El verano ha llegado pisando fuerte en el ámbito gastronómico de la restauración. Y cómo no, ¡Madrid siempre nos sorprende! Nuevas aperturas para dar la bienvenida al calor y convertirse en los nuevos lugares de moda de la capital. Restaurantes con encanto en los que quedarás embelesado tanto de la decoración como de la carta.

Muchos de ellos siguen apostando por la fusión entre la comida nacional y la internacional, pero otros han decidido mantener la tradición de sus cocinas y recuperar la esencia del país al que pertenecen. Así pues, ¡qué mejor manera de comenzar las vacaciones! que descubriendo lugares nuevos en los que pasar una velada agradable, en un ambiente de lo más idílico y acogedor. Por eso, hemos seleccionado cinco nuevas aperturas que, a nuestro parecer, tienen toda la pinta de ser aquellas de los que no querrás salir en mucho tiempo o, al menos, durante el verano.

Alboroto.
Alboroto.

Alboroto

El Grupo Lalala ha abierto su nuevo proyecto con el que, como su propio nombre indica, pretende 'alborotar' la ciudad este verano. Una propuesta ideal para disfrutar a cualquier hora del día gracias a su cocina non-stop en la que gastronomía, mixología y buen ambiente conviven de la mano. Su oferta culinaria se centra sobre todo en la cocina italiana y en la americana, aunque las variedades más verdes y saludables no pueden faltar. Como imprescindibles destacan sus pizzas de masa fina y crujiente al estilo romano. Y entre las hamburguesas, las de ternera a la parrilla, que vienen acompañadas de patatas gajo caseras y pan brioche, son la mejor opción.

Además, la coctelería es uno de los puntos fuertes por los que apuesta Alboroto. Una carta divertida con creaciones de sello propio de las que podrás alegrarte después de cenar o hacerlo a la salida del trabajo como plan de afterwork. Y para hacerlo más ameno y festivo, de miércoles a sábado, a partir de las 21:30 y hasta el cierre, encontrarás un DJ pinchando o, si lo prefieres, podrás disfrutar de la música en directo de distintos grupos, de jueves a sábado de 22:30 a 23:30 horas.

Calle de la Princesa 3.

Aarde

Arder en Madrid es posible con los 40º que llega a rozar la capital en pleno verano. Pero si lo hacemos desde el restaurante Aarde, la cosa cambia. La nueva y sexta propuesta del Grupo Paraguas, obra de Sandro Silva y de su mujer, Marta Seco, se hace hueco en la plaza de la Independencia, a pocos metros de la Puerta de Alcalá, para traer un pedacito de África a la ciudad. Y es que, aunque el continente africano sea su principal inspiración y quede plasmada en su decoración, su gastronomía no es única y exclusiva de la región, pero sí que tiene toques exóticos que, seguro, sorprenderán a más de uno.

Su cocina, por tanto, es orgánica en su totalidad y sus productos, por supuesto, de una excelente calidad. A parte de su amplia selección de vegetales, que recogen ese concepto 'exótico' del que hablábamos, y que destacan por sí solos, cuentan con platos más tradicionales como carnes y pescados.

Plaza de la Independencia, 10.

Cevichería del hotel Intercontinental.
Cevichería del hotel Intercontinental.

Cevicheria del hotel InterContinental

El hotel InterContinental ha apostado esta temporada por abrir una cevichería en su terraza. Una fusión exclusiva que llega de la mano del jefe de cocina Miguel de la Fuente y el chef peruano Máximo Iparraguirre. Ambos han trabajado para realizar una carta con variedades de la cocina asiática y nikkei que tanto éxito ha tenido en sus ya famosos brunch de los domingos. De su carta los chefs destacan platos como uramaki roll de foie mi cuit, frambuesas y pera caramelizada; ceviche de lubina, leche de tigre peruana y maíz chulpe; lomo salteado, salsa de ostras y arroz chufa; y tiradito de vieira, salsa huncaína y brotes de cilantro.

Además, y si te gusta ver cómo se cocina lo que comes, todos los viernes y sábados cuentan con un showcooking de los mejores ceviches con la ayuda de su chef peruano. Y por supuesto, la música en vivo no puede faltar para animar el momento. El mejor lugar para disfrutar este tipo de gastronomía en pleno corazón de la Castellana. Todo ello, en un oasis escondido dentro del hotel en donde predomina una exuberante vegetación con fuentes y esculturas originales de 1953.

Paseo de la Castellana, 49.

La Bistroman Atelier

Al más puro estilo francés, abre sus puertas en el barrio de los Austrias. Un espacio coqueto con aire campestre pero elegante, con el que su propietario, Miguel Ángel García Marinelli, ha querido transportarnos a la Provenza francesa, al igual que hizo ya en Marbella con su local en Puerto Banús. Destacan las recetas clásicas y típicas del país, eso sí, actualizadas pero con un toque más personal, como son los caracoles gratinados con mantequilla.

También se incluyen especialidades del chef, aunque los platos de fuera de carta, acorde con la temporalidad, son más que destacables. Y como no podía ser de otra forma, entre la carta de vinos se encuentran más de 60 referencias, todas ellas 100% francesas y originarias de diferentes regiones del país. Por lo que si te gusta comer bien y aún no conoces los encantos de la cocina francesa, este restaurante será tu gran descubrimiento.

Calle Amnistía, 10.

La Borda.
La Borda.

La Borda

Es la nueva apertura del Grupo Mentidero de la Villa, que se encuentra situado a escasos metros de sus otros dos compañeros, La Sal y Las Brasas. Con algo más de un mes de vida, apunta a ser uno de los restaurantes más de moda de la capital. Y es que su ambiente rústico, propio del Pirineo Aragonés, su amplia terraza y su perfecta y cuidada decoración cautivan a cualquiera. Además, y siguiendo la esencia del grupo, la cocina se caracteriza por ser rural pero a la vez tradicional.

Destacan sobre todo las carnes, algunos guisos clásicos del Mentidero que permanecen perennes durante todo el año (callos con morro y suave toque de picante) y gratinados exclusivos de La Borda (canelón de perdiz o estofado de rabo de toro deshuesado), además de los platos de la huerta (variedad de tomates de la huerta o la parrillada de verduras con romesco casero), todos con productos de calidad.

Calle Ronda de la Comunicación, 5.