El Sushi Jiro seguirá haciendo la mejor comida tradicional de Japón, pero desde este martes, sin el reconocimiento de la Guía Michelin. Esta taberna, fundada en 1965, es célebre en el país nipón por la calidad de sus productos, que han paladeado políticos como Barack Obama —que visitó el archipiélago en 2014— y Shinzo Abe, chefs como Joël Robuchon o estrellas como Katy Perry.

Shinzo Abe y Barack Obama en el Sushi Jiro. (Reuters)
Shinzo Abe y Barack Obama en el Sushi Jiro. (Reuters)

El expresidente de los Estados Unidos, de hecho, aseguró, al salir del local, que el sushi que acababa de probar era "el mejor" que había comido en su vida.

La pérdida de esta condecoración —por tanto— no se debe a un descenso de la calidad de sus rollitos de arroz, su salsa nikiri, su sashimi, su chutoro de atún o su ramen. El problema es el espacio. El minúsculo Jiro solo tiene sillas para 10 personas, por lo que el propietario —el nonagenario Jiro Ono— solo acepta las reservas de celebridades y comensales habituales. En el caso de clientes extranjeros, únicamente acepta reservas de huéspedes de un hotel de lujo recomendados por el conserje.

Si el negocio sobrevive, a pesar de su pequeño tamaño, es gracias, además de a su fama, al precio de los menús: una selección de 20 piezas seleccionadas por el chef cuestan algo más de 330 euros (40.000 yenes). Impuestos no incluidos, recuerdan en la web del restaurante.

Pero, al no ser accesible para el público general, la Guía Michelin ha retirado su respaldo al Sushi Jiro. Según expresan desde la compañía, el Jiro no ha perdido exactamente las tres estrellas que consiguió en 2007 y que ha revalidado en cada edición del listado; lo que sucede es que se queda sin la "cobertura" del ranking gastronómico más famoso del mundo.