Hay una tarta que aguanta contra viento y marea el tirón de la repostería creativa con sus imaginativas propuestas. Es sencilla, sin pretensiones y puede hacerla hasta un niño, ¿adivinas de cuál hablamos? Sí, efectivamente, se trata de la incombustible tarta de galletas. Seguramente la conoces de sobra puesto que es muy posible que tu madre, tu abuela o quizás tú ahora mismo la prepares con ocasión del cumpleaños de alguno de tus hijos.

Esta tarta de la abuela de chocolate es un clásico entre los postres con chocolate. Su sencillez la hace perfecta para su preparación con niños. Seguramente disfrutarán montando las capas de galletas y, sobre todo, comiéndosela. Esa sí que es una tarea de enanos.

Aunque existen muchas recetas de la clásica tarta de galletas, casi todas presentan grandes similitudes entre ellas.

Foto: iStock
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En el caso de que seas de esas pocas personas que desconoce la receta, te vamos a proporcionar las pautas para que consumes el antojo ya sea tuyo o de alguno de tus retoños. Dicho todo esto, vamos con la receta porque seguro que tienes en ciernes el cumpleaños de tu hijo o incluso el tuyo propio, pues no hace falta ser un peque para sentir adoración por esta tarta.

Aprende a prepararla

Ingredientes:

  • 220 gramos de chocolate (con una concentración del 70%)
  • 125 gramos de leche
  • 210 gramos de mantequilla
  • 4 cucharadas de licor de avellanas
  • 2 huevos
  • 40 gramos de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 250 gramos de galletas tipo María o las que más te gusten

Además, para la cobertura, necesitaremos los siguientes:

  • 250 gramos de chocolate (también del 70%)
  • 100 gramos de leche
  • 50 gramos de mantequilla

Preparación:

Una vez que tengas todos los ingredientes dispuestos, nos metemos en faena. La primera de las tareas será preparar el chocolate, para ello tendremos que fundirlo previamente. Puedes hacerlo en el microondas o al baño María. En el caso de que te decantes por la primera opción, ten la cautela de hacerlo durante intervalos de corto tiempo, haciendo pausas con el aparato y removiendo a fin de evitar que pueda quemarse.

Foto: iStock
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Cuando el chocolate se haya derretido, toca removerlo bien. Puedes añadir la sal en este momento. Después lo reservamos y, mientras aguardamos a que se temple, nos ponemos con otra tarea. Así, podemos aprovechar para separar las claras de las yemas. Estas últimas las pondremos en una pequeño recipiente cuyo contenido verteremos a la mezcla más adelante.

Las claras, por supuesto, no se derrochan, pues hemos de meterlas en un cuenco grande donde las batiremos con la batidora eléctrica. También podemos optar por las varillas manuales. Lo importante es que queden montadas y cuando estén a punto de nieve, las reservamos.

Esta receta es tan sencilla que los niños podrán ayudar a prepararla y se la comerán con gusto

Ahora toca el turno de la mantequilla. Por supuesto, la habrás sacado con una cierta antelación y la tendremos ya a temperatura ambiente, así que la mezclamos con el azúcar. Lo batimos todo hasta obtener una mezcla homogénea. Podemos, además, añadir las yemas que teníamos reservadas. Vertemos el chocolate paulatinamente al tiempo que batimos. Todo ha quedar bien mezclado.

Y turno de montar el pastel. Para ello ponemos la leche en un recipiente hondo junto al licor. Además, necesitaremos un molde rectangular que podemos forrar con papel vegetal o untar con mantequilla para evitar que se pegue nuestra dulce obra maestra. Empezamos con el montaje de la base con la primera capa de galletas. Recuerda que primero hemos de remojarlas en la leche y posteriormente colocarlas en el molde. Esta operación la repetiremos hasta completar la base. Después agregamos crema de chocolate sobre ellas.

Por supuesto, no será la única capa de galletas. En total tenemos que completar hasta tres de crema de chocolate y cinco de galleta. Recuerda que la tarta comienza y se remata con una capa de galletas bien empapadas. Una vez concluidas, la guardamos en la nevera durante al menos cuatro horas. De esta manera la crema adquirirá consistencia.

Pero no creas que hemos terminado nuestra rica tarta de galletas de la abuela. Todavía nos resta calentar la leche, la mantequilla y el chocolate en un cazo. Todo ello ha de fundirse y quedar correctamente mezclado. Aguardamos a que se enfríe un poco y lo vertemos sobre la tarta una vez que la hayamos desmoldado y dado la vuelta para servir en la fuente. Repartimos bien la mezcla y podemos coronar nuestra tremenda tarta con un poco de chocolate blanco rallado y unas galletas trituradas. En definitiva, una tarta de galletas con un toque de sofisticación que dejaría anonadadas a nuestras estupendas abuelas.