¿A quién no le apetece salir a tapear mientras disfruta de unos buenos vinos o unas cañas bien tiradas? Es uno de los mejores planes para las noches y mediodías de cualquier día de la semana. Si eres de los que buscan menos postureo y más producto de calidad, puede que te gusten estas tabernas y locales de tapas por toda España.

PerretxiCo (Vitoria)

Elabora creaciones inspiradas en lo mejor de la cocina vasca y es una de las tabernas más premiadas de nuestro país. Recetario tradicional, buen producto, ingenio en las elaboraciones y precios moderados. PerretxiCo destaca por sus pinchos, tapas y cazuelitas. Destacamos el capuchino de idiazabal trufé con tomate concassé y crujientes o el turrón de foie con yogur colado de caserío. Si eres fan de las gildas, aquí te vas a dar un buen festín. En cuanto a los platillos, pide el donut de cocido con sus sacramentos en dos vuelcos o los huevos asados a baja temperatura con chistorra y crema de patata. Otra sugerencia imperdible es la ensalada de pimientos asados en casa con bonito. Cuentan con una selección de vinos de diferentes denominaciones de origen nacional, txakolis y de La Rioja alavesa. Además, acaban de aterrizar en Madrid (calle Rafael Calvo, 29).

Condumios (Madrid)

Tortilla de Condumios.
Tortilla de Condumios.

Situada a escasos metros del Retiro, esta taberna presenta una carta de elaboraciones sencillas y perfectamente ejecutadas donde se respeta la materia prima. Un acogedor local con pocas mesas en el que está muy buena la ensalada de pollo con canónigos o uno de sus platos estrella: los puerros con perdiz escabechada y salsa romesco. No hay que dejar de probar sus chacinas y entrantes, la tabla de quesos nacionales artesanos, la tortilla de patata, las croquetas de jamón o los mejillones en escabeche casero. Si necesitáis un toque dulce para finalizar, no lo dudéis: probad su cremosa (y riquísima) tarta de queso de cabra con salsa de naranja.

Parte vieja (San Sebastián)

En la ciudad hay tantos locales de pinchos de excelente calidad que no se puede recomendar uno en concreto: lo ideal es hacer una ruta. En La Cuchara de San Telmo tienes que decantarte por los de carne, como el taco de buey. En Néstor te vas a chupar los dedos con sus famosas y jugosas tortillas (ojo, que hay cola para probarlas). En Gandarias elige la ensaladilla o la brocheta de gambas, en Atari prueba su excelente pulpo y en La Espiga -uno de los más antiguos- prueba los morritos en salsa, las anchoas con su refrito o el pincho de foie del Sport. Haz también parada en Bergara, uno de los establecimientos más premiados para disfrutar su txalupa de setas, langostinos y queso gratinado o recrearte con sus champis.

Alma Cheli (Madrid)

Alcachofas de Alma Cheli.
Alcachofas de Alma Cheli.

En pleno Chamberí se encuentra esta taberna con alma castiza. El local es pequeño, pero dispone de terraza. Ofrece comida casera, tapas tradicionales (tortilla de patata, callos, ensaladilla rusa, pisto con huevos, buenas anchoas, croquetas, albóndigas…), otras con toques exóticos (como las bombas de cochinita pibil) y también opciones interesantes para los que prefieran ensaladas y verduras: muy recomendables las flores de alcachofas con jamón ibérico y la ensalada templada de chipirones con tomates de los que saben a tomate. La relación calidad-precio es estupenda. No os marchéis de Alma Cheli sin probar su vermú casero elaborado al momento con aroma de ginebra, un chorrito de Campari, servido en copa de cóctel y con aceituna; un vermú de los que te obligan a repetir… Acaban de inaugurar su segundo establecimiento en la zona de Matadero.

Morito (Burgos)

Suele estar siempre repleto tanto de burgaleses como de turistas: se trata de uno de los locales más famosos para tapear, sino el que más, de la ciudad. De ambiente rústico y con precios populares, entre sus pinchos estrella se encuentran las tostas (pide la de huevos fritos, morcilla, pimientos, patatas fritas y salsa picante), los calamares de la tierra (aros de cebolla), los pepitos, las patatas bravas, los revueltos, la tortilla y, por supuesto, la riquísima morcilla de la zona.

Back Tapas (Marbella)

Back Tapas Marbella.
Back Tapas Marbella.

Es la última sensación de la zona. Ingenio, buen producto, elaboraciones excelentes, combinaciones originales y presentaciones que no dejan indiferente a ningún comensal. Un establecimiento divertido e informal en el que la barra tiene tanta importancia como el salón o la terraza. El cruasán de centolla es una de las especialidades estrella de Back Tapas, pero no os perdáis el carabinero con su croqueta, el tartar de quisquillas de Motril, el gazpacho verde, los buñuelos de queso Payoyo con pisto de verduritas y yema de huevo o el cochifrito de cerdo de castañas, gazpachuelo de chirlas y camarones.

El Gallo Canta (Madrid)

En pleno barrio de las Letras se ubica esta taberna especializada en platos elaborados con huevos camperos de gallinas criadas en libertad, cerdo de Teruel y cocina de temporada. ¿Qué hay que pedir en El Gallo Canta? Una tortilla española espectacular, tomate rosa acompañado de bonito, picadillo de huevo duro y pimientos, pisto, croquetas, una suave ensaladilla rusa, huevos fritos con jamón y chistorra, boletus y setas con cama de patata trufada… También ofrecen buenas carnes como el lomo de orza frito, cachopo, solomillo o presa de ibérico fileteada con salsa rusticana. Elaboran arroces melosos por encargo, guisos y estofados de caza. Las raciones son tan abundantes que si no puedes terminarlas, te preparan lo que sobre para llevártelo a casa.

Barrio Romántico y Húmedo (León)

Los Cazurros.
Los Cazurros.

Cuando visitas la ciudad resulta obligatorio tapear por estos barrios separados por la calle Ancha. Se disfruta de la gastronomía típica de la zona con originales pinchos y tapas aportadas por los locales de vanguardia. No os perdáis, entre otros, El Patio, Entrecalles (prueba sus brochetas de pollo y las patatas gajo) y La Taberna de Flandes con sus callos, oreja o las deliciosas manitas de cerdo. También podéis comer o cenar a base de unas buenas raciones en El Camarote Madrid. Jamón Jamón, como su nombre indica, está especializado en embutidos y en la imprescindible cecina de León. En El Rebote acompaña tus cortos con sus famosas croquetas. Y en Los Cazurros saborea sus huevos y las típicas patatas con salsas.

El Diluvio (Santander)

La ciudad está repleta de excelentes sitios para tapear. En la zona del Cañadío, de Puerto Chico y del Río de la Pila vas a encontrar decenas de locales puerta con puerta. Visita El Diluvio para degustar su tortilla de patatas con callos, el pincho de mollejas con setas, el de pisto con patatas, el de pulpo, el de filete ruso con salsa de queso o sus hamburguesas de Kobe con mahonesa de curry. Tampoco hay que perderse el mítico Machi: sus mejillones y rabas tienen fama en la capital cántabra; el rape y los arroces también los hacen muy ricos. Otra parada imprescindible es Casa Lita en el paseo de Pereda: su barra es un paraíso para los amantes del tapeo.

Calle Laurel (Logroño)

El Muro.
El Muro.

Esta calle y sus alrededores son una ruta gastronómica en sí misma y posiblemente uno de los mejores lugares de España para tapear. El pincho de champis y gambas de bar Soriano es toda una institución. En Perchas tienes que probar la oreja con un toque picante, deliciosa. El zorropito (lomo, jamón, queso y alioli) de La Gota de Vino es otro de los legendarios. En Blanco y Negro disfruta del matrimonio de anchoas y boquerones con pimiento verde. En El Muro prueba su contundente cojonudo, elaborado con picadillo de chorizo, pimientos y huevos de codorniz. Si eres amante de las patatas bravas, tienes que visitar Jubera.

La Ardosa (Madrid)

¿Quién no ha sucumbido a la tentación de la tortilla española de La Ardosa? Esta tasca lleva más de un siglo y medio ofreciendo platos y tapas castizas en un ambiente muy animado (siempre está a rebosar). Los antiguos toneles ahora hacen la función de mesas. El vermú es una de sus especialidades, junto con las croquetas, anchoas del Cantábrico, rabas, un salmorejo de la casa bien rico, bacalao al ajoarriero, cebollas rellenas de atún, fabes con calamares, tempura de verduras… También hay que probar sus gildas, conservas, pinchos y canapés.

Casa Pepe (Córdoba)

En Córdoba se come fenomenal y a precios razonables. Se disfruta de una gastronomía que es el resultado de una larga tradición con influencias romanas, árabes, judías y cristianas. El salmorejo, las berenjenas a la miel, el rabo de toro, el ajoblanco, el pez espada, la palometa en adobo o los flamenquines son platos que no debes dejar de probar en Casa Pepe. Ubicado en pleno barrio de la judería, es uno de los restaurantes con más solera. Se encuentra en un edificio clásico andaluz con patio y tiene una terraza superior desde la que se contempla la mezquita. También son muy recomendables para tapear los establecimientos de Bodegas Mezquita.

GastroBar Clandestino (Cigales, Valladolid)

Clandestino.
Clandestino.

En plena ruta del vino de Cigales y a muy poquitos kilómetros de Valladolid, haz una parada en este gastrobar que aúna la cocina tradicional con los pinchos más modernos. Imperdibles las croquetas de jamón ibérico y las de chipirones, la morcilla, la ensaladilla, el queso de Mucientes o las sardinas ahumadas. Muy buenos también los cócteles. Obligatorio brindar con el rosado de la zona.

Patio de Leones (Madrid)

Finalizamos este recorrido por un local recién inaugurado, pero que llega pisando fuerte. Más de doscientos metros con estética de taberna cañí frente a la misma Puerta de Alcalá y un interiorismo rompedor que deja con la boca abierta. Recetas de siempre como la tortilla, las bravas, los callos o las croquetas conviven con platos típicos de toda España como la mojama de Cádiz, cecina leonesa, anchoas de Santander, gambas de Huelva, gazpacho andaluz o pulpo a la gallega. Su oferta de bebidas no desmerece: un vermú en edición especial diseñado por Martini en exclusiva y hasta 500 referencias de vino (30 de ellas por copa). Y la sorpresa final: cuenta con un maestro churrero que elabora churros artesanales desde primera hora de la mañana.