Es el reto veraniego de cada año ante las temperaturas que nos acompañan, pero se pueden encontrar y confiar en ellos. Obviamente, no se trata del más que popular tinto de verano, pero en el mercado hay innumerables etiquetas para no renunciar a tomar un buen tinto. Es evidente también que no todos tienen el perfil para satisfacer paladares con el calor como protagonista, por lo que hay que empezar seleccionando elaboraciones con crianzas cortas, graduación media (pues el alcohol se vincula con la calidez), con buena presencia de fruta y equilibrada acidez.

A continuación, tengamos en cuenta que estos vinos pueden salir a la mesa con dos o tres menos grados de lo habitual (incluso alguno menos) porque alcanzará la temperatura ideal en pocos minutos; ya lo hemos dicho en anteriores ocasiones, basta con esperar, esto es más fácil y efectivo que intentar enfriarlo cuando está caliente.

Por supuesto, al igual que blancos y rosados, esos tintos elegidos también hay que meterlos en la cubitera… Incido en lo de ‘elegidos’ porque no todos reaccionan igual al frío; no es el mejor momento para los que han permanecido mucho tiempo en barrica, los que tienen una alta graduación o los que muestran una marcada tanicidad (porque el frío la potencia apareciendo notas amargas y astringentes).

Con esas premisas previas, una vez abierto, no hay que tener complejo alguno en poner un recipiente con hielo en la mesa para mantenerlo a esa temperatura recomendable, que no tiene regla fija, por lo que debemos ir probando; el objetivo, que predomine la sensación fresca y la acidez. Así, seguro, terminaremos la botella sin darnos cuenta.

Las Cabañuelas 2017

Viñedos del Jorco. DO Cebreros. Garnacha tinta. PVP: 10 €

De garnacha de viñas viejas, tras reposar seis meses en los mismos tinos de madera en los que realiza la fermentación, presenta notas minerales junto a fruta roja bien madurada y agradable recuerdo floral. Boca aromática, frutal, fluida y viva gracias a una buena acidez.

El Vilosell 2017

Tomás Cusiné. DO Costers del Segre. Tempranillo, syrah y garnacha. PVP: 12 €

Asentados en la comarca leridana de Les Garrigues, elaboran todo en ecológico y van introduciendo además alguna práctica biodinámica. Este vino, con nueve meses de crianza en roble francés, resulta expresivo y profundo, mostrando aromas de fruta negra (arándano, mora), tinta china, especiados (pimienta) y chocolate. Amplio en boca, donde vuelve la fruta, y fácil paso.

Cantariña 2 Viña de los Pinos 2017

Cantariña Vinos de Familia. DO Bierzo. Mencía y 10% de otras. PVP: 11 €

Procede de una de las viñas más icónicas de la zona y tiene ocho meses de crianza en roble francés. Presenta una nariz perfumada donde aparece fruta roja y notas florales (violeta). Aromático, sabroso, fresco, con una adecuada acidez que compensa sus nobles taninos. Final intenso con recuerdos balsámicos y de bosque umbrío. Es el primer tinto que este joven proyecto familiar (data de 2015) elabora dentro de la denominación berciana.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Finca San Martín crianza 2016

Torre de Oña. DOCa Rioja. Tempranillo. PVP: 8 €

Desde la Rioja Alavesa, elaborado con los viñedos que la bodega tiene en Páganos, este vino es el de mayor crianza de esta selección, pues ha pasado 16 meses en roble americano y francés antes de salir al mercado. El resultado: finura y cierta complejidad en nariz, aromas de fruta roja (arándano, ciruela), notas balsámicas, especiadas y de regaliz. Boca equilibrada, fresca, con suaves taninos y paso frutal. Largo final con recuerdos balsámicos.

Hito 2017

Cepa 21. DO Ribera del Duero. Tempranillo. PVP: 10,70 €

Desde la casa lo reconocen como su “tinto más joven”, aunque permanece ocho meses en roble francés. Con una nariz intensa y expresiva, se aprecian aromas de frutos negros maduros junto a notas balsámicas y tostados bien integrados. Golosidad en boca, con equilibrio, taninos finos y persistencia.

Viore Mencía del Bierzo 2018

Bodegas Riojanas. DO Bierzo. Mencía. PVP: 7,95 €

Terminamos con la más reciente novedad del Grupo Bodegas Riojanas, que en esta ocasión llega del Bierzo, de viñedos de 80 años. Intenso y frutal, con destacados aromas de frutas rojas, ciruela pasa y fondo mineral. Equilibrado, con cuerpo y frescura. El final es largo, donde de nuevo salen las notas minerales.