Lo que no se encuentre en Madrid difícilmente se hallará en otro sitio. Y sin embargo, hoy hablamos de una idea que, si bien se convierte en realidad en la capital, proviene de Galicia. Nos referimos a La Probeta (C/ Pérez Galdós, 2), un local único en España (no sabemos si en el mundo), al que los viandantes del centro se asoman para tratar de descubrir qué se esconde exactamente tras sus ventanales.

No, no se trata de un bar al uso. Los clientes de este espacio lo que van a encontrar es, principalmente, una experiencia. Como señala Adán Veiga, responsable de Explotación de Custom Drinks (empresa que pertenece a Corporación Hijos de Rivera), "nosotros decimos que es un laboratorio de innovación; más exactamente, la reproducción de un laboratorio que trabaja en Chantada, un pueblo de Lugo, buscando el gusto del consumidor en lo que a bebidas se refiere".

"Trasladamos nuestros prototipos al consumidor con ganas de probar cosas nuevas", Adán Veiga

La idea es, según indica Veiga, "trasladar nuestros prototipos al consumidor, en un local con la estética de un laboratorio y donde enseñar al cliente con ganas de probar cosas nuevas todo un mundo nuevo de sabores". La creación de bebidas es un campo apasionante. Como nos cuenta Adán Veiga, solo en Custom Drinks se realizan al año 700 ensayos diferentes, se prueban 100 ingredientes novedosos, se crean 100 prototipos y finalmente se lanzan 60 nuevos productos al mercado. "Tenemos la sidra como producto estrella, pero también trabajamos los zumos, los licores y numerosos productos para terceros. En esos trabajos surgen distintos prototipos, que se traen a La Probeta para que la gente los pruebe".

Bebidas en La Probeta.
Bebidas en La Probeta.

¿De qué tipo de bebidas hablamos concretamente? En este pequeño y coqueto local podemos probar combinaciones (con y sin alcohol) que proceden de sus diez grifos, cuyos contenidos van actualizándose cada poco tiempo para dar lugar a nuevas experiencias. Actualmente encontramos, por ejemplo, una sangría blanca con aroma de yuzu, lemon cider (sidra con zumo de limón natural), dark secret cider (un cóctel que incluye sidra y ron)...

Uno de sus objetivos es ampliar los 'targets' de distintas bebidas. Por ejemplo, el vino blanco no se asocia al público más joven, pero ¿y si la bebida que lo contiene es de color azul? Así se ha creado el Blue Moon. Una idea más, ¿qué tal probar un mojito pero con licor de hierbas gallegas en vez de con ron? Su resultado, el Mojiño, un 'must' en La Probeta.

Testando los prototipos.
Testando los prototipos.

Una vez que el cliente ha probado las distintas bebidas que él mismo elige y que bebe en probetas de vidrio (no olvidemos que esto es un laboratorio), toca el turno de la valoración. Se le ofrece una tarjeta para que ponga nota al experimento. Un completo test que puede rellenar y que le anima a valorar la fórmula, desde su color a su aroma, pasando por el sabor o su contenido en gas. Gracias a estas opiniones directas de los consumidores, los productos testados mejor puntuados se trasladan a La Tita Rivera, restaurante (este sí más convencional) de los mismos propietarios, que se encuentra a dos pasos.

¿Con qué acompañar las bebidas que se sirven en La Probeta? Al ser estas tan innovadoras, lo suyo es combinarlas con conservas y embutidos gallegos de proximidad y de gran calidad, que también tienen un toque especial. Hay que probar sí o sí el fuet de pollo, los quesos tiernos, el chorizo con castañas o la joya de la corona, el paté de berberechos con castañas. La experiencia está servida.