En los últimos meses, la mayoría de las principales cadenas de comida rápida han dado el salto hacia las hamburguesas de origen vegetal. Burger King tiene el Imposible Whopper, Carl’s Jr. vende la Beyond Famous Star, Qdoba propone el Impossible Meat, KFC ha probado Kentucky Fried Beyond Chicken, Pizza Hut oferta sus Vegan Nuggets, Dunkin’ Donuts comienza a ofrecer su desayuno vegano y ahora llega la McVegan de McDonald’s. Es la prueba de que hay un público que busca algo diferente. Renovarse o morir. Pero ¿es posible una hamburguesa vegetariana y saludable en una gran cadena de fast food?

McDonald’s es la segunda compañía de comida rápida más grande del mundo (solo Subway tiene más locales) y desde septiembre ofrece sus 'beyond burgers' en 28 establecimientos de Canadá. Lo llaman el P.L.T. (planta, lechuga y tomate) y estará disponible durante 12 semanas en el sur de Ontario. Es la última en llegar después de que la competencia ofreciera pruebas similares, generalmente muy satisfactorias.

"Los aceites que se usan para la fritura, el pan y desplazar otros alimentos me parece lo más grave"

Hay un mercado, existe un futuro comercial en este tipo de productos que hasta ahora parecían 'exclusivos'. “Cada vez las personas están más concienciadas en la necesidad de reducir el consumo de alimentos de origen animal, pero son un arma de doble filo para comer ultraprocesados, ahora veganos, bajo la idea de que son más saludables que los que no tienen el sello vegano, y no es así”, argumenta la dietista y nutricionista Paloma Quintana.

En busca de un nuevo público

La llegada del P.L.T. es un cambio en la política de McDonald’s, compañía que siempre se mostró muy escéptica con el futuro comercial de estos productos. Pero ahora parece bastante más convencida después de los pasos dados por la competencia.

La cuestión es que cada vez hay un público (mayoritariamente joven) que busca otras alternativas a la carne. O, al menos, que intenta explorar opciones más saludables. No se trata tanto de hacerse vegetariano o vegano como de indagar en otras posibilidades.

Paloma Quintana ofrece una clave muy interesante: “Se asume que vegetariano es algo saludable y ‘slow food’, y no. Una alimentación vegetariana no tiene por qué ser más saludable y es por esta razón que quizá vea como inconveniente que muchos consumidores de fast food elijan opciones vegetarianas pensando que son mejores, conteniendo estas igualmente refrescos, patatas fritas, pan de mala calidad, cocinado con aceites refinados, etc. Puede existir comida fast food vegetariana y puede no ser saludable. Probablemente no lo sea”.

Un mercado que comienza a consolidarse

¿Están los habituales consumidores de comida rápida cerca de volverse vegetarianos? No. ¿Están dispuestos a pedir Impossible Whoppers o Kentucky Fried Beyond Chicken? Seguramente. Lo cierto es que la carne de origen vegetal se está afianzando en los restaurantes de comida rápida en Estados Unidos y cada vez se encuentran más alternativas en los supermercados. Así, la demanda de Impossible Whopper hizo aumentar en un 18 por ciento las ventas de Burger King respecto a sus competidores. Y eso que es un dólar más cara que la opción omnívora.

Casi 3 de cada 10 estadounidenses afirman que están tratando de reducir la cantidad de carne que comen en favor de un mayor consumo de frutas y verduras, según una reciente encuesta de Morning Consult. El 39 por ciento de la muestra manifestaba su deseo de que más restaurantes ofrecieran opciones vegetarianas y el 36 por ciento dijo que usaría esta opción si estuviera disponible.

Foto: iStock.
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“Por un lado, parece una oportunidad para la búsqueda de una alimentación más sostenible. Por otro, seguramente sea una estrategia más de marketing para un modelo de alimentación y de negocio que no concuerda con mis ideales de alimentación saludable”, matiza Paloma Quintana.

Un cliente más concienciado

La nueva McVegan se vende a tres euros y consta de una hamburguesa de soja acompañada de tomate, lechuga, cebolla y pepinillos. También incluye la salsa McFeast vegana, que consideran la joya de la corona, todo ello entre panecillos sin trazas de huevo o leche.

“La composición de la hamburguesa no está mal… Como siempre, los aceites que se usan para la fritura, el pan y desplazar otros alimentos y preparaciones con más cantidad de vegetales me parece lo más grave y el motivo por el que no recomendaría estas hamburguesas”, apunta Paloma Quintana.

El contexto que ofrecen estas iniciativas es evidente: atrapar a un tipo de cliente contemporáneo, del nuevo siglo, más concienciado con su dieta y que busca otras alternativas. También, por qué no, está el hecho de sentirse 'exclusivos', tan propio de los millennials o de la nueva generación Z.

Una propuesta bajo demanda

Por otra parte, son cada vez más los restaurantes 'independientes' –alejados de las grandes cadenas- que ofrecen propuestas vegetarianas y veganas dentro de sus menús. Justamente porque se reclama.

Foto: iStock.
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Solo en el Reino Unido, el número de vegetarianos y veganos se cuadruplicó entre 2014 y 2018. ¿Cómo dejar fuera del negocio a este sector cada vez más amplio? Y en Dubái acaba de abrir sus puertas un restaurante vegano llamado Veganity, el más grande del mundo en su especialidad. En su menú ofrece más de 200 platos de diferentes tipos y precios para todos los bolsillos.

¿Cómo debería ser la hamburguesa vegana perfecta? “Aquella que contenga únicamente fuentes de proteína vegetal como legumbres, algo de verdura, que se cocine a la plancha o al horno, y no fritas, como suele pasar con las hamburguesas vegetales. También habría que eliminar el acompañamiento de patatas fritas y pan, y acompañarlas con verduras y ensalada fresca”, detalla Paloma Quintana.

Quizá sean demasiadas exigencias para las grandes cadenas de fast food, que operan con grandes beneficios y que intentan no disparar sus precios por una razón evidente: se trata de ofrecer un producto de rápido consumo… y barato.