Como bien es sabido, el desayuno es la ingesta más importante del día, ya que nos carga las pilas para afrontar con energía el resto de la jornada, evitando los 'bajones' a media mañana y la ingesta de calorías extra. En Malasia, sobre todo en las regiones del centro y el sur, lo tienen claro, pues tienen por costumbre desayunar nasi lemak.

La traducción es 'arroz graso'. Pero no nos llevemos a engaño, es una elaboración de lo más completa. Incluye arroz hervido en leche o crema de coco y hojas de pandano, acompañado de cacahuetes tostados, huevos cocidos y pepinos. Todo ello regado con una salsa picante o sambal, la cual se elabora a base de chiles secos, pasta de camarones, chalotes y ajos. Esta cohorte de ingredientes le ha llevado a formar parte de la lista de los diez desayunos más saludables del mundo elaborada por la prestigiosa revista 'Times'. La razón es que "está equilibrado con una gran cantidad de manganeso, proteínas y carbohidratos. El chile en el sambal también aumenta el metabolismo".

Opción tradicional

Lo más tradicional es servirlo en hojas de plátano o pandano, que le dan un toque aromático, una presentación más exótica y sumamente apetecible, sobre todo para los viajeros que visitan el país y para cada vez más 'foodies', que no dudan en lucir sus versiones en Instagram, donde cada vez adquiere más popularidad.

Foto: iStock.
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Un plato de lo más sano al que los malayos recurren para comenzar el día con fuerza desde 1909. Así nos lo cuenta Sir Richard Olof Winstedt, un administrador de las colonias, en el libro 'Las circunstancias de la vida malaya'. Por lo que respecta a su origen, hay varias versiones. La que ha pervivido a lo largo del tiempo es la que sostiene que surgió como consecuencia de un (acertado) despiste en una aldea cercana al pueblo de Malaca. Cuenta que una local, Seri, derramó por error leche de coco sobre una olla de arroz. A los pocos minutos, la elaboración comenzó a desprender un agradable aroma, por lo que decidió concluirla para comprobar el desenlace, que resultó de lo más sucelento.

La revista 'Times' incluyó el nasi lemak en la lista de los diez desayunos más saludables del mundo

Distintas versiones y acompañamientos

Al margen de la historia sobre su origen, lo cierto es que el nasi lemak ha gozado de gran aceptación desde el comienzo, lo que ha conllevado la aparición de distintas versiones. Por ejemplo, en las regiones de la costa este de Malasia se denomina 'nasi dagang' e incluye curry de pescado, verdura encurtida, ralladura de coco y semillas de fenogreco.

En Indonesia, el arroz se tiñe con cúrcuma, se presenta en forma de cono y se sirve acompañado de tortilla de huevos, patata caramelizada en salsa especiada o pollo al estilo Java, entre otros. En las zonas del noroeste se denomina 'nasi kerabu' e incluye arroz azul, un color resultante de la cocción con la flor de guisante de mariposa, y se acompaña de pescado seco, pollo frito, pepinillos o galletas.

A la hora de incluir acompañamientos no hay reglas, admitiendo tantos como la imaginación del cocinero le lleve a incluir. Podemos encontrarlo con salsa de curry local o 'rendang', con pasta de pescado a la barbacoa, con alitas de pollo frito, frijoles, sepia e incluso verduras en escabeche. Para quienes quieran disfrutar de la versión malaya tradicional, he aquí la receta tradicional.

La receta

Foto: iStock
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Ingredientes

Para el arroz

  • 400 ml leche de coco
  • Una pizca de jengibre
  • 1 tallo de hierba de limón
  • 350 g de arroz basmati
  • Sal
  • 400 ml de agua

Para el sambal:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de pasta de camarones
  • 1 o 2 cucharaditas de pasta de chile rojo
  • 250 g de anchoas secas
  • 1 cucharada de azúcar en polvo
  • 250 ml de pasta de tamarindo mezclada con agua de 400 ml

Para la guarnición

  • 1 huevo
  • Aceite de oliva o girasol
  • Puñado de anchoas blancas secas
  • Puñado de cacahuete con piel
  • Medio pepino

Elaboración. Cocemos la leche de coco, la hierba de limón, el jengibre picado, el arroz y una pizca de sal en una olla durante unos minutos. Cuando rompa a hervir, agregamos el agua, removemos y cocinamos durante 15 o 20 minutos, hasta que el líquido se haya evaporado por completo; escurrimos y reservamos.

A continuación, hacemos el sambal. Para ello, sofreímos en una sartén con aceite de oliva la cebolla cortada en 'brunoise' y el ajo picados. Cuando estén dorados, agregamos las anchoas, la pasta de camarones y la de chiles, el azúcar, una pizca de sal y el agua de tamarindo; removemos y cocinamos a fuego lento durante hasta que la elaboración haya adquirido espesor.

Mientras tanto, organizamos los ingredientes de la guarnición. Cocemos el huevo durante 10 minutos; freímos las anchoas en aceite muy caliente; y tostamos los cacahuetes en una sartén sin aceite.

Concluimos colocando los ingredientes. Ponemos el arroz en el centro y, a su alrededor, los cacahuetes tostados, el pepino en rodajas, el huevo en gajos y las anchoas.