Los frutos secos forman parte de nuestra despensa desde tiempos inmemoriales, debido en parte a su increíble variedad y las propiedades nutricionales que tienen algunos. Por ejemplo, las nueces son muy beneficiosas para el colesterol, los cacahuetes pueden ayudarnos a prevenir los accidentes cerebrovasculares, las almendras son una gran fuente de energía y los piñones tienen un poderoso efecto saciante. Aunque en crudo y tostados ya aportan innumerables ventajas a nuestros platos, una técnica ha conseguido dotarles también de un punto dulce muy interesante.

¿Habéis probado alguna vez los frutos secos garrapiñados? Este snack dulce se prepara al bañar el ingrediente estrella en almíbar solidificado. Como muchos ya sabrán, esta técnica está abierta a cualquier tipo de fruto seco, aunque las almendras y los cacahuetes son los más frecuentes. Su origen es todavía incierto, aunque se parece mucho a otros dulces internacionales como el croquant francés, hecho con azúcar, miel y almendras; o las semillas de sésamo caramelizadas propias de la cocina árabe.

Aunque en solitario conforman un bocado muy atractivo a ojos de los comensales más golosos, también pueden formar parte de otras recetas más contundentes para compartir con ellas ese toque tan especial. Pero antes, vamos a aprender a garrapiñar frutos secos desde cero y de forma totalmente casera. ¡Tomad nota!

Cómo garrapiñar frutos secos

Foto: iStock.
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Escogemos los frutos secos que más nos gusten y reunimos 200 gramos de los mismos. Además, necesitamos 80 gramos de azúcar y 40 gramos de agua. Comenzamos la elaboración poniendo en una cazuela el azúcar y el agua, los cuales debemos remover constantemente con una espátula de madera para que no se peguen. Cuando alcancen los 117ºC, que mediremos con ayuda de un termómetro, lo retiramos del fuego y añadimos los frutos secos. Seguimos removiendo con la espátula hasta que se adhiera el azúcar a los frutos secos.

Volvemos a poner la cazuela en el fuego, esta vez algo más suave, y removemos hasta que el azúcar se convierta en caramelo. En este momento, lo retiramos del fuego y sacamos los frutos secos de la cazuela para extenderlos en una placa. Deben estar bien separados para que no se peguen unos con otros.

Dejamos que se enfríen y los guardamos a temperatura ambiente en un bote de cristal o de plástico, así se conservarán crujientes y dulces mucho más tiempo. Una vez finalizados, además de consumirlos a modo de snack, también podemos incluirlos en otras recetas para aportar un toque acaramelado muy interesante para el paladar. A continuación, os proponemos algunas ideas.

Pastel de espinacas con piñones garrapiñados

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 400 g de espinacas

  • Piñones garrapiñados

  • Ajos tiernos

  • 4 huevos

  • 100 g de queso cremoso

  • 2 g de queso azul

  • Mozzarella rallada

  • Aceite de oliva

  • Pimienta negra y sal

En primer lugar, sofreímos los ajos tiernos y, cuando estén dorados, añadimos las espinacas y salpimentamos al gusto. En un bol aparte ponemos los huevos, el queso cremoso y el queso azul. Batimos y reservamos. Cuando el sofrito ya esté listo, en un molde de silicona colocamos el sofrito de espinacas y dejamos que se enfríe un poco. Añadimos la mezcla anterior y espolvoreamos la mozzarella por encima. Horneamos a 170ºC durante unos 20 minutos, aproximadamente. A la hora de servir, ponemos los piñones garrapiñados a modo de salsa para aportar un toque crujiente y un contraste de sabores.

Ensalada de gulas y frutos secos garrapiñados

Ingredientes:

  • Brotes tiernos

  • Gulas

  • Nueces

  • Piñones

  • Sésamo garrapiñado

  • Pipas de calabaza garrapiñadas

  • Aceite de menta

  • Vinagre de fresas

Antes de montar la ensalada, rehogamos un poco las gulas en una sartén con aceite y ajo en polvo. Cuando estén hechas, las ponemos sobre un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Mientras, lavamos la mezcla de lechugas y la colocamos en un bol. Añadimos el resto de ingredientes, luego las gulas y aliñamos al gusto. Lo mejor es servirla cuando todos los alimentos estén fríos.

Solomillo de cerdo con frutos secos garrapiñados

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 350 g de solomillo de cerdo

  • 150 g de manzana verde

  • 80 g de mostaza

  • 15 g de piñones garrapiñados

  • 20 g de nueces garrapiñadas

  • 40 g de azúcar

  • Rama de canela

  • ½ limón

  • Miel de abeja

  • Sal

Comenzamos marcando el solomillo y horneándolo. Mientras se hace la carne, elaboramos una compota con la manzana verde, el azúcar y la rama de canela. Reservamos. Freímos unos minutos los frutos secos garrapiñados y con el almíbar que hemos utilizado para caramelizarlos, untamos una lámina fina de manzana y la dejamos secar en el horno a unos 40ºC hasta que esté crujiente. Finalmente, sacamos la carne, colocamos la compota de manzana en la base de un plato, encima el solomillo, el crujiente de manzana y la salsa de mostaza y miel que habremos elaborado previamente. En cuanto a los frutos secos garrapiñados, debemos colocarlos a modo de decoración alrededor de la composición.