Una de las tradiciones gastronómicas más arraigadas de nuestro país, sobre todo en el norte, es el consumo de sidra, una bebida natural extraída directamente de la manzana y que lidera toda una institución en puntos como Navarra, Galicia, País Vasco y Asturias. Aunque se puede degustar en multitud de locales especializados -su presencia se ha extendido también a bares y restaurante ajenos a dicha cultura- durante todo el año, en primavera tiene lugar una celebración conocida como el Rito de la Sidra de Primavera, que rinde homenaje al florecimiento no solo de la industria de la sidra, también del árbol del manzano. Y es que, según explican los expertos, esta es la mejor época para disfrutar de este refrescante trago.

Para dar rienda suelta a vuestra pasión por la sidra o simplemente para probarla por primera vez siguiendo la tradición de antaño, a continuación vamos a hacer un repaso por algunas de las sidrerías más destacadas de nuestro país. Un tipo de local muy característico que ha resurgido de sus cenizas gracias a la popularidad que esta bebida milenaria ha recuperado tras años en la sombra. ¿Estáis preparados para escanciar sidra?

Foto: iStock.
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Casa Lin

Av. Telares, 3, Avilés, Asturias

Avilés no es solo uno de los pueblos más bonitos de Asturias, también es el hogar de una de las sidrerías más reputadas de la región. Con más de 120 años a sus espaldas, Casa Lin sigue fiel a la tradición culinaria de su tierra, centrada principalmente en los pescados y mariscos del mar Cantábrico, los quesos asturianos y, por supuesto, la sidra. Tanto es así que sus propietarios presumen de mantener la esencia de las sidrerías o chigres, como se llaman en Asturias, del pasado: mesas de madera, ambiente bullicioso, barra alargada, olor a sidra… Además, sus expertos escanciadores ejecutan perfectamente dicha técnica al servir la bebida a sus comensales.

Couzapin

Calle Menorca, 33, Madrid

En este caso, viajamos hasta Madrid para visitar Couzapin y descubrir su selecta selección de sidras naturales asturianas, escanciadas en el vaso al más puro estilo asturiano, resultado del amor que sienten por su tierra natal los hermanos Carlos y Roberto Rubio, propietarios del local. Un ambiente rústico que también simula los tradicionales chigres asturianos y que incluye en su carta especialidades como el chorizo a la sidra, las patatas al cabrales, los bollu preñao, el cachopo, las fabes con almejas y, por supuesto, la fabada asturiana. Eso sí, también merecen una mención especial sus postres, entre los que destacan el arroz con leche y los frixuelos.

Foto: iStock.
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Sidrería Zelaia

Martindegi Auzoa, 29, Hernani, Guipúzcoa

Como hemos visto anteriormente, el País Vasco también disfruta de una amplia tradición sidrera, de la que se muestra muy orgullosa la familia Gaincerain que, tras varias generaciones, sigue a la cabeza de este local de referencia en Guipúzcoa. Desde su apertura en 1906, han conseguido reinventarse, al igual que la bebida que triunfa en todos sus servicios. Tal es su pasión por el mundo de la sidra, que producen su propia sidra al txotx, un ritual propio de la temporada de sidra que consiste en abrir el grifo de la kupela o tonel para servir la sidra en los vasos. Esta puede ir acompañada de sus tortillas de bacalao, el chorizo a la sidra o la txuleta asada al carbón.

Sidrería Montañés

Rúa González Zúñiga, 6, Pontevedra

Ubicada en una casa de piedra que data de finales del año 1700, esta sidrería combina a la perfección lo mejor de la cultura gastronómica de Asturias y Galicia, basada en una cocina tradicional compuesta por platos tan suculentos como el cachopo, las patatinas al cabrales, el lacón con grelos, el pulpo a la gallega, el pastel de cabracho, las fabes con jabalí o la croca de vacuno, todo ello aderezado con la mejor sidra de la zona. Además, como guinda del pastel, también podéis probar su flan de queso casero, la tarta fría de caramelo y galleta, el pastel de queso afuega’l pitu o los casadielles, unas empanadillas dulces rellenas de nuez molida y anís.

Kixkia

Calle Urrutia, 59, Ochagavía, Navarra

Este asador-sidrería cuenta entre sus filas con el sumiller Mikel Ceberio, presidente de la Asociación de Sumilleres de Navarra, lo que demuestra su compromiso con el mundo del vino y la sidra. Sin embargo, este trago comparte protagonismo con el chuletón a la brasa que también preparan en el restaurante, especialidad de la casa. Asimismo, ofrecen una amplia selección de platos procedentes de la cocina tradicional navarra como, por ejemplo, las guindillas verdes fritas piparrak, el jamón de cuta del Pirineo Navarro, las chuletillas de cordero del valle de Irati-Salazar, las kokotxas de bacalao en su pilpil y postres como la cuajada de leche de oveja o el puding de queso con intxaursalsa, una crema de nueces tradicional vasca.