Las calabazas, los disfraces y los fantasmas típicos de Halloween, una festividad puramente anglosajona, han restado protagonismo a la celebración original que tiene como objetivo recordar y homenajear a los difuntos. El Día de Todos los Santos se celebra el 1 de noviembre de cada año desde el siglo IX, cuando el papa Gregorio IV decidió extender dicha conmemoración a toda la Iglesia católica. La tradición más destacada es visitar las tumbas de nuestros seres queridos y dejarles flores en señal de amor y respeto.

Sin embargo, como en otras citas clave del calendario, la gastronomía es un factor importante en el Día de Todos los Santos. Los dulces son la receta más típica, liderados por los buñuelos de viento, los huesos de santo o los panellets. Afortunadamente, la lista de manjares populares no acaba aquí, ¿qué otros platos representativos de esta festividad triunfan en nuestras mesas?

Castañas asadas

Foto: iStock.
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Uno de los alimentos predilectos del otoño triunfa también durante el Día de Todos los Santos. Y es que en algunas regiones de España se celebra en estas fechas la famosa castañada, donde se asan en las brasas de una hoguera y se sirven después con miel, cocidas en leche o acompañadas de otros frutos o dulces de temporada como, por ejemplo, los higos, las nueces, el membrillo o el pastel de calabaza. Para prepararlas en casa solo hay que lavarlas, hacerles un pequeño corte y hornearlas durante 30 minutos a unos 180ºC. También está la opción de elaborar una suculenta sopa de castañas, un pudding o una crema ligera. Además de servirlas como guarnición de carnes y estofados.

Gachas andaluzas

En Andalucía, esta receta es una de las más socorridas durante el frío invierno. Están hechas a base de agua y harina, dos ingredientes que necesitan la intervención de otros aderezos para coger sabor. La sal, el azúcar y el matalahúva o anís verde son los más utilizados. A este conjunto se añade finalmente unos coscorrones de pan fritos que le aportan todo un contraste de texturas. Aunque la receta original suele consumirse en forma de postre, muchos comensales optan por recurrir a ella a la hora de la cena. Un plato rico, saludable y cargado de tradición.

Buñuelos de bacalao

Foto: iStock.
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Como alternativa salada a los clásicos buñuelos de viento, el bacalao toma las riendas en una receta que también es muy típica de Semana Santa. Dorados y crujientes por fuera, y jugosos y tiernos por dentro. Para su correcta elaboración, se necesitan lomos de bacalao desalado y desmigado, que irán acompañados de ajo, huevo, perejil fresco y azafrán. Aunque actualmente son muchos los cocineros que recurren al horno para preparar los buñuelos de bacalao, con el objetivo de reducir la cantidad de aceite empleado, lo mejor es freírlos en una sartén con abundante aceite caliente.

Migas

Otro plato muy habitual en los días de frío y lluvia. Las migas ruleras o migas de pastor son una preparación culinaria que procede de la trashumancia española, es decir, el traslado del ganado desde las dehesas de verano a las de invierno, provocado por las fuertes diferencias estacionales de la Península Ibérica. Se trata de un plato elaborado principalmente con pedazos de miga de pan tostado, que va acompañado de carnes y verduras picadas. También existe una versión típica del sureste que cambia el pan por la harina de trigo. Aunque antes estaba vinculado a los nómadas y los pastores, desde finales del siglo XX se ha convertido en un plato recurrente en la mayoría de hogares.

Pestiños

Foto: iStock.
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Y llegamos por fin al apartado de postres, los más populares en el Día de Todos los Santos. Además de los buñuelos de viento, los panellets y los huesos de santo, los pestiños ocupan un puesto privilegiado en el sur de España, más concretamente en Andalucía. Muy presente también en Navidad y Semana Santa, este dulce está elaborado con solo tres ingredientes: harina, aceite de oliva y azúcar; mientras que su apariencia suele ser también un rasgo muy característico. Los pestiños son cuadrados con dos de sus puntas opuestas dobladas hacia el centro. Como ocurre con todas las recetas tradicionales, existen multitud de formas de preparar los pestiños: bañados en almíbar con miel, espolvoreados con azúcar glas, con naranja y canela o incluso de forma rectangular.

Pan de muerto

Acabamos esta lista de recomendaciones con una receta procedente de México, un país que celebra con veneración el Día de los Muertos. Este pan consiste en una pequeña esfera, que simula la forma del cráneo, y cuatro canillas colocadas en la parte superior de la masa que representan los huesos. No obstante, su simbología va mucho más allá: el pan de muerto simboliza los cuatro rumbos del universo. Dependiendo de la región donde se prepare, la elaboración tradicional incluye otros ingredientes como semillas de ajonjolí, esencia de azahar, naranja, vainilla, chocolate, crema pastelera o azúcar roja.