La Semana Santa, es decir, la conmemoración anual de la pasión, muerte y resurrección de Jesús en la religión cristiana, es una de festividades más esperadas por los españoles. Unos días repletos de tradición, cultura y, por supuesto, la mejor gastronomía. Y es que la Semana Santa, también conocida como Pascua, es una celebración que a lo largo de los años ha promovido la creación de nuevas y suculentas recetas.

Aunque los dulces suelen acaparar todo el protagonismo, son muchas las elaboraciones que surgen en las cocinas españolas durante estas fechas. Un buen ejemplo de ello son el bacalao al pilpil, la sopa de ajo, las torrijas o los buñuelos de viento. Una costumbre que no solo destaca en nuestro país, muchos puntos del globo se han sumado a ella, dejando también para la posteridad platos repletos de sabor e historia. Bajo esta premisa, ¿cuáles son las comidas que triunfan en Semana Santa a lo largo y ancho del planeta?

Huevos de Pascua - Italia

Foto: iStock.
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Si en Italia hay un bocado solicitado en estas fechas, ese es el huevo de Pascua. Este protagoniza una tradición muy alegre y divertida que consiste en introducir regalos en su interior para así agasajar a los seres queridos. Aunque se trata de una costumbre que también se celebra en otros lugares del mundo, la variedad y la originalidad de los italianos ha traspasado fronteras. No solo nos referimos al tamaño de los huevos de chocolate, sino también a su sabor, la decoración o incluso el tema, pues muchos de ellos adoptan la apariencia de los principales pasatiempos de los consumidores: fútbol, series de televisión, películas… Eso sí, si tenéis previsto viajar a Italia los próximos días, lo mejor es acudir a las pastelerías artesanales para degustar esta exquisita especialidad, que varía según la zona en la que nos encontremos.

Fanesca - Ecuador

Ahora cruzamos el charco hasta Ecuador, donde cada Semana Santa la atención recae sobre un plato en particular: la fanesca. Esta especie de guiso o sopa está hecho a base de granos tiernos y pescado seco, cuyo consumo surgió con la llegada de la Cuaresma. La leyenda cuenta que su origen está ligado a un chef francés que fue contratado por los españoles para crear un plato muy pesado que sirviera como penitencia en Semana Santa. Sin embargo, la historia ha revelado finalmente que se trata de una vianda que ya existía en las etapas prehispánicas. Como hemos dicho, la fanesca se prepara con granos de cereales y bacalao salado, que suelen ir acompañados por dulce de higos y molo o puré de patatas.

Osterlamm - Alemania

Foto. iStock
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Volvemos a Europa para descubrir el osterlamm, un plato muy típico en Alemania y cuya traducción al español nos da una pista de su particularidad: 'cordero de Pascua'. Estamos ante un pan dulce, estilo brioche, que imita la forma de un cordero, sorprendiendo así la vista y el paladar de los comensales. La masa está elaborada con levadura fresca, harina de trigo y mantequilla, además de otros ingredientes muy habituales en el mundo de la repostería; mientras que la decoración corre a cargo de algunos frutos secos, como las pasas o las almendras -que conforman el rostro de la oveja-, y azúcar glas que simula la lana del animal. Ideal para los más pequeños de la casa.

Kulich - Rusia

Tal y como hemos dicho anteriormente, los dulces suelen acaparar todo el protagonismo en Semana Santa y Rusia no es una excepción. Además de recurrir también a los clásicos huevos de Pascua, en Rusia se prepara el kulich, una magdalena gigante recubierta de azúcar. Su presencia en las cocinas del país se remonta a la época de los zares y es símbolo del monte Gólgota, donde Jesucristo fue crucificado según los evangelios. Lo normal es prepararlo el Viernes Santo para que un sacerdote pueda bendecirlo antes del Domingo de Pascua, que es cuando se consume. Su receta está compuesta por una masa dulce fermentada, yema de huevo, mantequilla, almendras trituradas, licor de almendras y pasas maceradas con brandy.

Mazurek - Polonia

Foto: iStock.
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Seguimos este recorrido culinario en Polonia, un país bastante católico y que celebra con especial devoción la Semana Santa. Un ejemplo de ello es el mazurek, un pastel de masa fina horneado que suele ir cubierto con mermelada y chocolate, aunque existen muchas variaciones de la receta, abierta a la creatividad más desbordante. Los encargados de prepararlo suelen incluir toda clase de formas, dibujos y frases en la superficie para dotarlos de un atractivo adicional. Además, para la decoración suelen emplear elementos como los frutos secos, los caramelos, las virutas de chocolate o las flores y las figuritas de mazapán.

Romeritos - México

Este plato procedente de la cocina mexicana también debe su creación a los días de Cuaresma. Está hecho a base de hojas de romerito, una hierba silvestre que crece en las milpas -la tierra de cultivo propia del lugar, cuyos principales componentes son el maíz, el frijol y la calabaza- y que nada tiene que ver con el romero de olor que aquí utilizamos como especia. Además, las hojas de romerito se sirven con mole, una salsa mexicana elaborada con diversas especies de chile; y una 'tortilla' de camarón seco y patatas. Una exquisitez que también suele estar presente en Navidad.