"El gin-tonic ha salvado más vidas que todos los doctores del imperio", dijo en su día Winston Churchill. Humphrey Bogart, por su parte, afirmó que "el mundo lleva tres copas de retraso" y no dudó en señalar que no se fiaba de ningún abstemio. Lo cierto es que a él el alcohol le salvó de la infección gastrointestinal que sufrieron todos sus compañeros de rodaje de 'La reina de África', ya que el agua que bebieron no estaba en el mejor estado posible. Bogart y el director de la película, John Huston, como solo bebían whisky, se libraron.

Propuestas atractivas que apuestan por el sabor y en algunos casos por presentaciones espectaculares


Si bien obviamente se trata de meras anécdotas, es cierto que existe toda una cultura de las bebidas espirituosas y para muchos tomarlas con moderación y bien combinadas es una auténtica delicia. La coctelería de autor está más de moda que nunca y los bares y restaurantes madrileños ofrecen propuestas de lo más atractivas, tanto clásicas como arriesgadas e innovadoras, que apuestan por el sabor y también en muchos casos por lo espectacular de sus presentaciones. Si quieres estar a la última en cuanto a cócteles, no dejes de visitar los siguientes establecimientos, el éxito está asegurado.

Tahini

Tahini.
Tahini.

Este restaurante especializado en alta gastronomía japonesa lleva apenas unos meses abierto, pero el boca a boca ya está funcionando a toda velocidad en la capital. Sus ventanales (y por supuesto su terraza) miran directamente a la Puerta de Alcalá y aquí puedes disfrutar de un delicadísimo sushi, unas gyozas de pollo o un salmón teriyaki. ¿Con sake? Cuentan con una gran selección de ellos, pero hoy nos decantamos por sus cócteles, seña de la casa, en especial del Tahini Cocktail, fino y refrescante, elaborado con ginebra japonesa, yuzu, licor umeshu y sirope de jengibre. También es buena opción su Spicy Cucumber Margarita (con tequila, cointreau, lima fresca, pepino y jalapeño) o, arriesgando mucho más, su Espresso Martini (vodka, licor de café y espresso). El servicio, fantástico.

En Plaza de la Independencia, 5.

Luma

Luma.
Luma.

También es uno de los restaurantes del momento. Su chef, Omar Malpartida, con una sólida carrera a sus espaldas, desarrollla una cocina de origen, mestiza, que nos traslada al Pacífico, a los Andes y a la Amazonia del Perú. Uno de los puntos fuertes de este espacio es el de la coctelería. Y si hablamos de Perú, aquí manda el Pisco Sour. En Luma tienen una amplia selección, así como de cócteles elaborados con vodka y ginebra de papa peruana, combinados con productos de la zona, como el tumbo, el pepino melón o la granadilla. Se preparan en la barra que ocupa el centro de la sala, frente al cliente, y tienen la capacidad de transportarte al continente hermano.

En C/ Valenzuela, 7.

Salmon Guru, Angelita y 1862 Dry Bar

Angelita.
Angelita.

Tres templos del cóctel en Madrid. ¿Cuál es el motivo de hablar de los tres de forma conjunta? Que han puesto en marcha una acción especial, con uno de los tragos más icónicos de la ciudad, el martini. Así, todos los martes, cada uno de ellos ofrece tres versiones de autor de esta bebida a un precio especial: 7 euros en el caso de 1862 Dry Bar y 10 euros, incluyendo un aperitivo, en el de Salmon Guru y Angelita. En el primero de ellos, el bartender Alberto Martínez ha creado Jerezana (fino y amontillado, vermut seco, vermut dulce, vainilla y bitter de naranja), Dirty Vesper (vodka, ginebra, Lillet Blanc, bitter de aceituna y salmuera) y Fetiche Martini (ginebra, vermut seco, cordial de lima y flor de saúco). En Angelita, Mario Villalón propone Blanca Salvaje (sauvignon blanc, cantalopu, apio, perejil y menta piperita), El Padre (vermut seco al orégano, vermut rojo, piel de limón y ginebra infusionada en aceite de oliva) y 007 (vodka de leche, aperitivo americano, sauternes, bitter, nueces y piel de limón). En cuanto a Diego Cabrera, que ha colocado Salmon Guru entre los 50 mejores bares del mundo, su propuesta es Tangerine (ginebra, licor de flor de saúco, zumo de lima, zumo de mandarina y sirope de romero), Risueño (tequila, palo cortado, zumo de limón, agua de azahar y sirope) y Mestizo (mezcal, lillet blanc y aperol).

Salmon Guru está en C/ Echegaray, 21. Angelita en C/ de la Reina, 4. Y 1862 Dry Bar en C/ del Pez, 27.

Museo Chicote

Museo Chicote.
Museo Chicote.

Que levante la mano quien no lo conozca o no haya oído hablar de este emblemático local. Si es tu caso, puedes ponerle remedio y dejarte guiar por su jefe de bármanes, Nacho Zamora, quien ha versionado una selección de cócteles para hacer más llevaderas las calurosas tardes del verano en la capital. El rey de reyes en los meses de calor es el mojito. El bartender recomienda el de melón, con ron blanco, hierbabuena, lima, azúcar blanco, bolitas de melón y soda (también en versión mocktail, esto es, sin alcohol). Igualmente apetecible y refrescante, el Moscow Mule, con vodka, 4 gajos de lima, un golpe de azúcar líquido y ginger beer. Una interesante opción más, esta para los abstemios, es el Alaska, un cóctel eminentemente tropical, con fruta de la pasión, zumo de pomelo, sirope de orgeat, sirope de vainilla y soda.

En Gran Vía, 12.

Miranda

Miranda.
Miranda.

Alta coctelería y cocina creativa; es la propuesta de este local del barrio de Huertas que cuenta con una terraza cubierta que fusiona los estilos tropical y 'old school' y acoge a los comensales tanto en verano como en invierno. Santiago Dorado, el bar manager, es un enamorado de los destilados y en Miranda nos sorprende con una maquinaria exclusiva, un auténtico laboratorio de coctelería que utiliza para la creación de 95 ingredientes de elaboración propia. Las presentaciones de sus cócteles no pueden ser más sorprendentes, desde en un pelícano con su pico cubierto de hielo a una cámara fotográfica retro o una caracola de mar.

En C/ Huertas, 29.

El Clandestino

El Clandestino.
El Clandestino.

Es el nombre de la espléndida coctelería que habita en el sótano de El Clásico, restaurante y taberna (tiene distintos espacios y alturas) también de reciente apertura pero que va siendo bien conocido por los parroquianos de la zona centro gracias a sus sabrosas raciones, conservas y tostas. Como decíamos, bajo la zona de taberna se encuentra El Clandestino, un espacio con un gran ambiente nocturno donde manda Sara Siles y en el que ella misma elabora al momento sus cócteles de autor, tras hablar con el cliente y preguntarle por sus gustos. Damos fe de que acierta con sus recomendaciones. Su carta es amplísima: si nos gusta la ginebra, podemos probar con Manuela Malasaña (gin, flor de saúco, romero, tomillo, sherry y cítricos); si preferimos el bourbon, una buena opción es Mr. Pig (bourbon infusionado en beicon, Kentucky sauce, arce y lima) y si somos más de sabores mexicanos contamos entre otros con un Violetera (mezcal, cassis, mostaza de violeta, hidromiel y lima).

En C/ del Marqués Viudo de Pontejos, 9.