Si hay un postre que merezca tener un Día Mundial, ese es la tarta de queso; y esa fecha se celebra justamente hoy. Hablamos de un pastel que tiene una larguísima historia a sus espaldas. No en vano se dice que formó parte (obviamente, con una receta muy primitiva) de la dieta de los primeros atletas de la Antigua Grecia, debido a su gran aporte proteico. Más adelante, el Imperio romano difundió estas tortas de queso por toda Europa; básicamente, en un inicio la elaboración consistía en derretir queso, fundirlo con miel y amasarlo con harina.

Pasaron los siglos y esta receta siguió evolucionando. Los colonos la llevaron a América. Y en Nueva York, el lechero William Lawrence inventó en 1872, de forma accidental, intentando reproducir el queso francés neufchâtel, el queso crema. Esto revolucionó el universo de la tarta de queso, ya que se convirtió en su ingrediente principal al otro lado del océano, donde ya empezaba a ser conocida como New York Cheesecake. Se denominó a este queso crema Philadelphia, en honor a la ciudad que por aquel entonces era abanderada de los alimentos de calidad, y la firma Kraft se hizo con la marca, que hasta hoy se sigue comercializando.

Es uno de los postres favoritos del mundo occidental y su origen nos lleva a la Grecia de hace 4.000 años

Tartas de queso hoy en día hay muchísimas, algunas se elaboran con el queso crema, otras con ricotta... y otras son mucho más atrevidas, como veremos a continuación. Entre sus ingredientes se suelen encontrar también la galleta, el huevo, la harina de maíz y el azúcar. También sus acompañantes son variados, si bien los más comunes son las confituras de frutos rojos, el caramelo y el helado. Las que sirven en estos restaurantes están sin duda entre las más destacadas de Madrid y son el postre estrella de su carta. Merece la pena probar todas ellas y elegir la favorita. Nosotros tenemos la nuestra, pero eso, claro, es cuestión de gustos.

Carbón Negro

Carbón Negro.
Carbón Negro.

Textura muy cremosa, base fina de galleta y cobertura ligeramente tostada. Todo lo que se le puede pedir a una tarta de queso, que es mucho, lo tiene. Por eso, este año la de este restaurante ha sido una de las tres finalistas en el Campeonato Nacional de Tartas de Queso, que se celebró recientemente en Gran Canaria (la ganadora fue la de Kava, en Marbella). Su demanda es tal que ahora también puede pedirse por encargo, con servicio a domicilio. 7,50 euros la ración.

En C/ Juan Bravo, 37

Cañadío

Cañadío.
Cañadío.

También finalista en el mismo campeonato y referente absoluto si hablamos de este postre en España, ya que lo prepara Paco Quirós en su restaurante de Santander (más recientemente en el de la capital) con gran éxito desde 1981. Se deshace en la boca y tanto su textura como su finura y su sutil sabor hacen que sea habitual encontrarla en los primeros puestos de los rankings de tartas. 9 euros la ración.

En C/ Conde de Peñalver, 86

La Bientirada

La Bientirada.
La Bientirada.

Los clientes de este restaurante de poco más de un año de vida entran por la puerta pidiendo que les reserven una porción para el postre, no sea que se vaya a agotar. No se agota, cuentan con ello. El boca a boca ha sido el culpable de su éxito. Esta tarta encuentra el difícil equilibrio entre una textura suave y cremosa, una base de galleta crujiente y un punto de sabor dulce justo, sin pasarse. 6,50 euros la ración.

En Glorieta de Quevedo, 6

Gigi

Gigi.
Gigi.

Colocar la tarta en el plato y ver cómo se extiende sobre él, con una fluidez máxima, es ya un espectáculo. En el restaurante la sirven acompañada de confitura de frutos rojos y tienen también una versión sin gluten, para que los celiacos puedan disfrutarla. Puede pedirse por encargo para llevar a casa. En su carta aparece como 'la mejor tarta de queso de Madrid' y el precio de la ración es de 7 euros.

En C/ Luchana, 13

Bistronómika

Bistronómika.
Bistronómika.

El chef Carlos del Portillo está a los mandos en este establecimiento del barrio de Las Letras donde todo es rico y sabroso. Está especializado en pescados y mariscos, pero el público también lo conoce por uno de sus postres, la tarta de queso, que él llama El Bucarito y que prepara desde hace tres con queso azul. Potente y jugosísima, se sirve acompañada de una refrescante bola de helado. 8 euros la porción.

En C/ Santa María, 39 (próximamente se trasladarán a la C/ Ibiza, 44)

Latasia

Latasia.
Latasia.

Cocina de Perú, de Singapur y española. ¿Qué podemos esperar de su tarta de queso? Que no nos deje indiferente. Y así es. Roberto y Sergio Hernández están a cargo de este restaurante que cuenta con numerosos reconocimientos a sus espaldas y preparan su mochi de cheesecake; esto es, la versión más asiática posible de esta receta, que se sirve con crumble de galleta y helado. 6,80 euros.

En Pº de la Castellana, 115

Fismuler

Fismuler.
Fismuler.

Este restaurante, que encuentra un ambiente acogedor (si bien siempre lleno) en un diseño industrial, es conocido por muchos justamente por su tarta de queso. No es para menos, tiene personalidad propia y está elaborada con idiazabal, queso crema y gorgonzola, una mezcla explosiva y perfecta al paladar. Se desmorona en el plato y qué bien que así sea. 7 euros la ración.

En C/ Sagasta, 29

El Jefe Travelling Food

El Jefe Travelling Food.
El Jefe Travelling Food.

Un foodtruck nos recibe a la entrada del restaurante y nos trae platos de diferentes lugares del mundo, muchos de ellos de comida callejera o para compartir. Hay parada obligatoria en la cocina norteamericana y en ella reina la cheesecake neoyorquina. Con una base generosa de galleta, una crema de queso rotunda y salsa de frutos rojos para poner el toque final. 6 euros la ración individual.

En C/ Alonso Cano, 103

Bendita Locura

Bendita Locura Coffee.
Bendita Locura Coffee.

La propuesta de este gastrobar es curiosa y divertida, tomar su tarta de queso junto a un cóctel, lo que ellos llaman el 'momento Cake&Tonic" en el afterwork, o bien disfrutarla a solas junto a un café o una bebida refrescante en la merienda. La suya es una cheesecake al más puro estilo neoyorquino, sabrosa, contundente y con la parte superior cubierta de frutos rojos. 5 euros la porción.

En C/ Príncipe de Vergara, 73