Los restaurantes de comida japonesa se han reproducido a una gran velocidad en los últimos años. Y no es de extrañar porque este tipo de gastronomía, que para muchos resultaba desconocida, es ahora un 'must' de lo más popular en el mundo entero. Como no podía ser de otra manera, las calles de Madrid acogen numerosos de estos locales con una amplia y variada selección en continua expansión perfecta para los amantes de la comida nipona.

Desde las propuestas más puras y clásicas hasta las que se han fusionado con otras culturas para ofrecer sabores y sensaciones únicas. Pero ¿cuáles son los mejores? Dar con el maki perfecto, con una buena gyoza o una ensalada de wakame fresca no es fácil pero sí posible. Aprovechando que la cocina fusión está tan de moda, estos son los 5 restaurantes japoneses-fusión que, a nuestro parecer, son los mejores de Madrid.

Chow Chow

Es el cuarto y último local del Grupo Rantanplan. Un restaurante minimalista, inspirado en el país nipón, en el que predomina la cocina tradicional japonesa fusionada con los sabores propios de la gastronomía latina, más concretamente de la peruana, mexicana, venezolana y brasileña. Vamos, una experiencia japo-latina en toda regla. En cuanto a la carta, y si no has ido nunca, su recomendación es empezar por un entrante, como los dumplings de setas sitake y guiso de chancho, seguido por un ceviche de pesca del día o tiradito de res con 40 días de maduración y un plato principal, como el rabo de toro teriyaki. Por supuesto, y si eres más de sushi, sus nigiris de gunkan de huevo trufado y polvo de jamón y el roll limeño o el dragón rojo, con el sabor picante del jalapeño, son piezas obligatorias que deberías probar. Y aunque los precios son algo elevados, podríamos decir que la calidad de sus platos hace justicia. Además, los jueves por la noche preparan una tómbola y sortean un menú degustación para dos entre sus asistentes.

Avenida Concha Espina, 5

Niguiri anticuchero. (Páru Inkas Sushi)
Niguiri anticuchero. (Páru Inkas Sushi)

Parú Inkas Sushi & Grill

Está ubicado en los bajos del hotel Axel y con apenas un mes de vida ya es todo un éxito en la capital. ¿Por qué? Porque se trata de la auténtica cocina fusión peruano-oriental que el chef Javier Brichetto ha traído cruzando el Atlántico. 'Dorado al sol o al fuego' es el significado de 'páru', que tanto se representa en su carta. Sus productos son cocinados al grill con carbón, sabores y aromas trabajados con las técnicas nativas de cada país. ¿Es o no es innovador? En ella, encontramos una variedad de creaciones de lo más originales y deliciosas. Aquí, los rolls se llaman inkas sushi y se caracterizan por tener más relleno que arroz, lo que los hace menos pastosos y más sabrosos. También destacan los nigiris, los tiraditos, el tataki y, por supuesto, el ceviche: el clásico peruano de corvina fresca marinada en leche de tigre y ajíes peruanos y el nikkei, de atún en leche de tigre oriental y wantán crocante. Para terminar (o empezar) de forma animada la noche, cuentan con Parú Inkas Bar, otra zona del local en donde su especialidad son los piscos.

Axel Hotel Madrid. Calle Atocha, 49

47 Ronin

No es ni más ni menos que un restaurante de cocina tradicional japonesa con toques creativos. Aquí, su chef Borja Gracia, un enamorado del país asiático, fusiona este tipo de cocina con las técnicas aprendidas durante su estancia en Tokio y en otros países en los que vivió como Nueva York, Toronto o Londres. Su producto es siempre de temporada y de la mayor calidad, por lo que es muy común la constante variación de su carta. En ella, como no podía ser de otra forma, los protagonistas son los pescados y mariscos crudos, curados o cocinados a bajas temperaturas, para respetar y mantener el sabor natural del producto. Se puede comer desde un menú a la carta por 45€ (con 3 platos) o 65€ (4 platos), o degustar dos aún más exclusivos como son el Ikigai Corto por 90 € (4 snacks, 5 platos y 2 postres) o el Ikigai Largo por 122€ (5 snacks, 7 platos y 3 postres). Una experiencia a otro nivel en todos los sentidos.

Calle Jorge Juan, 38

Lubina matse. Kiboka
Lubina matse. Kiboka

Kiboka

¿Sabías que la gastronomía china tiene muchas influencias sobre la nipona? En Kiboka han querido fusionar el arte culinario de cada una y homenajear así los orígenes de la cocina japonesa. Por ello, su carta aúna platos típicos japoneses como el ramen, la sopa miso, el sashimi o los noodles con otros chinos como la lubina matsu, ushi arroz, las almejas al vapor o el pato. Todos, platos sugerentes para probar sí o sí. Su decoración, en cambio, no tiene nada que ver con la de los restaurantes anteriores. Para conseguir que el cliente se sienta como en las calles de China o Japón sin salir de Madrid, la estética del local ambienta las zonas más industriales de las ciudades con paredes de ladrillo visto, tuberías y ventiladores. Las mesas de la entrada imitan bocas de riego y se puede ver cómo el sushiman prepara los platos desde una barra central en la entrada, por lo que es un restaurante de los más aconsejable para los amantes de la comida 100% asiática.

Calle General Pardiñas, 70

Art and Sushi

Su propio nombre lo dice todo. Y es que aquí, cada plato está hecho con el más mínimo cariño y dedicación y sus piezas se caracterizan, sobre todo, por estar llenas de color y de una combinación perfecta de sabores. En este caso, se trata de un restaurante fusión de comida japonesa y mediterránea donde los toques latinoamericanos también están presentes. Y por supuesto, un distintivo que marca la diferencia es la libertad creativa con la que trabajan sus sushimen. Si eres de los indecisos, puedes optar por un menú ejecutivo (25 €), más sencillo, o un menú degustación (45€), más completo y variado. En carta se puede destacar el sashimi de salmón con batata crujiente en salsa trufada o las gyozas de langostino en salsa shirotasu. Del sushi podemos destacar una selección atrevida y atractiva al mismo tiempo: nigiri de toro, de pulpo con sichimi o el nigiri de calamar; uramakis de oporto, de pasión y, por qué no, el Art&Sushi, a base de salmón, langostino y mango con topping de fresa, queso crema y salsa teriyaki.

Calle de Carranza, 9. Glorieta de Bilbao