Las palomitas de maíz pueden ser un alimento muy sano si lo preparamos de manera saludable. A pesar de ser muy conocidas y de que todos las hemos consumimos alguna vez, aún hay diversas dudas en torno a ellas.

Por ejemplo, ¿de dónde vienen las palomitas? Fácil: como su propio nombre indica, se utilizan los granos de maíz que, tras tostarlos, explotan dando lugar a ese producto que gusta a grandes y pequeños. ¿Sirven todos los tipos maíz? No. Tan solo algunas variedades, como el maíz rosetero, son los que van a producir la “explosión” que necesitamos para que aparezca la palomita en nuestra sartén. Este proceso sucede gracias al almidón que contiene el grano, el cual se transforma por el calor aplicado. ¿Puede ser peligroso cocinar las palomitas? No debería, aunque sí que saltan mucho, por lo que se recomienda utilizar una sartén o cacerola con tapa.

¿Son saludables las palomitas de maíz?

Como ya hemos visto, son un producto de grano de maíz, por lo que, a priori, son saludables como siempre consumidas con moderación. Su variación nutricional final dependerá del modo en que las acompañemos y también del tipo de palomitas que compremos.

Los beneficios que vamos a comentar a continuación no aplican (o al menos no del todo) a las variedades comercializadas, ya que estas son ricas en grasas, calorías y sodio e incluso azúcares, por lo que debemos tener en cuenta que son los beneficios del grano de maíz entero sin procesar.

Este producto, presente siempre en cualquier sala de cine, es muy rico en vitamina E, un potente antioxidante que ayuda a proteger a las células de los radicales libres, previniendo así enfermedades degenerativas e incluso se relaciona con la prevención del cáncer, al evitar el estrés oxidativo.

Otra de las propiedades de las palomitas de maíz naturales es su gran cantidad de fibra. Nos ayuda a mejorar la salud digestiva, mejorando además el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento. Además, también puede ayudar a regular el azúcar en sangre, por lo que (sin azúcares añadidos) es a priori un alimento apto para diabéticos. También favorece la reducción de los niveles de colesterol y triglicéridos y ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Por último, si las preparamos en casa controlando bien la cantidad de grasas que añadimos u otros ingredientes que podrían sumar calorías al plato innecesariamente, las palomitas de maíz naturales suelen estar permitidas en las dietas de adelgazamiento como "capricho" para darse a ratos y en pequeñas cantidades. Sacian mucho y aunque cuentan con más de 370 calorías por cada 100 gr., se puede decir que 100 gramos de palomitas, son muchas palomitas, ahí está el truco.

Cómo aderezar palomitas naturales

Foto: iStock
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Ya hemos visto que lo ideal es consumir palomitas naturales, sin procesar, para evitar ingerir aditivos e ingredientes ricos en grasas y sal que no nos van a hacer ningún favor.

Lo más sencillo y saludable es prepararlas con una pizca de sal para darles un toque de sabor y/o una pizca de aceite de oliva en su preparación, pero si queremos algo más de originalidad, existen otras ideas que nos pueden ayudar a preparar unas palomitas deliciosas.

Si nos gustan los sabores potentes y especiales, estas palomitas al curry caseras son una idea muy atractiva. Preparamos las palomitas y en la propia sartén, cuando le queden un par de minutos añadimos curry en polvo. Mezclamos muy bien para que no queden especias sueltas y que todas las palomitas se impregnen. Apenas aumentamos la carga calórica, pero el sabor se potencia de forma única.

Una variante de las famosas palomitas dulces sin caer en azúcares innecesarios, es el de las palomitas de coco caseras. Llevamos a cabo la misma receta solo que, en lugar de añadir curry, agregamos coco rallado. Aromáticas, un poco dulces y sobretodo muy originales, con una preparación sencillísima.

Para esta preparación nos sirve casi cualquier especia que se nos ocurra, como la canela, el jengibre, el orégano, el romero

El sabor casi neutro de las palomitas admite casi cualquier aditivo: canela, curry, coco, chocolate...

Más sencillo y especial todavía es hacer palomitas a la vinagreta. Preparamos una vinagreta al gusto y la vertemos en un pulverizador. Con las palomitas aún calientes, rociamos sobre ellas mientras removemos muy bien.

Foto: iStock
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Para ocasiones especiales

Vamos a por un par de sugerencias dulce y salada, que aún siendo caseras, sí, y deliciosas sí, deben disfrutarse aunque con más moderación. Pues hemos aumentado las calorías, grasas saturadas, azúcar y sodio entre otros. Pero vale la pena darse un capricho de cuando en cuando.

La salada, podemos hacer palomitas de queso caseras. Para ello, preparamos las palomitas en una sartén y cuando estén recién hechas (aún calientes), las mezclamos con una preparación previa de diferentes quesos rallados por nosotros mismos. Podemos utilizar las variedades que más nos gusten, aunque los clásicos (cheddar, parmesano…) son los más habituales. Si nos gustan los sabores fuertes, podemos darle un toque de queso curado, queso de cabra o incluso queso azul. Mezclamos bien para que todas las palomitas puedan coger el sabor del queso y lo metemos a hornear durante tres minutos, a unos 180º C.

Respecto a la opción dulce, que duda, cabe, el chocolate es el rey de la fiesta. Proponemos aderezar las palomitas con chocolate negro. ¿Es posible tomar palomitas de chocolate que sean saludables? Sí, pero debemos coger un tipo de cacao lo más puro posible (mínimo un 80%, si es 90% mejor aún). Derretimos el chocolate y lo vertemos sobre las palomitas aún calientes, mezclando todo bien con una cucharada. Dejamos templar cinco minutos y a continuación lo metemos en la nevera para que endurezca la salsa. Si el cacao o chocolate empleado no lleva azúcares añadidos, mejor que mejor.

¿Qué cantidades debemos utilizar para cada preparación? Dependerá de la cantidad de palomitas que estemos haciendo y de la intensidad que busquemos del sabor. Hay quienes prefieren el sabor natural con un ligero toque del condimento, mientras otros quieren que este sea el principal protagonista. Empezar poco a poco, especialmente cuando se trata de sabores fuertes es el mejor consejo. Unas palomitas con el toque de curry adecuado pueden ser espectaculares, pero con un exceso de esta mezcla de especias, el resultado puede ser atroz.