langosta, calabaza, carne, cangrejo o pimientos picantes. Todos los ingredientes se cocinan hasta que adquieren una textura guisada y un color verde oscuro, como consecuencia de las hojas que se han empleado. Así se puede servir como guarnición o como salsa para otra elaboración.