Especial foodies: doce ciudades gastronómicas para visitar en 2020
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Especial foodies: doce ciudades gastronómicas para visitar en 2020

Alimente recorre el mundo y escoge de cada destino la mejor experiencia a la mesa. Desde ciudades españolas, pasando por europeas, hasta llega incluso a Japón. No te lo puedes perder

Foto: Gastronomía de Madeira
Gastronomía de Madeira

Hemos viajado alrededor del mundo para descubrirte algunas de las mejores experiencias gastronómicas para este nuevo año. Te recomendamos un destino foodie para cada mes. ¿e atreves a probarlos todos?

Enero. Budapest

Mercados de Budapest
Mercados de Budapest

La capital húngara está de moda. Acaba de ser nombrada como el mejor destino europeo según la European Best Destinations, tras una votación en la que participaron más de medio millón de viajeros. Además de sus atractivos arquitectónicos e históricos su gastronomía también está al alza. La ciudad vive un boom culinario y seis restaurantes ya cuentan con estrella Michelin; Onyx incluso ha sido galardonado con dos. La cocina húngara es variada y destaca por su fusión de sabores, ingredientes y costumbres. Una opción muy recomendable es visitar sus mercados, como el de la calle Hold o el Gran Mercado Central. Y atención a sus vinos que cada vez son de mejor calidad: hay que probar los DO Tokaj (vino de reyes) y visitar una joya enológica, la bodega Oremus (Vega Sicilia) situada a dos horas en coche desde Budapest.

Febrero. Madeira

Las suaves temperaturas de esta isla atlántica la convierten en un destino ideal para visitarla durante nuestros meses más fríos. Ofrece una gastronomía con una intensa variedad de sabores donde podemos encontrar pescado fresco, la deliciosa espetada de carne de vaca en brocheta de palo de laurel que se sirve acompañada con maíz frito, y el típico pan bolo-do-caco con mantequilla de ajo. Los amantes de los dulces quedarán encantados con el tradicional bolo-de-mel, elaborado con especias variadas, frutos secos y miel de caña de azúcar. También es muy popular el pastel de queso de Madeira, elaborado a partir de requesón fresco. Imprescindible acompañar todas estas delicatesen con el famoso vino de Madeira.

Marzo. Murcia

Zarangollo murciano
Zarangollo murciano

El galardón de nueva capital gastronómica española ha sido otorgado a Murcia, la huerta de los 1.001 sabores. Los más foodies podrán disfrutar de un extenso programa de actividades: el festival gastronómico de las frutas y verduras murcianas, conocer sus veinte rutas de tapas, el congreso de alta gastronomía en miniatura… Pero, sobre todo, podrán descubrir sus mejores platos y sabores. El zarangollo -revuelto de calabacín, cebolla y huevo con aceite-, el delicioso caldero -arroz cocinado en un caldo hecho con pescado de roca y ñoras-, sus arroces, la ensalada murciana o el paparajote -hoja de limón recubierta con masa de buñuelo- o el sorprendente café asiático -con leche condensada, brandi, Licor 43, canela y corteza de limón.

Abril. León

Esta ciudad siempre es un destino imprescindible para comer bien y de manera contundente. Los platos estrella de la cocina leonesa son un deleite para el paladar: botillo, caldereta de cordero, bacalao al ajo arriero, sopa de trucha, cocido montañés, patatas con congrio, cocido maragato, olla ferroviaria o la tortilla guisada de Valdevimbre. Para los fans de los platos de cuchara Casa Mando es una visita obligada: presumen de su solomillo -incluida la versión Wellington-, pero los embutidos típicos, las manitas con garbanzos, las alubias o el lechazo están deliciosos. Para tapear hay que visitar el barrio Romántico, parando, entre otros, en El Patio, Entrecalles y La Taberna de Flandes. Los que prefieran las tabernas de toda la vida deben pasear por el barrio Húmedo.

Mayo. Valetta

Malta es una isla que fusiona todos los atractivos mediterráneos con la cultura. Visitarla conlleva probar platos que sorprenden por sus contrastes. Su cocina tiene influencias italianas, árabes y anglosajonas. Uno de sus platos estrella es la bigilla, la versión maltesa del hummus, un paté de alubias moradas que se combina con ajo, perejil y guindilla y que se sirve como aperitivo acompañado con pan y queso de cabra. Otro imprescindible es el stuffa tal fenek, un plato de conejo exquisito. Primero adoban la carne, luego la cocinan a fuego lento durante horas y la sirven con sofrito de tomate o de vino. La ftira es la versión maltesa de la pizza que suele elaborarse con patatas, tomate y queso. Otro imperdible es el gbejniet tal bzar, una variedad de queso elaborada con leche de cabra u oveja que se puede degustar fresco, seco o sazonado: se come en crudo o frito y también se emplea para rellenar pasta. El bocado más famoso son los pastizzi, unos pastelitos de hojaldre rellenos de carne, espinacas, ricota o puré de guisantes. Hay que regar estos manjares con la cerveza local, Cisk.

Junio. Bergen

Salmón de Bergen
Salmón de Bergen

Un destino que enamora, conocido como antesala de los fiordos. La coqueta ciudad noruega es un excelente destino para deleitarse con el mejor marisco. Allí afirman que ofrecen las mejores truchas del mundo, de carne asalmonada, preparadas semicrudas para apreciar mejor su sabor. Pero el protagonista absoluto es el salmón -de textura excepcional e intenso sabor- que lo preparan de mil formas. La variedad de bacalao nómada denominada skrei es fabulosa, al igual que sus Arenques y sardinas. En el mercado del pescado (imprescindible visitarlo) se disfruta del mismo marisco que sirven en los restaurantes top, pero a un precio aceptable. Se eligen las piezas y las preparan al momento. También hay que probar las reker, gambas al estilo noruego: las colocan peladas sobre rebanadas de pan, empapadas con zumo de limón y recubiertas de mayonesa y eneldo. El rey para los paladares más sibaritas es el cangrejo real: sus patas son una delicatesen.

Julio. Helsinki

Durante este mes en la capital finlandesa se celebra el Craft Beer, un festival dedicado a la cerveza que cada edición tiene más éxito. Tiene lugar al lado de la estación central de trenes. En este evento se pueden probar algunas de las mejores cervezas europeas y finlandesas. Lo recomendable es acompañar la bebida con una especie de perrito típico, el porilainen, elaborado con una salchicha llamada korpelan metsästäjänwurst a la que se añaden cebolla picada, pepinillos y salsa de mostaza o mayonesa. También hay sidras artesanales y degustaciones gastro. Imperdible probar la carne de reno guisada, acompañada con puré de patatas y mermelada de frutos rojos. Los cangrejos de agua dulce (denominados rapu) se consideran una exquisitez, aunque no son baratos.

Agosto. Tokio

Udón japonés
Udón japonés

Durante este mes Japón va a ser el epicentro del mundo. Los Juegos Olímpicos mantendrán durante semanas la atención dirigida hacia la capital nipona, una ciudad donde se come de lujo. Ramen, tempura, tataki, sashimi, okonomiyaki -la tradicional tortilla japonesa-, nigiri, yakitori, la auténtica carne de wagyu o el genuino sake, son algunas de las exquisiteces que atesora su gastronomía. Hay que acudir al mercado de pescado más grande del mundo que se encuentra en Tsukijim para desayunar el sushi más fresco, probar los restaurantes de los alrededores y deleitarse con el ramen Kita-Senju, el mejor de ternera de la ciudad. Den es uno de los restaurantes más especiales, parada obligada: ha sido incluido este año entre los 50 mejores del mundo. Para probar todos los tipos de fideos que devoran los locales -como los udon y los soba- Ukiya es un acierto seguro.

Septiembre. Bariloche

Es una ciudad ubicada entre bosques milenarios, montañas cubiertas de nieve y lagos cristalinos, en la provincia de Río Negro, Argentina. Se trata de una postal típica de Patagonia, enmarcada por algunas de las bellezas naturales más importantes del país. Estampas floridas durante su primavera (nuestro otoño) y tupidas nevadas durante el invierno decoran sus cerros. La gastronomía es un valor añadido durante todo el año, especialmente por su excelente producto. Cordero patagónico, carnes de caza, diferentes ahumados, quesos o frutos del bosque se combinan con buenas cervezas. Atención a tres especialidades muy ricas: carpaccio de trucha, strudel de cordero y el tradicional curanto elaborado bajo tierra. De postre hay que pedir chocolate en fondue, bebido o en rama.

Octubre. Galway

Este condado irlandés es la Capital Europea de la Cultura 2020 y una región gastronómica muy destacada. Su potencial se basa en excelentes materias primas. La seafood chowder, una crema típica de la zona muy consistente y elaborada con diversos pescados y mariscos, se sirve en todos los pubs. Connemara, una región colorida y montañosa, es una parada obligada repleta de colinas donde se cría una raza autóctona de corderito, la connemara hill lamb, que se alimenta de hierbas aromáticas, brezo y grama. Su carne ofrece un sabor y textura únicos: la pierna, chuleta o costillar son una auténtica delicia. Otros productos estrella son el bacalao, la caballa, el atún salvaje del Atlántico y el salmón, que se ahúma artesanalmente. Sus mejillones y las ostras son tan populares que protagonizan festivales monográficos. El Galway Oyster Festival es el más popular: cada año se consumen tres millones de ostras durante el evento, regadas con vino blanco o una pinta de Guinness.

Noviembre. Perugia

La capital de la región de Umbría ofrece uno de los centros históricos medievales con más encanto de Italia. Pero también es cuna de la comida casera de antaño, la cocinada a fuego lento. Aquí las sopas y lentejas (las del pueblo de Castelluccio son pequeñas pero muy apreciadas por su sabor) son imperdibles, con especialidades como el zuppa di farro -un plato de cuchara a base del cereal farro, tomate, zanahoria, cebolla, apio, prociutto y pecorino-, y, por supuesto, los tallarines con salsa de trufa negra. Elaboran el pan sin sal desde el siglo XVI. ¿El motivo? Los ciudadanos se rebelaron contra un nuevo impuesto a la sal, dejaron de utilizarla y la tradición continúa. Cada otoño se celebra el Eurochocolate, el festival más importante del continente. Sandri dal 1860 es una pastelería centenaria que presume de elaborar el mejor tiramisú.

Diciembre. Nassau

Este destino tropical es ideal para evitar las bajas temperaturas de la Península. La gastronomía jamaicana fusiona la cocina africana y la inglesa. La mayoría de sus platos tienen un sabor intenso debido a los condimentos. Destaca el patty jamaicano, una empanada típica que contiene varios rellenos y especias cuya corteza es dorada por el uso de yema de huevo y cúrcuma. El ackee y salfish es otro plato tradicional elaborado con bacalao salteado, ají cocido, cebolla, tomate y especias. Suele servirse para desayunar junto con frutipán, un pan de masa dura o plátano verde cocido. También hay que probar la carne de cerdo con pimienta, trozos de papaya, mango y jengibre marinada en jugo de tamarindo, vinagre y chile, el conejo al ron y la tortilla jamaicana hecha con huevos, espinaca, zanahoria, apio, patatas y tomates. Absolutamente recomendable traer en la maleta Blue Mountain, uno de los mejores cafés del mundo. Las bebidas típicas son el ron y el licor de café. Destaca Appleton, uno de los más afamados rones añejos del mundo.

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