El verano avanza y las recetas nutritivas y refrescantes son muchas y muy ricas. Aun así, si te quedas sin ideas a la hora de preparar ensaladas no está de más abrir el abanico de ingredientes y ver qué nos encontramos.

Una idea para triunfar en casa con tu familia y tus invitados nos la propone nada menos que Philip Guardione, chef de origen siciliano que ha desarrollado su carrera en Nueva York, donde dirige Piccola Cucina (también está a cargo del restaurante del mismo nombre en Ibiza). La cocina de Guardione centra la mirada en el producto, no en vano sus primeros pasos en la gastronomía los dio de la mano de su abuela, realizando recetas caseras al pie del Etna. De allí viajó por Centroeuropa y finalmente al otro lado del océano, donde la vitalidad de la Gran Manzana le atrapó hasta la actualidad.

Desde allí difunde la cocina mediterránea, apuesta por la buena materia prima y los platos saludables. Y pensando en clave de verano, nos ofrece una receta infalible, que podemos preparar fácilmente en casa y, por qué no, llevárnosla de pícnic a la montaña o a la playa. Se trata de su Quinoa Garden Salad.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 250 g de quinoa
  • 300 g de gambas
  • 1 aguacate
  • 2 limas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Vegetales al gusto

Elaboración

Lava muy bien la quinoa bajo el chorro del agua del grifo y cocínala según las instrucciones del fabricante. Déjala enfriar. Pela las gambas (quitando también la cabeza y el intestino -el hilo negro-) y ponlas a marinar con zumo de lima, aceite, sal y pimienta. Pela el aguacate, saca su carne y bátela con zumo de lima, aceite, sal y pimienta hasta obtener una textura cremosa. Incorpora las gambas a la quinoa y emplata, añadiendo la crema de aguacate y las verduras que tengas a mano o que más te gusten.

El chef da un toque personal para los más atrevidos: incorporar una gota de tabasco en el marinado de las gambas.

Quinoa. (iStock)
Quinoa. (iStock)

Tanto la quinoa como el aguacate, dos de los puntos fuertes de la receta, llevan años siendo alimentos sumamente demandados. Y no es raro, los dos poseen grandes propiedades nutricionales y son muy versátiles, van bien con todo tipo de elaboraciones. La quinoa, considerada un superalimento, ya era consumida por las comunidades indígenas de los Andes hace miles de años. Es una gran fuente de proteínas vegetales, con todos los animoácidos esenciales; también proporciona carbohidratos complejos; es rica en fibra, en minerales como el hierro, el calcio, el magnesio o el fósforo y en vitamina C y algunas del grupo B (B1 y B2). Es bien tolerada por las personas celiacas, como comprobó un estudio realizado por el King´s College de Londres en 2014; y según indica un trabajo del Institute of Food Techonologists de Chicago, es, junto a las algas y las legumbres, una alternativa perfecta para reducir el consumo de carne, gracias a las proteínas de alta calidad que proporciona.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

En cuanto al aguacate, son muchas las bazas que juega para ganarse su buena fama. La primera que sale al paso es su fantástico color verde, que encierra un no menos sugerente sabor. Esta fruta también aporta proteínas y fibra. Además, es muy rica en grasas saludables (monosaturadas y poliinsaturadas) y en vitamina B6, que ayuda a proteger el sistema inmune y evita la fatiga y el cansancio. Un aguacate contiene más potasio que un plátano, y cada vez son más numerosos los estudios que confirman sus bondades para mantener nuestra salud. El más reciente, publicado hace apenas dos meses en 'Nutrients', lo ha llevado a cabo el Instituto de Tecnología de Illinois y sugiere que sustituir los carbohidratos refinados por aguacate fresco ayuda significativamente a aumentar la sensación de saciedad y a suprimir el hambre en adultos con sobrepeso. También son conocidos, según mostró una investigación del Departamento de Farmacia de la Universidad de Ciencias de la Salud de Mashad, en Irán, sus efectos preventivos sobre el síndrome metabólico y, por tanto, limita el riesgo frente a la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular.