"No puedes gustar a todo el mundo, no eres un aguacate". La frase, que antaño hacía referencia a las croquetas o a la cerveza, se ha actualizado y remite hoy en día al superalimento del momento, el aguacate. ¿A quién no le gusta esta fruta? Su valor nutricional es innegable: aporta grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas (esto es, saludables), además de una buena cantidad de potasio y de vitaminas, en especial de la E, potente antioxidante que ayuda a combatir el envejecimiento.

Además, su textura y su sabor y hasta su color, lo hacen muy apetecible, por lo que los adeptos (y casi adictos) a este alimento son legión. ¿Conclusión? Que a día de hoy consumimos en España más de 74 millones de kilos al año. La restauración no ha dejado pasar de largo, obviamente, esta tendencia y se ha apuntado a ella. Son muchos los establecimientos que incluyen en su carta algún plato con este ingrediente.

Pero otros han ido más allá. Así, encontramos ya en las principales capitales europeas 'avocado bars', locales especialiados en este producto. En el centro de Londres se encuentra Avobar, en el barrio romano de Monti tenemos Avocado Bar, en Berlín Avocado Club, en Lovaina The Avocado Bar...

¿Y en Madrid? Aquí no íbamos a ser menos y en la capital contamos ya con tres nuevos restaurantes especializados en aguacate. Esto es, la mayoría de sus platos, si no todos, lo incluye como ingrediente. Curiosamente están muy cercanos entre sí y sin duda merecen una visita:

Aüakt

Aüakt.
Aüakt.

Recién llegado a la ciudad, este amplísimo restaurante, con una decoración cálida y acogedora con toques de lujo, apuesta por la comida saludable... y divertida. Su filosofía se basa en el concepto japonés wabi-sabi, un minimalismo capaz encontrar la belleza en todas las cosas y de disfrutar del momento con la pareja o los amigos. Sus aguacates proceden de las huertas de Valencia y de Málaga y en el resto del género apuestan igualmente por la cercanía y la sostenibilidad: pan de masa madre elaborado en el madrileño Obrador de San Francisco, mermeladas artesanas hechas en el propio local...

¿La carta? Puedes acudir a desayunar a Aüakt y encontrarás tostadas de aguacate con aove; calabacín, queso y espinacas; boquerones y pimentón, caqui, hinojo y granada... También es buena opción su tostada de brioche con aguacate y fresas aliñadas, su tortilla rellena de aguacate, cebollino y champiñón, o sus bizcochos caseros. Si el plan es ir a comer o a cenar, hay platos principales de lo más apetecibles: guacamole con camarones fritos y cebolla encurtida, aguacate a la brasa con tartar de gambas (en la foto)... ¿Harán un postre con esta fruta? Por supuesto: su tarta rota de aguacate. Una vez terminada la cena nada mejor que refrescarse con uno de sus cócteles de autor.

En C/ Barquillo, 44.

Avohaus

Avohaus.
Avohaus.

También en el barrio de Chueca encontramos este restaurante en el que todo el equipo es #avoholic, ya que su amor al aguacate es tan grande que se acerca a la adicción. Para los que compartan pasión pueden acercarse a su local, abierto hace apenas tres meses, y disfrutar de esta fruta en sus distintas variedades.

Y es que todos y cada uno de los platos de su carta cuentan con el superalimento como ingrediente principal. Sirven desayunos hasta el mediodía. Entre los más solicitados, el Bacon Benedict (pan brioche, beicon, huevo pochado y holandesa de aguacate) y el Salmón Benedict (igual que el anterior, pero sustituyendo el beicon por salmón). Otras opciones sabrosas son la tostada ibérica, con pan de cristal, tomate, aguacate laminado y jamón ibérico, y la tortilla de aguacate y hierbas con avomayo. Si visitamos el restaurante a la hora de la comida, es obligado probar su guacamole casero y su tostada de cochinita pibil (con pan brioche, aguacate, huevo frito, cebolla y manzana encurtida). Si nos quedamos con ganas de helado, adivina de qué sabor puede ser.

En C/ Barquillo, 37.

Avocado Love

Avocado Love.
Avocado Love.

Hablamos de un restaurante vegano en el que todos los platos llevan aguacate (y ninguno gluten). La idea es alejarse de una comida aburrida y decantarse por la experimentación y el contraste en texturas y sabores provenientes de una cocina de fusión internacional, con influencias principalmente del sudeste asiático. Abren todos los días de la semana en horario de mediodía y de noche y una de las opciones más apetecibles es la de disfrutar de su brunch de fin de semana. El más económico (13 €) consta de un batido energético (a base de bebida vegetal, aguacate y distintas opciones de frutas y verduras), un café ecológico o un té, un cóctel de fruta y una tostada de hummus de aguacate con espirulina, aguacate laminado o tomate cherry. Si en vez de la tostada optamos por una hamburguesa de garbanzos, lentejas, azuki y arroz integral ecológico con multitud de ingredientes vegetales y coronada con una mayonesa de aguacate, el precio es de 16 euros.

En cuanto a la carta, está repleta de platos exóticos, por lo que será difícil decidirse. El último en llegar es el ceviche poke de melón, con apio, pepino, cebolla roja, aguacate, manzana y fruta de la pasión, acompañado de caviar de naranja y chips de plátano macho. La carta de postres también merece un buen vistazo, con una tarta crudivegana de chocolate y aguacate, un plátano caramelizado con helado de aguacate y una cheesecake crudivegana de lima... sí, y aguacate.

C/ Espíritu Santo, 15.