Hay una serie de destinos turísticos que están llamados a ser algunos de los principales atractivos del año 2019. Para comprobarlo basta con ver los lugares que más han crecido en las tendencias de búsqueda publicadas por un buscador de vuelos como Skyscanner. Entre ellos hay países de todo el mundo, en los que es posible disfrutar de diferentes especialidades culinarias. Para aquellas personas que quieran ampliar sus horizontes gastronómicos, en Alimente vamos a explicar los platos que no os podeís perder si viajáis a los destinos más solicitados de este año. A continuación, os presentamos las mejores recetas de las cinco principales ciudades y sus respectivos países.

Melbourne, Australia

Foto: iStock.
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La australiana y multicultural ciudad de Melbourne, crisol de todo tipo de gastronomías por ser una urbe de destino para muchos emigrantes, cuenta con una serie de elaboraciones que destacan por ser muy típicas y auténticas de este país. Una es el café flat white, una preparación similar al capuchino originaria de esta localidad y que se puede encontrar en multitud de establecimientos gracias a su amplia tradición cafetera.

La otra opción es considerada uno de los alimentos nacionales de Australia: el vegemite. Una pasta de untar preparada con levadura de cerveza que tiene un sabor amargo y un color oscuro y se suele mezclar con mantequilla en las tostadas. Un clásico que incluso se puede comprar en España.

Bogotá, Colombia

Foto: iStock.
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La capital de Colombia destaca por tener una gastronomía tradicional que se puede apreciar en lugares como el barrio de Usaquén. Además de su café, un imprescindible es el ajiaco con pollo, una sopa común de varios países latinoamericanos que en Bogotá se elabora con esta carne, patatas, mazorcas, alcaparras y otros vegetales.

Otro clásico de la gastronomía colombiana son las arepas, esa especie de bocadillo hecho con una masa de harina de maíz que va rellena de otros ingredientes como el pollo, los frijoles, el plátano, el aguacate o el queso. Ideales para cualquier momento del día.

Pekín, China

Foto: iStock.
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La comida china es mucho más de lo que vemos en ciertos restaurantes en España, pues muchos han occidentalizado las recetas. Así, en Pekín, la capital del país, no puede faltar el pato laqueado, caracterizado por ser una pieza de carne crujiente por fuera y tierna y jugosa por dentro.

Los jiaozi, también conocidos como gyozas, son los dumpling típicos de China y es común encontrarlos rellenos de carne picada de cerdo, cordero, vaca o pollo, así como de verduras principalmente. En este país es normal encontrarlos cocidos, al vapor, fritos ligeramente en la sartén e incluso usando huevo en la masa.

Chetumal, México

Foto: iStock.
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Esta ciudad mexicana y capital del estado de Quintana Roo ha sido una de las que ha experimentado un mayor aumento en búsquedas a lo largo de 2018 y uno de los destinos en los que saborear la gastronomía del país y, más concretamente, la yucateca. Un plato muy típico de esta es la cochinita pibil, un guiso de carne que se adoba en achiote y se suele presentar envuelto en una hoja de plátano. Tiene un gusto sabroso, ligeramente picante y con un intenso color rojizo.

Los tacos son un clásico archiconocido de México, pero los panuchos de la península de Yucatán ganan protagonismo en esta zona al tratarse de una especie de tortilla de maíz que se rellena con un guiso de frijoles. También se fríe y se culmina añadiendo carne, pescado o vegetales.

Dublín, Irlanda

Foto: iStock.
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Más cerca de España podemos viajar a Dublín, capital de Irlanda, un destino que será tendencia a lo largo de 2019 y que posee una gastronomía muy particular. Es posible disfrutar de pintas y cervezas -donde la negra no puede faltar- en lugares tan emblemáticos como el Temple Bar o los típicos pubs irlandeses. Pero la comida no se queda atrás.

El estofado irlandés es casi una institución y refleja las diferentes etapas culturales e históricas que ha atravesado el país. Una elaboración hecha a base de carne de cordero, patatas, cebolla y perejil que a veces puede incluir zanahorias. ¿El resultado? Un reponedor plato de intenso sabor a carne. Otra receta clásica es el colcannon, que básicamente es un puré de patatas con col, mantequilla, sal y pimienta, aunque también acepta nata, leche, cebolla y ajo. Una elaboración simple que se usa como acompañamiento, pero que resulta más sabrosa que el puré convencional y rezuma tradición.