Yuca: todo lo que tienes que saber de este tubérculo
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MUY POLIVALENTE

Yuca: todo lo que tienes que saber de este tubérculo

Este vegetal, similar a la patata, tiene un gusto diferente y puede dar mucho juego en la cocina si se elabora correctamente, para así evitar su contenido en cianuro

Foto: Foto: iStock.
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Originaria y muy típica de climas tropicales, especialmente de Sudamérica, la yuca es un tubérculo con un sabor ligeramente diferente a la patata que se emplea en el recetario de los países de esta región, así como en el Caribe, el sudeste asiático y África, por lo polivalente y asequible que resulta. Este vegetal, al que también se le conoce como mandioca, posee importantes nutrientes para el organismo. No obstante, hay que tener cuidado con su consumo para evitar ciertos problemas de salud. Si quieres saber qué propiedades aporta la yuca, cómo tomarla de manera segura y de qué maneras prepararla en la cocina, en Alimente te lo vamos a contar.

Una aliada para la digestión y el intestino

Foto: iStock.
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La yuca es un alimento con un aporte discreto a nivel nutricional. Buena parte de su composición es agua, hidratos de carbono y fibra, y aunque no posee grandes cantidades de micronutrientes, es rica en vitamina C, vitamina B1, manganeso o potasio, por ejemplo. Concretamente, 100 gramos de este vegetal aportan los siguientes compuestos, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos:

  • Energía: 160 calorías
  • Proteínas: 3,2 gramos
  • Grasas: 0,4 gramos
  • Hidratos de carbono: 26,9 gramos
  • Fibra: 1,8 gramos
  • Vitamina C: un 34% de la cantidad diaria recomendada
  • Vitamina B1: un 6% de la cantidad diaria recomendada
  • Potasio: un 8% de la cantidad diaria recomendada

Además de estos aportes, la yuca incluye almidón resistente, un elemento que la convierte en un alimento muy saludable. Este contribuye a mejorar la salud intestinal, ya que tiene efectos positivos en la microbiota, como demuestra un estudio del año 2015, lo que se traduce también en una mejora del sistema inmunológico. El almidón resistente ayuda igualmente al metabolismo y reduce los niveles de glucosa en sangre, favoreciendo la saciedad y reduciendo el apetito, algo muy útil cuando se sigue una dieta para adelgazar o controlar el peso.

Peligros de la yuca

Este tubérculo tiene un riesgo si no se prepara adecuadamente, se toma cruda y en altas cantidades, porque puede provocar envenenamiento por cianuro -presente fundamentalmente en la piel-. A su vez, esto puede llevar a sufrir parálisis, daño en los órganos e incluso la muerte. No obstante, esto solo ocurre si no ha sido bien procesada o preparada, como ya señalaba un estudio del año 2002 centrado en la población de África y Latinoamérica. Pero que no cunda el pánico, su consumo es seguro si se siguen los siguientes pasos:

  • Pelarla. La piel es la parte que más compuestos de cianuro produce.
  • Ponerla a remojo. Este acto puede reducir también los químicos nocivos que posee.
  • Cocinarla. Las sustancias peligrosas se encuentran principalmente en la yuca cruda y, al cocinarla, se eliminan, como ya citaba una investigación del año 95.
  • Tomar proteína. Este nutriente ayuda a eliminar el cianuro del organismo y a que no cause efecto alguno.

¿Cómo preparar la yuca?

Para poder apreciar el sabor y la textura de la yuca y evitar sus riesgos para la salud, es importante cocinar este tubérculo. Para ello, existen múltiples y variadas recetas.

En guisos y estofados

Si se corta en dados, se puede incorporar a guisos y estofados igual que se haría con las patatas. Así se le da más consistencia al caldo y se le añade una textura diferente. También podéis probar la yuca en platos de carne, verduras o pescados, encontrando así las combinaciones que más se adapten a vuestros gustos y preferencias.

Cocida

La yuca se puede preparar cocida en agua, durante unos 30 minutos, para lograr que se ablande y poder tomarla como si fuera una patata cocida. Después, podéis añadir especias y aderezos para que gane sabor. Esta es la manera en la que se prepara la yuca con mojo, típica de Cuba, una receta que baña este tubérculo con una mezcla de aceite, ajo y lima o naranja.

También se puede triturar o machacar para elaborar un puré, aportando así una textura diferente. Después solo habría que mezclarla con aceite, mantequilla, queso y/o especias para saborizarla y que quede más gustosa.

Frita

Foto: iStock.
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Cortando la yuca en rodajas finas, se pueden freír en aceite para lograr un bocado crujiente y sumamente apetitoso, una guarnición diferente y el sustituto ideal de las patatas fritas. Basta con echarles sal y/o las especias y aderezos que cada uno desee. Además, pueden ser el snack perfecto para mojar en salsas.

Mediante la fritura también se pueden hacer bolas de yuca rellenas de queso o carne, por ejemplo. Solo hay que cocerla un poco para que se ablande, triturarla, formar bolitas con los ingredientes en su interior, empanarlas y freírlas. Un resultado que da mucho juego.

Al horno

Usando el horno se pueden crear elaboraciones en las que la yuca consiga un toque asado y muy sabroso. Si se pela, se corta en finas láminas, se adereza y se hornea, durante unos 15 minutos a 180ºC, se pueden hacer unos chips saludables, crujientes y ricos que sirvan como aperitivo o entrante. Una alternativa menos calórica que la fritura, pero con un resultado muy similar. Con la yuca también se puede elaborar un tipo de harina, con la que hacer pan o dulces artesanales. Así se crea el pandeyuca, típico de Latinoamérica, en el que se mezcla con queso, huevos, levadura y sal.

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