La primera vez que el término 'tapa' apareció en el Diccionario de la Real Academia Española fue en 1936, se consideraba entonces un andalucismo y su definición era la siguiente: "Ruedas de embutido o lonjas finas de jamón que sirven en los colmaos, tabernas, etc., colocadas sobre las cañas y chatos de vino". El origen de esta costumbre patria parece remontarse años atrás y existen distintas versiones. La más conocida es la que se atribuye al rey Alfonso XIII, quien en un viaje paró para tomar un refrigerio y pidió una copa de jerez. Hacía viento y para que el polvo del camino no cayera en la copa la tapó con una loncha de jamón. De ahí lo de 'tapa'.

Actualmente estamos acostumbradísimos a ellas y, de hecho, es uno de nuestros planes de ocio favoritos, ir de tapas. En nuestro país hay unos 260.000 bares y según datos de Acierto.com, gastamos hasta 1.900 euros de media al año en ellos. Como indica su nuevo estudio al respecto, preferimos el tapeo a cualquier otra alternativa gastronómica, como ir a un restaurante convencional o pedir comida a domicilio; nos gusta disfrutarlo sobre todo por la noche y durante los fines de semana; nos tomamos entre 2 y 5 tapas cada vez que salimos (nuestras favoritas son el pincho de tortilla, las bravas, el jamón, las croquetas y la ensaladilla rusa); y tres de cada cinco bares las sirven de forma gratuita junto a la bebida.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Tapa y en estos locales madrileños podemos rendir un buen homenaje a este aperitivo:

Bodega La Ardosa

Bodega La Ardosa.
Bodega La Ardosa.

Empezamos fuerte con un establecimiento clásico donde los haya. Un disfrute su vermut de grifo los fines de semana a mediodía, o ya puestos, cualquier día a cualquier hora, acodados en su barra, y mejor si lo acompañamos de su pincho de tortilla apenas cuajada, como los sirven aquí. Sus anchoas del Cantábrico, su cecina de León o sus croquetas de cabrales y de carabineros también hay que probarlas. En C/ Colón, 13.

Casa Dani

Tortilla de Casa Dani.
Tortilla de Casa Dani.

Templo de la tortilla de patata, no en vano la suya acaba de ser reconocida como la mejor de Madrid. La realiza su propietaria, Lola Cuesta, con aceite de girasol y estilo Betanzos, poco o muy poco cuajada, casi vuelta y vuelta en sartén de hierro. Pasear por el fantástico Mercado de la Paz y por sus numerosos puestos gastronómicos es ya un planazo. Parar en Casa Dani a probar la tortilla con una cerveza es un lujo. De hecho, en fin de semana será muy complicado encontrar sitio, ya sea sentado o de pie. En C/ Ayala, 28.

Celso y Manolo

Ensaladilla de Celso y Manolo.
Ensaladilla de Celso y Manolo.

Esta 'tasca neocastiza', situada en pleno centro de la capital, a la entrada del barrio de Chueca, es una parada segura para degustar una ensaladilla rusa con ventresca de diez. También hay que probar sus tomates con sabor a tomate, grandes, carnosos y bien aliñados; sus bocartes del Cantábrico. Simplemente acodarse en su barra de mármol a tomar una caña con unas olivas verdes, o un vermut con unas patatas fritas con mejillones en un día de calor merece la pena. En C/ Libertad, 1.

Casa Labra

Tapeo en Casa Labra.
Tapeo en Casa Labra.

Otro clásico, en realidad centenario, ya que se inauguró muy cerca de la Puerta del Sol en el año 1860. Su especialidad, sin duda el bacalao, y muy especialmente las croquetas y las tajadas de bacalao, que salen de la cocina y ya en la barra son vistas y no vistas. Un mosto, un vermú de grifo, un tinto de verano, un fino o una caña de cerveza, el acompañamiento perfecto. También tienen su merecido reconocimiento sus banderillas de atún en escabeche. En C/ Tetuán, 12.

La Porcinería

Saam de lomo de cerdo de La Porcinería.
Saam de lomo de cerdo de La Porcinería.

Hablamos del primer bistró porcino de la capital, que acaba de estrenar un espacio de barra para celebrar sus dos años abiertos. Es buen plan degustar en ella su croqueta de huevo y chistorra, sus alcachofas fritas con velo de panceta o su saam de lomo de cerdo al estilo césar. Del morro al rabo, todo es cerdo y todo es susceptible de ser degustado en las tapas y platos para compartir del local. En C/ Lagasca, 103.

La Gastro Salvaje

Tostaditas de La Gastro Salvaje.
Tostaditas de La Gastro Salvaje.

No podemos dejar de nombrar a la zona gastronómica de moda, que se niega a dejar de estarlo, la de Ponzano (hay quien habla ya de salir a hacer 'ponzaning'). En ella encontramos este acogedor local, con mesas largas y con una interesante barra en la que probar tapas creativas que la chef, Cynthia Pariente, prepara al más puro estilo callejero. Fusión de conceptos culinarios de España, México y Asia en pequeños bocados. Al pedir tu bebida verás que te la presentan con un pan de gambas con shichimi y entre sus tapas más exitosas tienes el bao de cochinita pibil y las tostaditas de tartar de salmón con kimchi. En C/ Ponzano, 93.

The First Tapa

The First Tapa.
The First Tapa.


Terminamos con la acción que lleva este nombre y que puedes degustar durante todo el mes en la terraza del hotel The Principal Madrid. La idea es llevar el tapeo al afterwork y combinarlo con la mixología. El plan consiste en probar sus dos gin-tonics con los principales botánicos de Gin Mare (albahaca, romero, tomillo y oliva arbequina) acompañados cada uno de ellos de una tapa distinta que se sirve como antaño (sobre la copa) y que están elaboradas por Inés Rosales: cremoso de tomate al orégano y chips de albahaca; y brandada de bonito con gel de aceituna arbequina y cebollino. El sabor del tapeo mediterráneo en las alturas de la capital. En C/ Marqués de Valdeiglesias, 1.