Los orígenes de las chucherías no están claros y dependen en gran medida del tipo de 'chuche' que miremos. Por ejemplo, sabemos que ya en las cavernas se hacían caramelos secando la miel, mientras que los indios edulcoraban frutas con el azúcar de caña. La tradición fue evolucionando, pasando por egipcios, romanos y árabes hasta desembocar en la gama que tenemos hoy en día.

Aunque para muchas personas son el enemigo, debido a su nulo valor nutritivo y su exceso de componentes artificiales y azúcar, una alternativa algo más saludable pasa por hacer gominolas caseras.

Desde luego no es una receta habitual, pero tanto si somos consumidores habituales de este dulce y queremos aprender a prepararlo en casa como si solo lo tomamos de forma esporádica pero nos resulta curioso conocer su preparación, a continuación, vamos a ver cómo hacer gominolas caseras tanto de la manera tradicional como en Thermomix.

¿Qué material necesitamos?

Son un dulce muy atractivo tanto por su sabor como por su color, pero no podemos olvidar la importancia de la forma que tienen. Para ello, lo ideal es prepararlas en moldes de silicona con formas pequeñas tipo estrellas, corazones, nubes…

No necesita horno, solo calentamos la mezcla en un cazo y lo dejamos reposar a temperatura ambiente

Si no tenemos ninguno a mano, podemos usar también moldes más grandes o incluso los clásicos moldes para muffins. Lo importante es que tengan poco fondo. De largo podemos cortar todo lo que queramos si utilizamos un cortapastas o un cuchillo. En el primer caso, siempre se termina desperdiciando algo de producto y en el segundo las formas no suelen quedar tan perfectas; sin embargo, es una solución barata.

Receta tradicional

Una vez tenemos claro dónde vamos a hacer gominolas caseras, toca ponerse manos a la obra para elaborar su receta. El sabor se lo va a dar tanto la gelatina como los ingredientes líquidos.

La receta más básica y sencilla es esta.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Necesitaremos estos ingredientes:

  • 300 gramos de azúcar
  • 200 gramos de líquido a elegir (zumo, leche o agua)
  • 80 gramos de gelatina de sabor
  • 20 gramos de gelatina neutra en polvo

La preparación, al contrario de lo que se suele pensar debido a que no es una receta que se haga habitualmente, es realmente sencilla. Solo tenemos que poner todos los ingredientes en un cazo, a fuego suave y sin que llegue a hervir (esto es muy importante) y mantenerlo durante unos diez minutos, sin dejar de remover.

Una vez que tengamos ya la mezcla preparada, la vertemos en los moldes y dejamos que repose en temperatura ambiente al menos durante 12 horas. Un pequeño truco para que las desmoldes mejor pasado este tiempo es pincelar ligeramente los moldes con aceite de girasol. Así evitarás que la mezcla se quede pegada a ellos o que se rompan algunas de sus aristas si son formas algo complicadas (como estrellas o similares).

Una vez lo tengamos desmoldado podemos consumirlas así o pasarlas por algún tipo de topping (azúcar blanco, moreno, glas…).

Receta en Thermomix

Si tenemos este famoso robot de cocina y nos gusta utilizarlo por encima de la cocina tradicional, también podemos preparar en él gominolas caseras de una forma muy sencilla y barata.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Los ingredientes a utilizar son los mismos que en el caso anterior y también se respetan las cantidades, pero el proceso es diferente ya que no utilizamos todos los ingredientes a la vez y desde el principio.

Si queremos hacer gominolas caseras en Thermomix, comenzamos poniendo en el vaso el azúcar, el agua y la gelatina neutra. Programamos durante 5 minutos, a 100 grados y velocidad 2. A continuación, añadimos la gelatina de sabor y le damos un primer impulso a la mezcla programando 10 segundos a velocidad 4. Una vez esté todo mezclado de forma vigorosa, volvemos a programar durante 5 minutos, 100º, velocidad 2.

A partir de aquí el proceso sí es el mismo. En poco más de diez minutos ya tenemos la mezcla hecha y solo tendremos que verterlas en los moldes que hayamos preparado previamente (recuerda, un poquito de aceite en los recovecos favorecerá que se puedan desmoldar mejor), dejar reposar al menos 12 horas y, si queremos, pasarlas por azúcar para darle ese toque final. Ya estarán listas para consumir.

¿Qué variantes podemos hacer?

Una vez que tenemos la receta base, que es la que hemos preparado sobre estas líneas, ya sea del modo tradicional o en Thermomix, podemos introducir pequeñas variantes para darles un sabor diferente.

Lo más fácil es cambiar el tipo de líquido por alguno que aporte un sabor diferente a las piezas. Como decíamos, lo habitual es usar leche (para darle un toque suave y cremoso) o zumos de frutas (para distinguir entre gominolas de naranja, fresa, piña…). Pero, incluso, podemos sustituirlo o complementarlo con alguna bebida alcohólica (ron, vodka, whisky…) o algo más 'especial', como horchata o mojito.

Si optamos por un sabor muy potente, podemos contrarrestar repartiendo la proporción de líquido. Por ejemplo, en lugar de 200 gramos de ron, podemos utilizar 100 gramos de agua y los otros 100 gramos completarlos con la bebida alcohólica. En el caso de que queramos sabores afrutados, recomendamos conseguirlos a través de los zumos, ya que así se integran mejor con el resto de los ingredientes y, al ser piezas pequeñas, lo ideal es tener una mezcla homogénea y no encontrar trozos de otros alimentos.