El pescaíto es uno de los platos más apetecibles con las altas temperaturas. Fresco, sano y ligero. La sardina, en concreto, es uno de los pescados azules con mayor cantidad de omega 3 y beneficios para la salud; por tanto, la mejor opción para disfrutar en terrazas, chiringuitos o restaurantes. Es por ello que los espetos de sardinas, todo un clásico de la cultura y de la gastronomía malagueña, son uno de los platos estrellas del verano en cualquier punto de España. Adquieren distintos nombres y formas de cocinar: a la plancha, al vapor, a la barbacoa…, pero la tradición manda clavarlos en largas y finas cañas en la arena de la playa mientras se cocina a la brasa dejando, eso sí, un olor tan característico que es imposible de olvidar. Y es que no hace falta trasladarse a Málaga o cualquier otra zona marítima para tomar una, dos o tres raciones de sardinas. Madrid no tendrá playa, pero sí tiene los mejores restaurantes en los que chuparse los dedos comiéndolas.

La Sal.
La Sal.

La Sal del Mentidero

Es el restaurante más sureño del grupo Mentidero De la Villa. Sus dueños, Lara y Borja, han querido compartir lo mejor de sus veranos, inspirando su decoración en Huelva y aportando un ambiente típico marinero a todo el local, incluyendo la carta. Aunque su especialidad es la gamba blanca de Huelva y todas sus versiones, La Sal ha inaugurado la temporada de espetos. Y no solo de sardinas, sino también de sepia, pulpo y hasta salmonetes. Todo ello cocinado a las brasas de una barcaza que han instalado en la terraza del restaurante. Y si además quieres venir con amigos o en familia es más que perfecto. En la parte de abajo del restaurante, cuentan con una barra para amenizar la velada tomando un cóctel o una copa. También, y debido a su carácter familiar, tienen un parque infantil en la terraza para que disfruten los más peques. Si te gusta Huelva y su ambiente sentirás que estás allí sin moverte de Madrid.

En Ronda de la Comunicación 3, Madrid

La Pesquera

En plena Casa de Campo y en el paseo de la Gastronomía, para ser más exactos, encontramos este restaurante a modo de muralla, con salas neoclásicas y especializado en la cocina española, como se definen ellos. Es uno de los más más antiguos y cotizados para celebraciones de boda, comuniones o bautizos, pero también para quien le guste comer platos elaborados al más puro estilo andaluz. Aquí, el espeto de sardina es obligatorio. También los preparan a la brasa y son una de las mejores opciones para pedir en un restaurante como este mientras disfrutas del buen tiempo en una de sus extensas terrazas. Ofrece, además, raciones de pescaíto frito como el cazón, los chopitos o los boquerones, así que ¿a qué esperas para viajar a las playas de Torremolinos o Marbella?

En Avda. Principal de Provincias 8, Casa de Campo

Foto: iStock.
Foto: iStock.

La Barca del Patio

Teletransportarse a Andalucía nunca había sido tan fácil y menos desde La Latina. Desde el restaurante ofrecen una cocina tradicional basada en su exquisita cultura culinaria. En este caso, los espetos de sardinas son su mayor especialidad, pero también han apostado por el pulpo o el calamar. Todo ello, y para no perder la tradición, asado desde una barcaza al más puro estilo a la andaluza. El arroz es otro de sus puntos fuertes y puedes probarlo en distintas versiones: en paella, arroz negro o con bogavante. Y, por supuesto, el pescaíto frito, que no puede faltar en un lugar como este. Es, por tanto, un rinconcito andaluz escondido en pleno centro de la capital perfecto si te gusta el sur, el buen ambiente y, sobre todo, el buen comer.

En Plaza de Cascorro, 19, Madrid

Los Pescaítos

Es un restaurante de ambiente tradicional y de taberna andaluza que lleva abierto más de 20 años ofreciendo a sus clientes pescaíto frito, arroces marineros, mariscos y pescados grandes. Y, por supuesto, todo ello acompañado de una decoración de aspecto sureño de 1978, con sus mesas altas típicas de taberna o sus salones inspirados en la mar y de tintes marineros. La sardina es la reina del sur y sabemos que eso es incuestionable. Por eso, aquí no podría faltar su ración de sardinas, pero esta vez asadas y acompañadas de un chorreón de limón que te dejarán sin aliento.

En Travesía Costa Rica, 28, Pozuelo de Alarcón