En el año 1972, en las postrimerías del franquismo, se publicó un libro de recetas que supuso una revolución. Se llamaba ‘1080 recetas de cocina’ y lo firmaba Simone Ortega, una autora de ascendencia francesa -nieta del filósofo Ortega y Gasset-, de cuyo nacimiento acaba de cumplirse el primer centenario. Aquel recetario, tan moderno para la época, se convirtió en el libro de cabecera de infinidad de amas de casa, primero, y de cocinillas de ambos sexos, después. Más de tres millones de ejemplares vendidos y más de 60 ediciones corroboran el fenómeno de masas que supuso ese millar de recetas.

Aunque siempre le acompañará el aura de las 1.080, el legado de Simone Ortega va más allá y en ello ha tenido mucho que ver Inés Ortega, su hija, escritora gastronómica también -ha publicado más de 40 obras- y reinventora del concepto ‘recetas fáciles, sencillas, económicas’ que tanto éxito ha tenido. Ahora la saga se amplía: Marina Rivas, nuera de Inés, se incorpora a la marca y fruto de esa unión nace el libro ‘Cocina sana y sencilla’ (Alianza Editorial), en el que se da una nueva vuelta a las recetas de siempre para adaptarlas a los tiempos de hoy.

1080 recetas de cocina lleva vendidos más de tres millones de ejemplares en más de 60 ediciones

“Soy consciente de que le debo todo a mi madre -reconoce Inés-. Era una persona maravillosa, pero la verdad es que no le gustaba enseñar. Yo heredé sus cuadernos de cocina, igual que ella los heredó de su madre y de su abuela, y aprendí cosas de verla cocinar. Pero no fue mi maestra: empecé por mi cuenta cuando me casé, muy joven, y no me quedó otra que lanzarme”. En aquella época, recuerda, “los hombres no colaboraban en la cocina; ahora veo a mi hijo y a mi sobrino, que sí se involucran, y me alegro muchísimo por estas nuevas generaciones”.

No solo aprendió a manejarse en los fogones: también se hizo experta en la elaboración de recetas y fueron surgiendo oportunidades para convertirse también ella en autora de éxito. “Mi madre era generosa y crítica a la vez. Siempre que terminaba un libro, antes de pasárselo a la editorial se lo enseñaba a ella y si tenía que criticar algo, no se cortaba un pelo. Yo se lo agradecía. Pienso que la crítica te ayuda a crecer más que el elogio”.

Simone Ortega.
Simone Ortega.

1.080 recetas de cocina es, sin duda, el eje en torno al cual orbita su marca. Pero, consciente del cambio social que se está produciendo en torno a los alimentos, ha querido incorporar las nuevas tendencias. “La idea era reproducir el mismo espíritu de recetas fáciles, sin complicaciones y con ingredientes que puedes encontrar en cualquier sitio, pero introduciendo las preocupaciones de hoy: la gente quiere saber más de salud, busca alimentos frescos, de temporada. Quiere recetas más sanas”.

En realidad, señala, “estamos viviendo un retorno a la cocina tradicional. En la época de mi madre, los alimentos eran de proximidad. Era comida real, no había tantos ultraprocesados ni cocina rápida, de conveniencia. En esos años era cuando realmente se seguía esa dieta mediterránea o atlántica que tanto defendemos. Pero hubo un tiempo en que, probablemente por falta de tiempo y por el desarrollo de una industria alimentaria, se tendió a comprar y cocinar de otra manera. Pero hoy volvemos a buscar lo saludable”.

La saga continúa

Y con esa perspectiva, y la idea de conmemorar el centenario del nacimiento de Simone Ortega, ha nacido ese ‘Cocina sana y sencilla’ al que se suma Marina Rivas, su nuera, una competente financiera que decidió abandonar el mundo de los fondos de inversión para adentrarse en su auténtica pasión: “Yo tengo vocación de pastelera, pero la vida me llevó hacia las finanzas. Cuando conocí a mi marido y a mi suegra, me animaron a que me lanzara a cumplir mi sueño”.

Eso sí, lo quiso hacer a fondo, formándose como profesional en una de las más prestigiosas escuelas de alta cocina, Le Cordon Bleu. “Fueron dos años durísimos, pero una experiencia excepcional. Después he montado mi propio obrador y he aprendido a escribir recetas junto a mi suegra. No tengo tiempo para nada, pero soy feliz”.

También hay hueco para recetas actuales, de fusión, como estos baos de cochinita pibil.
También hay hueco para recetas actuales, de fusión, como estos baos de cochinita pibil.

Juntas escribieron ya el libro ‘Cocinar sin gluten, sin huevo y sin lactosa’, lo que ya nos da pie a ver esa mirada actual hacia los movimientos y tendencias en las inquietudes nutricionales de los españoles. Además, porque lo viven en carne propia: Inés es intolerante al gluten; Marina, a la lactosa. “Yo me daba cuenta de que cuando salía a comer o cenar había muchos platos que no podía comer -recuerda Marina-. Hay muchísimos platos que se hacen con leche, con nata… También es evidente que cada día hay más personas celiacas y con distintas intolerancias. Por eso era tan interesante escribir un libro ofreciendo recetas que facilitaran hacer un mismo menú para toda la familia. Nos costó mucho, porque la adaptación no es fácil, pero es muy satisfactorio ofrecer opciones que son igual de sabrosas”.

Ahora, en el nuevo libro, continúa, “seguimos la tradición del 1.080 de toda la vida, sin perder la esencia de Simone, pero con un punto nuevo. No es solo un recetario, sino también una guía. Con un capítulo para deportistas, otro para hipertensos, otro para planificación… Encontraremos recetas de siempre, pero con un punto diferenciador. Por ejemplo, Simone era de ascendencia francesa y cocinaba con mucha mantequilla. Ahora el protagonista es el aceite de oliva y en algún plato introducimos el aceite de coco. También incluimos platos sanos de cocina fusión, como los baos, así como especies y condimentos más actuales: jengibre, cúrcuma...".

Brocheta de gambas con jengibre y cúrcuma.
Brocheta de gambas con jengibre y cúrcuma.

En esta idea de mantener el mismo espíritu, explica Inés, no podemos olvidar que “puede que haya lectores que no tengan ni idea de cocinar. Por eso hacemos una serie de recomendaciones acerca del menaje que debes tener en la cocina, qué utensilios no deben faltar… Pero, sobre todo, la idea es, como decía mi madre, que ‘si sigues la receta, te sale seguro’. Luego ya dependerá de que tú tengas más o menos gracia, de que le sepas dar tu toque. Pero al menos tienes una garantía de que el plato te va a salir bien”.