Aunque el perejil es una hierba todoterreno y versátil con la que no solo cocinamos, sino que también decoramos con sus estéticas ramitas cualquier plato, existen otras muchas hierbas aromáticas esperando que les demos una oportunidad.

Por lo tanto, ese toque verde no tiene por qué circunscribirse únicamente al perejil. Muchas más hierbas están llamando a la puerta de tu cocina para demostrarte su valía en este menester. Un buen puñado de ellas podrás cultivarlas en tus propias macetas en el balcón o terraza de casa de una manera cómoda y sin tener que hacer gala de grandes conocimientos en jardinería, pues su mantenimiento es simple. No en vano, en ocasiones podemos encontrar las macetas a la venta en los mismos supermercados en la sección de frutas y verduras. Vamos a conocerlas.

El cilantro

Una planta cuyo uso en la cocina se pierden en la noche de los tiempos y que, por supuesto, sigue de plena vigencia, aunque es cierto que no es para todos los públicos. El también llamado perejil chino, por su uso en Asia, ha regresado con fuerza a las cocinas, después de un tiempo de permanecer prácticamente olvidada y desterrada de las tiendas. No en vano, a ciertas personas su sabor les repugna, pues les recuerda al jabón. Esto se explica por el gen OR6A2, un compuesto orgánico presente en la hoja del cilantro pero que también hallamos en los jabones y perfumes y que detecta entre el 4% y el 14% de la población.

En este caso, el problema se resuelve apartando las hojas del plato. Los que decidan comérselo, se llevarán como premio una ración de vitaminas C, K y A, además de minerales como el calcio, el magnesio o el hierro. También esta planta puede ayudarnos a reducir nuestros niveles de colesterol gracias a sus ácidos como el linoleico, el oleico y el palmítico.

Lo cierto es que estamos ante una hierba protagonista de infinidad de platos mexicanos como el guacamole. En cualquier caso, recuerda que debes colocarlo justo antes de servir un plato caliente o como aderezo en la parte superior, ya que el calor merma su sabor.

El cebollino

El cebollino es otra de esas plantas que podemos encontrar fácilmente en maceta en cualquier vivero. No en vano, se emplea mucho en la cocina en crudo principalmente, pues sirve estupendamente para la decoración y aromatización de platos ya sean tortillas, patatas y salsas. Su sabor resulta muy semejante al de la cebolla, pero con menos intensidad.

Foto: iStock.
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Por cierto, aunque el cebollín es una planta bulbosa, la parte comestible son los tallos largos y huecos que se suelen cortar y agregar a recetas de pescado, sopas, salsas, ensaladas o cremas. Y por supuesto, comerlo es un nutritivo placer pues nos aporta fibra, vitaminas A, K, C, y minerales como el calcio, el potasio y el magnesio.

El romero

Esta planta mediterránea es capaz de elevar a placer sublime cualquier plato gracias al aroma y sabor que desprende. Por supuesto, decorar con sus ramas frescas mejora la presentación de las carnes, especialmente la de cordero o conejo, con las que marida a las mil maravillas. Sin embargo, su fuerte fragancia exige que nos moderemos con su uso pues puede resultar empalagoso si nos excedemos.

Foto: iStock.
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También puedes probar a introducir una ramita de romero en una botella de aceite o aceitera para que se infusione con el preciado líquido. Verás qué toque de sabor otorga a tu cocina. Y si nos comemos la decoración, no pasa nada porque contiene fibra, cobre, calcio y magnesio, abundantes vitaminas B.

La albahaca

Perfecta para utilizarla fresca durante el verano pues es una planta de temporada que brota durante la primavera y se agosta hasta finalmente perecer con la llegada del otoño. Es muy conocida porque la cocina italiana la tiene como ingrediente indispensable de sus platos de pasta y pizzas, además es esencial para elaborar la salsa pesto. A la hora de preparar tus platos, no olvides añadir hojas de albahaca fresca justo antes de servirlos. La puedes agregar entera o cortada en pequeños trozos.

El romero es capaz de elevar a placer sublime cualquier plato gracias al aroma y sabor que desprende

Por supuesto, puedes comértela sin remilgos ya que nos proporciona vitaminas y minerales como hierro, calcio, manganeso, magnesio, vitamina C y el potasio. Además, la albahaca también goza de propiedades antibacterianas. Todo un gusto verla decorando el plato, pero aún lo es más comérsela.

El laurel

Las hojas de este arbusto de hoja perenne también pueden decorar cualquier plato. Aunque en este caso, las secas se imponen sobre las frescas pues una vez que pierden el agua presentan un sabor más intenso que las recién cosechadas.

Se pueden emplear como condimento aromatizante de muchas comidas como estofados, pescados, patés, sopas y lentejas, etc. No te cortes y demuestra tu desparpajo decorativo ya sea con laurel o con cualquiera de las anteriormente mencionadas. Ya verás que ganas no solo en presentación, sino también en salud, pues son muy nutritivas.