Es bien sabido que la red Relais & Châteaux agrupa en el mundo a algunos de los hoteles y restaurantes con el mayor nivel de excelencia. En España hay 28 de estos privilegiados establecimientos, de los cuales únicamente uno está en Galicia, A Quinta da Auga.

A Quinta da Auga, aparte de ser el primer hotel eco natural de lujo de Galicia y ofrecer la mejor y más exquisita opción de alojamiento y relax –impresionante su incomparable spa– para el peregrino o visitante de Santiago, cuenta, gracias a su restaurante Filigrana, con una oferta gastronómica que poco tiene que envidiar a otros reputados y conocidos miembros de este exclusivo club, entre los que están Akelarre, Atrio, Echaurren, Arzak, Mugaritz, Coque, Dani García, Martín Berasategui

"Le dije a Federico que buscábamos a alguien que interpretase la cocina tradicional, pero sin tontunas"

Filigrana es un restaurante cuya filosofía la resume muy bien María Luisa García Gil, madre de Luisa Lorenzo –actual directora del establecimiento– y responsable de la reforma arquitectónica que en su día transformó la antigua fábrica de papel del siglo XVIII en el actual hotel. Nos cuenta que al inaugurar A Quinta da Auga, “estábamos seleccionando cocinero jefe y yo le dije a Federico, uno de los candidatos, que buscábamos a alguien que interpretase de manera actualizada la cocina tradicional de la tierra, pero sin tontunas, ni moderneces que no te dejasen saber lo que estabas comiendo”. Federico López Arcay le dijo a Luisa que él pensaba lo mismo y desde ese momento se convirtió en chef ejecutivo de Filigrana, de lo cual hace ya 10 años. Emilio se formó en Le Bearn de Ginebra y en Casa Marcelo, y ofrece una espléndida cocina de mercado, temporada y kilómetro cero.

Gran producto local, mucha técnica, cuidada elaboración…, para lograr un resultado que satisfará tanto al que busca la mejor cocina de autor como al que quiere disfrutar de los sabores más auténticos y tradicionales.

Merluza y puré de guisantes del restaurante Filigrana.
Merluza y puré de guisantes del restaurante Filigrana.

En Filigrana se puede comer de formas muy diferentes y a precios muy distintos. Existe un menú degustación que por 52€ ( sin bebida) te ofrece 10 platos de alta cocina, que incluye desde una ostra Cadoret al natural y caviar de lima, pasando por un tartar de tomate raff, requesón gallego y helado de aceite de oliva, hasta un bonito de Burela marinado con aguacate y aceite de sésamo, o una merluza de pincho al vapor con crema de guisantes y agridulce de tomate… También se puede pedir el menú diario que ofrece un entrante, un segundo y un postre a elegir entre tres alternativas diferentes, por tan solo 24€. Esta puede ser una de las opciones: raviolis de setas y pilpil de algas, sargo de la ría a la sal y milhojas de mascarpone y fresas marinadas. Claro que también puedes comer a la carta y tomarte, por ejemplo, un impresionante rodaballo salvaje a la plancha con verduras encurtidas, o un solomillo de ternera gallega con jugo de pimienta y ciruela salteada. Si tienes el capricho y el dinero, te puedes dar, además, el gustazo de tomarte la más completa mariscada que puedas imaginar.

A Quinta da Auga.
A Quinta da Auga.

Pero en A Quinta da Auga no solo se puede comer fenomenal; en A Quinta da Auga, se puede soñar. Se puede soñar porque el bosque de robles centenarios y el río que rodean el establecimiento crean un entorno de ensueño. Se puede soñar también, porque las magníficas instalaciones del hotel, spa incluido, lo favorecen. Pero, sobre todo, se puede soñar porque las dos Luisas, madre e hija, se empeñan en ello, organizándote constantemente planes estupendos: la visita para conocer el recientemente restaurado Pórtico de la Gloria o visitar privadamente el estupendo Pazo de Faramello. Por cierto, por primera vez en la historia de Relais & Châteaux, en 2018, dos personas al tiempo –Luisa Lorenzo y Luisa García Gil– fueron proclamadas mujeres del año. Por algo será.