Estos son nueve de los mejores cavas hechos fuera de Cataluña
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más que dignos

Estos son nueve de los mejores cavas hechos fuera de Cataluña

Cataluña es la región de referencia de este producto, pero no es el único territorio en el que se puede elaborar. Estos, los otros, van ganando posicionamiento, sobre todo los de Utiel-Requena. Les proponemos algunos

Foto: Algunas propuestas.
Algunas propuestas.

Siento decirlo, pero Cava es una denominación un tanto ‘complicada’ de entender. Responde al hecho de que en España lo habitual es que las DDOO se suscriban a una región o parte de ella, aunque de manera excepcional algunas abarquen territorio de dos comunidades distintas pero que están pegadas geográficamente; es el caso de Jumilla, con bodegas en Murcia y en Albacete (Castilla-La Mancha), o Rioja, que entra en territorio alavés (la prestigiada Rioja Alavesa) y navarro.

Pero lo de Cava es más complejo pues recorre varias provincias y autonomías, con poco en común, ni contacto alguno, en lo que a linde territorial se refiere. El cava no es solo un vino catalán, y en esto incido y quiero dejarlo bien claro, ¡para quien ose defender bloqueos, a todas luces, injustos! Además, se perderán buenos vinos.

"Son los cavas valencianos los que a día de hoy destacan sobre el resto"

Por circunstancias entre históricas y legales, que ahora no toca desgranar, la realidad es que Cava supera el Penedés. Puede elaborarse en Almendralejo (Badajoz), Requena (Valencia), diversos municipios alaveses, en varios de La Rioja, en los pueblos navarros de Mendavia y Viana, y en los zaragozanos Cariñena y Ainzón. Este es el territorio de influencia de Cava, otra cosa es que en todos, a día de hoy, se esté produciendo. En todo caso, lugares que, en mayor o menor medida, se cuentan como cavistas, a pesar de que este tipo de espumosos no represente su principal nicho de mercado.

La excepción es Requena, donde la elaboración de cava ha ido en aumento favorecida, en principio, por el boicot sufrido por los catalanes en 2004, momento en el que los producidos fuera de Cataluña ganaron protagonismo. Surgía entonces un hueco comercial que los elaboradores valencianos aprovecharon y les ha ido muy bien; hoy sus vinos espumosos son conocidos e incluso algunas marcas muy reconocidas, compitiendo ya de igual a igual con los más prestigiados de Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona).

También esa amplia diversidad territorial que caracteriza al cava ha traído consigo la admisión de nuevas uvas para su elaboración, más allá de las tradicionales xarel.lo, parellada y macabeo. A esto responde la inclusión de la garnacha, la malvasía y la monastrell, autóctonas fuera de Cataluña, a la vez que han ido ganando en presencia la blanca chardonnay y las tintas pinot noir y trepat. El resultado, una variopinta oferta de cavas.

De entre todos, son los valencianos los que a día de hoy destacan sobre el resto, en un escenario (nacional), además, que les continúa beneficiando. Lo que no resta méritos a firmas que, a través de sus elaboraciones, han contribuido al reconocimiento de Requena como territorio cavista.

Otras ricas propuestas.
Otras ricas propuestas.

Con el enólogo Pablo Ossorio al frente del proyecto, Bodegas Hispano Suizas son de las firmas más jóvenes en la zona pero cuyos cavas están posicionados sobre el resto, en este momento al más alto nivel. Confiados en el potencial de su terroir, una zona cálida pero a 700-750 metros de altitud, lo que favorece la acidez, elaboran cuatro cavas de guarda, de entre los que hoy destacamos el rosado Tantum Ergo Rosé Pinot Noir Brut Nature 2017 (22 €), un vino que les está dando grandes alegrías, con una crianza sobre lías de al menos 22 meses. Con complejidad y potencia aromática, muestra aromas de frutos rojos, especias, tostados, pan grillé y bollería horneada. Boca con volumen y untuosidad, equilibrada y fresca. Al final, buena persistencia.

Luego, entre sus vecinos valencianos, hay firmas históricas en la elaboración de cava como es el caso de Torre Oria, pionera por ser la que primero hizo cava fuera del Penedés. Entre los que tiene en el mercado les hablamos del monovarietal Torre Oria Chardonnay Brut Nature (11 € aprox), con aromas de fruta exótica y tropical, junto a notas ahumadas y tostadas. Buena efervescencia en la boca, fresco, sabroso, graso en el paso y con final correcto. Otra casa con historia y cavas sobresalientes es Dominio de la Vega, de entre cuyas burbujas rescato Dominio de la Vega Reserva Especia Brut 2015 (18,50 €). Un vino compuesto por macabeo y chardonnay, con 22 meses sobre lías, presenta finura y complejidad en nariz, fruta fresca, aromas especiados (vainilla) y recuerdos de bollería. Equilibrado, elegante, con estructura, untuoso y el carbónico muy bien integrado. Llegada a la zona en los años noventa, el último requenense que proponemos es de la bodega Chozas Carrascal, como su propio nombre anuncia, El Cava de Chozas Carrascal Brut Nature Reserva 2016 (17,50 €), con quince meses de crianza. Otra combinación de chardonnay y macabeo. Fino y sutil, con notas de fruta blanca (manzana) y carnosa (albaricoque), tostadas y recuerdos de crema catalana. Amplio, estructurado, fresco y de carbónico fino.

Después, tras los espumosos valencianos, hay que destacar los elaborados en Rioja por dos de sus más importantes casas vinícolas, hablamos de Bodegas Muga y Bilbaínas, ambas asentadas en el Barrio de la Estación de Haro. De la primera, Muga, es Conde de Haro Brut 2016 (13,50 €), un vino elaborado con viura junto a un 10% de malvasía, con al menos 14 meses de crianza en rima. El resultado, expresivo y serio, con aromas de crianza, fruta roja ácida y notas florales, junto a especias (vainilla), notas melosas y de licor. Cremoso en boca, vivo y fresco, amplio. Final largo con recuerdos especiados y frutales. En cuanto al cava de Bilbaínas, se trata de Viña Pomal Blanc de Noirs Brut Reserva 2014 (18,95 €), elaborado con garnacha –variedad que favorece vinos aromáticos– y con una crianza que supera los 18 meses. De nariz intensa y limpia, muestra aromas de frutos rojos maduros junto a notas cítricas y fondo especiado. Sabroso, equilibrado y con frescura.

Foto: Las cavas o cuevas que dieron nombre al champán español. (iStock)

Para terminar, a modo de colorista representación, dado el lugar del que proceden, un cava zaragozano, otro extremeño y el último vallisoletano. El primero lo elabora en Cariñena Bodegas San Valero, Cava Particular Garnacha Blanc de Noirs Brut Nature 2015 (11,99 €), con nueve meses de crianza. Un vino fino y expresivo, con destacado carácter frutal (fruta blanca), notas tostadas y de frutos secos. Seco, con buena acidez, ligero toque amargo al final del paso. Desde Almendralejo, la bodega Vía de la Plata tiene entre sus espumosos el Vía de la Plata Chardonnay Brut Nature Reserva (13,45 €), con unos 32 meses de crianza sobre lías. Intenso en nariz, aparecen aromas de frutos secos junto a recuerdos de frutas tropicales. Amable y maduro en boca, fresco y con cierta persistencia.

Por último, lo de la burgalesa Peñalba López, de Finca Torremilanos, en Aranda de Duero, es una de las cinco excepciones admitidas por Cava. Lo explico. Se trata de la única casa que lo elabora en Castilla y León, y se debe a que, aunque está situada fuera de la zona geográfica delimitada por la denominación, se admite porque “lo elaboraban antes (desde 1979) de que entrase en vigor la Orden de 27 de febrero de 1986” por la que quedaba delimitada dicha zona. Explicado esto, concluyo con Peñalba-López Brut Nature (11 €), viura con un 10% de chardonnay y al menos 18 meses de crianza. Muestra aromas de frutos secos junto a notas tostadas y anisadas. Untuoso en boca, con viva acidez y un paso amable y sedoso.

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