El universo de las ensaladas es muy dilatado, por cuanto incluye innumerables que permiten recrearse a quienes disfrutan sentándose a la mesa. Una de las integrantes más famosas es la ensalada Cobb, a pesar de que nació por casualidad en el año 1937, más concretamente en The Brown Derby, uno de los restaurantes por entonces de moda en Hollywood (Los Ángeles). Una noche, bien pasada la hora de cenar, se presentó en el local Sid Grauman, el insigne creador del Teatro Chino de California del Sur, y solicitó algo ligero para aplacar el hambre.

El dueño, Robert H. Cobb, no tenía muchas posibilidades dadas las horas, así que abrió la nevera y sacó las sobras que le quedaban: un poco de lechuga romana, algunos tomates, algunos berros, un pedazo de aguacate, pechuga fría de pollo, un huevo duro, un puñado de cebollino, una pizca de queso, un poco de mostaza a la antigua y beicon crujiente. Con estos ingredientes creó una ensalada de lo más completa y sabrosa que conquistó el paladar del empresario. Tanto es así que al día siguiente regresó y la pidió de nuevo, lo que llevó a Cobb a tomar la decisión de integrarla en el menú de su negocio. Sin ser consciente, había creado una de las ensaladas más exitosas de la ciudad; el plato estrella de su carta, que los actores del momento acudían raudos a disfrutar.

Aunque lleva 87 años teniendo éxito, lo que la ha colocado en el candelero mediático y en el resto de las mesas de medio mundo es el libro 'Generation Friends: An Inside Look at the Show That Defined a Television Era' ('Generación Friends: un vistazo por dentro a la serie que definió una era en la televisión'), que habla sobre los entresijos de la popular serie 'Friends'. En sus páginas, Jeniffer Aniston cuenta que le pidieron perder 13 kilos para interpretar el personaje de Rachel Green. Efectivamente, logró deshacerse de ellos y mantenerse en su peso comiendo esta ensalada durante cada día de los diez años que interpretó el personaje, y lo hacía junto a sus compañeras de reparto. Ahora bien, la versión que degustaba la actriz no era exactamente la original inventada por Cobb, sino otra más saludable y proteica, puesto que le añadía garbanzos y pavo en lugar de beicon. Sea como fuere, parece que esta ensalada se presenta como una excelente opción para ganar el pulso a la báscula a juzgar por el tipo que lucen todas las actrices de esta exitosa serie de los 90.

Las grasas saludables y las proteínas, las claves

Foto: iStock.
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Al margen de su trayectoria en los fogones, lo cierto es que esta ensalada se presenta como un plato único ligero, pues no aporta más de 600 kcal, además de completo y equilibrado. Así, el aguacate contribuye con una buena dosis de grasas monoinsaturadas, en especial ácido oleico, que ayuda a regular el colesterol LDL o 'malo', reduciendo el riesgo de padecer cardiopatías y otras enfermedades cardiovasculares, y al desarrollo de las células. El beicon, la pechuga de pollo y el huevo duro proporcionan un aporte de proteínas de alto valor biológico, es decir, con todos los aminoácidos esenciales. Como bien es sabido, estos nutrientes son esenciales para la salud de los músculos, los huesos y algunos neurotransmisores. Por su parte, las hojas verdes y los tomates aportan buenas cantidades de vitaminas y minerales. Finalmente, el queso comporta, además de las notas aromáticas y un retrogusto picante, interesantes dosis de vitaminas del grupo B, proteínas y grasas.

Nació por casualidad en Hollywood, tiene pocas calorías y es rica en proteínas y grasas saludables

También se presenta como receta ideal para quienes mantienen una dieta cetogénica o keto. Tal y como hemos comentado en un artículo anterior, se basa en priorizar la ingesta de grasas saludables y proteínas en detraimiento de los hidratos de carbono y glúcidos con el objetivo generar cetosis o exceso de cetonas en la sangre; una situación muy similar a la que se sucede cuando ayunamos. Dicho de otra manera, las reservas de grasa del organismo son las que suministran sustento a nuestro organismo y no los hidratos de carbono, lo que conlleva un incremento de la pérdida de grasa y, por lo tanto, de peso.

No obstante, la mejor manera de aprovechar todos los beneficios que comporta esta célebre ensalada y disfrutar de la sinfonía de sabores y textura que regala es elaborándola nosotros mismos. He aquí la receta.

La receta clásica

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 1/2 cabeza de lechuga iceberg
  • 1/2 manojo de berros
  • 1 manojo pequeño de achicoria
  • 1/2 cabeza de lechuga romana
  • 2 pechugas de pollo
  • 2 tomates medianos
  • 1 aguacate
  • 6 tiras de beicon
  • 3 huevos
  • 2 cucharadas de cebollino picado
  • 1/2 taza de queso roquefort o queso azul rallado
  • 1 taza de vinagreta de vino tinto
  • Sal

Elaboración. Comenzamos organizando los ingredientes: cortamos los tomates y los aguacates en rodajas y picamos en porciones irregulares las lechugas, los berros y la achicoria. Mientras tanto, cocemos la pechuga en una cazuela con agua y sal. Cuando esté hecha, la cortamos en tiras y reservamos. En una cazuela aparte con agua, cocinamos los huevos durante diez minutos. Pasado dicho tiempo, los pelamos, los cortamos en cubos y reservamos.

Finalmente, montamos la ensalada: extendemos las hojas verdes y, sobre ellas, el pollo, los tomates y el aguacate. A continuación, agregamos las tiras de beicon cortadas en dados, las rodajas de huevo, el cebollino y el queso. Finalmente, aderezamos con la vinagreta y mezclamos.