Quienes tienen niños saben que no siempre es fácil salir a comer o cenar fuera con ellos. Se aburren, los platos no les gustan y se niegan a comer, y su mayor objetivo es el de levantarse de la mesa a la primera de cambio. Muchos locales no están aclimatados con tronas o cambiadores en los baños, en otros no son bien recibidos, y en algunos el menú no es apropiado.

Pero ahora que ha llegado el calor y los colegios han terminado, padres y abuelos necesitan múltiples opciones para entretenerlos durante todo el verano. Si te quedas en Madrid y los planes se te agotan, existen otras opciones ricas y saludables aptas para los más pequeños, más allá de las típicas cadenas de comida rápida, en las que comer en familia y pasar un rato agradable juntos. ¿Qué mejor forma para compartir tiempo con ellos?

Kilómetros de pizza

Es una de las pizzerías gourmets más de moda de la ciudad, famosa por ser la única en servir pizzas de dos metros de largo, algo que fascina a los más pequeños. Todas y cada una de ellas han sido diseñadas por Jesús Marquina, cinco veces campeón del mundo de pizzas. Son elaboradas con harinas seleccionadas e importadas de Italia e ingredientes de calidad, lo que hace que sean verdaderamente ligeras.

Las hay para todos los gustos: más clásicas como la margarita, la barbacoa o la de cuatro quesos, pero también veganas, mexicanas y hasta de bocata de calamares para los más experimentales. Entre su carta, también se pueden encontrar una selección de entrantes italianos, pastas y postres únicos con los que hasta los adultos se sentirán como niños. O si lo prefieres también disponen de menú adulto e infantil. Todo ello en un ambiente desenfadado adaptado con tronas y dispuesto de una terraza exterior para las noches más calurosas.

En Av/ de Brasil 6 (y en otros establecimientos)

Filandón.
Filandón.

Restaurante Filandón

Situado en el Monte de El Pardo, es la mejor opción después de un día de paseo en el campo o si lo que se quiere es alejarse del calor del centro. En plena naturaleza y con un diseño e instalaciones al más puro estilo rural, Filandón cumple todos los requisitos para ser el restaurante ideal al que ir con niños. Además de los salones interiores, tiene una amplia terraza con una zona de juegos con columpios en los que dejar que se entretengan a sus anchas entre plato y plato o si la velada se alarga más de la cuenta.

El fuego y, por tanto, la parrilla son el eje central de Filandón. Sin embargo y aunque cuentan con menú infantil, la carta es bastante amplia y variada, por lo que elegir no será un problema: desde croquetas de jamón ibérico, verduras de temporada a la parrilla hasta hamburguesas, arroces o pescados del día.

En Carr. de El Pardo a Fuencarral, km 1.9

El Jardín de la Máquina

En otro trocito de campo encontramos El Jardín de la Máquina. Una antigua casa de campo situada en Pozuelo de Alarcón, que transmite el aire rústico y campestre que no se encuentra en la ciudad. Está dividido por estancias, al igual que cualquier típica casa de huéspedes: salones interiores, zona principal presidida por una amplia barra, la zona del invernadero, el porche (con una chimenea ideal para las épocas más frías), un jardín exterior que, a decir verdad, es lo más especial del restaurante, gracias al lago y la vegetación que rodea cada rincón y, lo mejor, ¡un cuarto de juegos para los más pequeños!

En su cocina tradicional destacan los arroces, los pescados, los mariscos y las carnes nacionales. Está claro que, además de estar en familia, podréis sentiros más en casa que nunca.

En Avda. Victoria s/n (Pozuelo)

Nubel.
Nubel.

Nubel

Bajo una atmósfera sutil y acogedora de diseño vanguardista, Nubel, el restaurante del Museo Reina Sofía, ofrecerá servicios de canguro los sábados y domingos a partir del mes de julio. El horario será de 13:00h a 17:00h y los niños podrán realizar talleres de manualidades o pintacaras, o diferentes actividades de lo más entretenidas. Durante estas cuatro horas, los adultos también podrán disfrutar solos o con amigos de un brunch perfecto, de un buen aperitivo o de una divertida sobremesa con DJ para amenizar la experiencia. Todo ello en cualquiera de los espacios que albergan el restaurante: la terraza con vistas, la zona central o la sala para quienes prefieran almorzar.

Su carta, sencilla y con tintes internacionales, ofrece una gastronomía apta para niños y adultos: sándwiches; ensalada de tomate con judías verdes y helado de ajoblanco; ventresca de pez espada glaseado con maíz y pesto; lomo bajo asado con puerros asados en vinagreta de ajo, miel y su ceniza. Y es que las propuestas son muy tentativas, pero también una obra de arte.

En Calle Argumosa 43. Museo Reina Sofía