Caramelo, dulce de leche, toffee… ¿Quieres saber cómo prepararlos? Si estás en plena contienda con la báscula, pasa por alto este artículo. En cambio, si eres de los que piensan que a nadie amarga un dulce, adelante con su lectura pues tenemos mucho que contarte al respecto de estas elaboraciones.

En primer lugar, vamos a ver exactamente qué es el caramelo. Este dulce tiene como principal ingrediente el azúcar que se carameliza al fuego. Se emplea con una consistencia líquida en postres como los flanes o en su versión sólida que todos conocemos de sobra con los caramelos que se venden envueltos.

El caramelo

Y dicho esto, toca desvelar su sencilla receta.

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de agua
  • 1/3 de cucharada de zumo de limón

Elaboración:

En primer lugar, ponemos el azúcar en una sartén. Después añadimos el zumo de limón. Turno de añadir el agua y poner la sartén al fuego. Mezclamos todo de manera que los ingredientes queden correctamente integrados. Observarás que empieza a adquirir un tono moreno. Deja que se haga un poco más y lo retiras del fuego. Cuando se enfríe un poco y desaparezcan las burbujas, sírvelo.

¿Qué es el dulce de leche?

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Este dulce tiene como ingrediente principal la leche de vaca y es una elaboración que goza de gran tradición en países de Latinoamérica. Presenta un aspecto espeso y su textura es muy semejante a la de las natillas. Aunque la leche caramelizada se puede adquirir ya elaborada en muchos supermercados, nada es tan placentero como degustar un dulce de leche elaborado por nosotros mismos y con el que luego podremos acompañar pasteles, tortitas, gofres o incluso helados, entre otros. Su receta también es muy sencilla.

Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera
  • Esencia de vainilla
  • 250 gramos de azúcar
  • 1 pequeña cucharada de bicarbonato de sodio

Elaboración:

Empezamos vertiendo en un cazo u olla la leche. La calentamos a fuego medio y esperamos a que rompa a hervir. Una vez que lo haga, rebajamos un poco el fuego y agregamos el azúcar. Vamos removiendo de manera continua pues no queremos que se queme o se pegue. Debes asegurarte de que el azúcar queda bien disuelto.

El dulce de leche goza de gran tradición en países de Latinoamérica y es muy versátil

A continuación, incorporamos el bicarbonato de sodio junto con la esencia de vainilla. No te excedas con este ingrediente pues, de lo contrario, el sabor de la leche apenas se apreciará. No dejes de remover pero no debes permitir que hierva. La leche cambiará de color y se tornará marrón. Tira de paciencia pues obtener la textura y el color que deseas puede demorarse cerca de dos horas. Eso sí, la paciencia se recompensa con un dulce de leche perfecto para untarlo sobre tostadas, crepes o lo que se te antoje. Un truco para conseguir una textura aún más cremosa es guardarlo en la nevera.

¿Y si te atreves con unos toffee?

Un caramelo con gran fama en EEUU y que en España también cuenta con su público de fieles son los caramelos toffee. Su elaboración resulta un poco más compleja que las anteriores pero puedes envalentonarte con la receta pues probablemente serán todo un éxito en tu próxima reunión familiar o con amigos.

Ingredientes:

  • 500 mililitros de nata líquida
  • 400 gramos de azúcar blanquilla
  • 60 gramos de mantequilla
  • 300 mililitros de glucosa líquida
  • Una pizca de sal
  • Media cucharada de café de extracto de vainilla
  • Aceite de girasol que untaremos sobre el molde y el papel
  • Termómetro de cocina

Elaboración:

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Untamos una bandeja del horno o un molde con aceite y la forramos con papel vegetal, que también untamos de aceite. En un cazo grande, añadimos todos los ingredientes, exceptuando la vainilla y la sal. El recipiente debe ser bastante ancho ya que la mezcla sube con la cocción.

Colocamos el cazo en el fuego donde esperamos a que hierva. La cocción debe seguir a fuego medio tirando a alto. Durante los primeros minutos hierve de una manera un tanto exagerada, además de subir bastante, pero luego se va concentrando la mezcla y se modera la cocción. Es preciso medir la temperatura de vez en cuando. Recuerda que cuando alcance los 120ºC, debemos retirarla del fuego. Es entonces cuando añadiremos la sal y la vainilla sin dilación y volcaremos todo en la bandeja o en el molde que hemos preparado al principio. Procura que se distribuya de manera uniforme. La dejamos enfriar durante toda la noche.

Una vez que esté frío, lo desprendemos del molde tirando del papel. Lo colocamos sobre una tabla, limpiamos el aceite con una servilleta de cocina y con un cuchillo afilado cortamos unas pastillas simétricas de tamaño cuadrado. Los envolvemos en pequeños trozos de papel (el de hornear mismo) y a disfrutar de nuestros toffee caseros ya sea en compañía o en soledad.